miércoles, 21 de diciembre de 2011

Presentación del libro 1er Encuentro Regional de Poetas Populares en Villa de Cura


Villa de Cura. Como una forma de rendir un humilde homenaje a uno de los más destacados personajes populares de la poesía costumbrista y pueblerina, además de haber sido portador nacional de cultura y director del Museo de la tradición Inocencio Utrera, y físicamente ausente, como fue Juan Bautista Alayón (Loco Lindo), el pasado viernes 16 de diciembre se realizó la presentación del libro 1er. Encuentro Regional de Poetas Populares/ Fiesta Bicentenario, primer libro editado por el Instituto de la Cultura de Aragua (ICA), a través de la Coordinación de la Oralidad y el Pensamiento Escrito. El acto tuvo lugar en la sede del Museo de la Tradición Inocencio Utrera, avenida Miranda a una cuadra de la plaza Miranda de Villa de Cura, en horas de la mañana, con la presencia de un amable público y parte de los poetas coautores del libro, ellos son: Rosmary Figuera, Teresa Samele, Alberto Pino, Pablo Cabrera y César Acosta, quienes deleitaron al público con sus versos entre sencillos y humorísticos.
La presentación de esta publicación estuvo a cargo del poeta Argenis Díaz, en presencia de Belkis Martínez, coordinadora de cultura del municipio Zamora; Roberto Pimentel, actual director del Museo de la Tradición Inocencio Utrera; Yadira Pérez, de la Coordinación de la Oralidad y el Pensamiento Escrito; Alejandrina Norato, activadora cultural del ICA; Xiomara Delgado, operadora del Gabinete de Cultura Aragua; Yolanda González, editora del periódico La Puerta; Javier Herrera, editor de El Portavoz de Aragua; Inocencio (Chencho) Adames, editor de la revista Expresión,  Marcos Montesinos, cultor; Ana Morgado, guía del museo, Francisco Acosta y Romer Pérez, quien dedicó un poema a Loco Lindo, entre otros. La parte musical estuvo a cargo del cantautor Víctor David Parra y Pablo Tirado (guitarra clásica). En general el público quedó complacido por este sencillo acto donde la música y el verso dieron el toque especial a la ocasión.
En el marco de esta presentación del libro del 1er Encuentro Regional de Poetas Populares, directivos de la Asociación Venezolana de Autos Antiguos y Clásicos (AVAAC) hicieron entrega de una placa en homenaje a Juan Bautista Alayón -Loco Lindo-  y recibieron, además, una placa de reconocimiento de la Coordinadora de Cultura de Zamora, Belkis Martínez.
Para finalizar, cada uno de los presentes recibió un ejemplar del libro presentado y tuvieron la oportunidad de que fueran firmados por los poetas presentes en el evento.

Texto: Argenis Díaz
Fotos: Yadira Pérez












miércoles, 2 de noviembre de 2011

Antiguos orígenes del arpa

Las investigaciones sobre el origen más antiguo del arpa como instrumento musical se remontan hasta las antiguas civilizaciones de Sumer y Egipto entre los años 3000 y 2000 antes de la era común (a. EC) o antes de Cristo. Sin embargo, un examen más detallado de la Biblia o Santas Escrituras nos lleva más atrás en la corriente del tiempo, a la séptima generación desde Adán. De hecho, el arpa es el primer instrumento musical mencionado en el texto sagrado. El libro de Génesis (4:21) refiere que un descendiente de Caín de nombre Jubal, hijo de Lamec y Adá, fue “el fundador de todos los que manejan el arpa y el caramillo”, quizás las Escrituras aludan con estas palabras al hecho de que Jubal fue el inventor del arpa o que fue el fundador de una profesión que dio considerable impulso al progreso de la música instrumental. El nombre del instrumento proviene de la palabra hebrea kinnóhr que aparece 42 veces en la Biblia hebrea (comúnmente llamada Antiguo Testamento). Traductores al griego utilizaron el término kithára para traducir la palabra hebrea; por cierto, un instrumento parecido a la lira, pero con una tabla de resonancia más llana.
            Las arpas antiguas eran de muchos estilos y formas, y un número variable de cuerdas. El kinnóhr (kinor, arpa) era un instrumento portátil y relativamente ligero, hecho de madera de algum, nombre con el se designa, posiblemente, el sándalo rojo, tal vez de la India, un tipo de madera dura y fina, de color marrón rojizo que al pulirla adquiere mucho brillo y es recomendada para la confección de estos instrumentos.  Es posible que sus cuerdas (de 7 a 9, según algunos entendidos) se hicieran del intestino delgado (tripa) de la oveja, aunque también se usaron fibras vegetales hiladas para el mismo fin.
            En cuanto a la importancia del arpa en la historia bíblica, se puede decir que formaba parte de la orquesta del templo de Salomón junto con los címbalos, la trompeta y otros instrumentos de cuerdas. Otro personaje bíblico identificado con la música instrumental es David, pastor, músico, poeta, soldado, profeta y rey de Israel. Diestro tocador del arpa, David compuso más de 73 salmos de alabanza, de divina inspiración.

En el salmo 98:5, leemos: Produzcan melodía a Jehová/ con el arpa,/ con el arpa y la voz de melodía”.
El arpa también se menciona en otros contextos. Por ejemplo, en una profecía en relación a la antigua ciudad de Tiro, dice el profeta Isaías: “Toma un arpa, da la vuelta por la ciudad, oh prostituta olvidada. Esmérate en tocar las cuerdas; haz muchas tus canciones, para que seas recordada”.
Siglos después, en la Europa medieval también se utilizaron arpas pequeñas y ligeras, con unas 7 a 25 cuerdas aparentemente de metal, y una tabla estrecha y plana. En torno al año 1500 E. C. se empezaron a utilizar cuerdas de tripa y apareció una forma más alta con columna recta que podían soportar mayor tensión. Esta arpa, llamada gótica, se considera el antecedente de las arpas folclóricas de Iberooamérica y de las arpas modernas de orquesta. Así se llegó, a lo largo de un extenso período histórico, que hunde sus raíces en el relato bíblico, a nuestra arpa criolla, soporte sonoro (con ligeras diferencias) tanto del joropo llanero como de nuestra música central. 

Argenis Díaz


lunes, 17 de octubre de 2011

Manuel Cabesa: guardián del libro y la literatura

Con una humildad que lo caracteriza, José Manuel Cabeza Rivero, mejor conocido como Manuel Cabesa, es un guardián de los libros y la literatura. Bibliotecario, poeta, narrador y ensayista, nacido en Caracas el 29 de noviembre de 1960, donde con el tiempo se encargó de la Biblioteca Pública Central Simón Rodríguez.   Con más de 17 años en el estado Aragua, actualmente (2011) es director de la Sala Audiovisual de la Biblioteca Pública Central Agustín Codazzi de Maracay, espacio que ha sido propicio para desarrollar una extraordinaria labor de promoción de la lectura y la literatura en la región, a través de talleres, conversatorios y homenajes a distintos escritores regionales y nacionales.
Autor de ocho libros que reflejan su oficio de escritor marcado con una sólida cultura literaria, que ha desarrollado a partir de la lectura y de su contacto con destacados maestros de la literatura nacional. Participó en el Taller de Poesía del Celarg (1980-1981) y en el Taller de Expresión Literaria del Celarg (narrativa, 2000 – 2001). Es miembro activo del grupo literario “Pie de Página” y miembro fundador de la Red de Escritores del estado Aragua.
Manuel Cabesa ha colaborado en las principales páginas literarias del estado Aragua y del país. Como poeta, narrador y ensayista triangula cada género según la prioridad que le impele, sin una tendencia determinada y mucho menos para hacer reclamo histórico político, pero siempre teniendo algo que ofrecer al lector sensible e inteligente.
Manuel Cabesa es considerado catedrático de la literatura venezolana, pero el sólo espera el respeto y el reconocimiento de sus obras literarias salpicadas por títulos como Vida en común (1985); Secreta permanencia (2001); El acto y lugar de la poesía – Una antología de arte poética venezolana (selección, compilación y notas, 2002) y Un lento deseo de palabras (2010) que revelan el más elevado sentido de la poesía. Una obra reflexiva, integrada por: Santos Michelena. Una estrategia de la Hacienda Pública (1987 y 2008); El espejo de papel, historia y antecedentes del boom de la novela latinoamericana (2005) y el libro de cuentos Falsificciones (2004).
Aparece en la siguiente producción bibliográfica:
Garabato, arte y literatura. Año 2, Nº 2. Ateneo de San Francisco de Asís, estado Aragua. 1995.
Poesía de Aragua (1966-1996). Compilación, preámbulo y notas de Efrén Barazarte. Fondo Editorial de la Secretaría de Cultura del estado Aragua. Maracay, 1997.
Narrativa de Aragua (1970-1996). Compilación, preámbulo y notas de Alejandro Ramírez. Ediciones de la Secretaría de Cultura del estado Aragua. Maracay, 1997.
Muestra de minificción aragüeña (1979-2000). Compilación, preámbulo y notas de Beatriz Mester. Fondo Editorial de la Secretaría de Cultura del estado Aragua. Maracay, 2001.
Casa Grande (revista); Año 2 Nº 5. Fondo editorial Diego Ibarra, Mariara, estado Carabobo, 2005.
Diccionario de escritores. ¿Quiénes escriben en Venezuela? Conac, 2004.

Texto: Argenis Díaz.
Foto: Yadira Pérez



martes, 4 de octubre de 2011

Ganadores de la Bienal de Literatura Miguel Ramón Utrera 2011

Maracay. Con un fundamentado criterio de selección, el jurado calificador de la Bienal de Literatura Miguel Ramón Utrera, en las menciones de poesía y narrativa, emitió el veredicto sobre los ganadores de esta edición del 2011 del certamen de las letras,  enmarcado en la celebración del Bicentenario, que logró involucrar a escritores de todo el país.
En el renglón de poesía, el jurado integrado por Pedro Ruiz, Ingrid Chicote y Luis Alberto Crespo designó ganador por unanimidad el poemario titulado Provinciano Cósmico, con el seudónimo El Incontrastable, que una vez abierta la plica resultó ser de Carlos Ildemar Pérez, escritor de Maracaibo, estado Zulia. Dicho jurado considero que esta obra presenta “relevantes hallazgos formales de la lengua regional”, fidelidad temática y “revela una nueva voz poética” que da resonancia a la palabra popular.
En narrativa, el jurado formado por Ángel Malavé, Julián Márquez y Manuel Cabesa decidió a favor de la obra Memorias de Mabil, firmado con el seudónimo Kid Ramón, perteneciente al escritor Alberto Castillo Vicci de Barquisimeto, estado Lara, por su “calidad de estilo” y “su acercamiento entre nostálgico e irónico a una parte del pasado venezolano visto desde la cotidianidad de un narrador socialmente marginado, pero con una gran dosis de perspicacia existencial”.
Una mención de honor mereció el trabajo titulado El amor, esa poca cosa, con el seudónimo Humberto Palma, de Arnaldo Jiménez, escritor de Puerto Cabello, estado Carabobo; obra que, “a través de una prosa minimalista, sondea por las variantes de las relaciones de pareja con todo lo que conlleva de ternura, odio, ironía, desesperanza, amor y absurdo”.
Cabe recordar que la Bienal de Literatura Miguel Ramón Utrera fue convocada por la Coordinación de la Oralidad y el Pensamiento Escrito del recién creado Instituto de la Cultura de Aragua con los auspicios del Gobierno Bolivariano de Aragua, a través de la Secretaría del Poder Popular para la Cultura. En esta oportunidad fueron presentados 25 trabajos en poesía y 9 trabajos en narrativa. Los dos autores galardonados recibirán un premio en efectivo de diez mil bolívares (Bs. 10.000,00) y la publicación de la obra.



viernes, 9 de septiembre de 2011

Bruno Emilio Niño: defensor del Joropo Central


Bruno Emilio Niño, cultor y bailador de joropo central con más de treinta años de trayectoria comprobada, creador de la manifestación cultural del Baile de la Yuca, nació en la población de Turmero, estado Aragua, el 6 de octubre de 1950. Desde 1997 reside en la comunidad de Coropo, parroquia Santa Rita del municipio autónomo Francisco Linares Alcántara. Sus primeros estudios los realizó en la Escuela Rural Coropo; además, ha recibido cursos y talleres de cooperativismo, administración de microempresas y formación comunitaria. Fue fundador del Centro Social y Deportivo Coropo (1989) y de diferentes organizaciones comunales; actualmente sirve como facilitador de talleres de joropo en la denominada Ruta del Joropo Central organizada por la Secretaría Sectorial del Poder Popular para la Cultura del estado Aragua y el Instituto de la Cultura de Aragua (ICA).

Bruno Emilio Niño siempre ha sido un defensor del Joropo Central, propio de los estados Aragua, Miranda y Carabobo. A la edad de 18 años asistió por primera vez como bailador a una fiesta de joropo central y allí comienza su recorrido como conocedor y promotor de esta manifestación musical. Es en el club de Pepe, ubicado en el sector La Carpiera de Cagua, municipio Sucre, donde se le presenta la oportunidad de relacionarse con cantadores de la época como el Lorito de Miranda y Pablo Emilio Ramírez (ambos fallecidos), el Joven Ceni, el Caramelo de Miranda, Silvino Armas y otros.

Esta vocación lo lleva a conformar junto con algunos vecinos la Asociación Cultural Amigos del Baile de la Yuca, existente desde 1999 y registrada formalmente en el año 2010, la cual busca rendir tributo tanto al patrimonio cultural Yuca de Coropo como al Joropo Central como género musical. Es así como todos los años en el marco de las ferias de Santa Rita de Casia, patrona del municipio Linares Alcántara, organiza una gran fiesta en la que se zapatea con la música central y se les brinda a los invitados la sabrosa yuca y sus derivados.

Esta trayectoria le ha valido a Bruno Niño varios reconocimientos como el otorgado por la Casa de la Diversidad Cultural de Aragua, 2009 (San Mateo, municipio Bolívar); Premio Regional de Danza Andrés Oropeza año 2010 y el Homenaje al Cultor Linarense, 2011, entre otros.

Bruno Niño cumple una excelente labor formativa al enseñar el baile y la historia de este género musical a niños y niñas de varias escuelas del estado Aragua y de la comunidad done reside,  mostrando de manera significativa la importancia de conocer nuestro legado musical.

Texto: Argenis Díaz
Foto: Fernando Padrino


Bruno Emilio Niño



jueves, 1 de septiembre de 2011

Edmundo Alvarado: pintor y muralista

Reconocido como el ganador del certamen nacional de  muralismo de la Gran Explosión Cultural Bicentenaria 2011, auspiciado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, con la obra La libertad. Ganador del Premio Regional de Artes Visuales 2013 del estado Aragua, entregado por el Museo de Arte Contemporáneo de Maracay Mario Abreu. Edmundo Alvarado es reconocido como uno de los artistas visuales de mayor proyección en el estado Aragua. Este maestro del arte nació el 6 de diciembre de 1930 en Humocaro Alto, estado Lara. En 1953 realiza estudios de Arte Puro en la Escuela de Artes Pláticas Martín Tovar y Tovar de la ciudad de Barquisimeto, poco tiempo después, con la colaboración de algunos de sus alumnos, se le presenta la oportunidad de realizar una exposición en el Museo de Bellas Artes donde logra vender la mayoría de sus cuadros. A partir de allí, ha vivido de la realización de sus obras, a la vez que elaboraba avisos para el sector de la publicidad. Ha sido miembro y fundador de diferentes salones y organizaciones de artistas en los estados Lara, Yaracuy y Aragua.
En la década del 60 funda en Maracay el grupo Talas, en una época en que no existía la Casa de la Cultura ni el Museo de Arte Contemporáneo. En ese contexto realiza múltiples exposiciones en espacios como Parque Aragua y el Círculo Militar. Tiene hasta el momento 54 exposiciones individuales y colectivas, y ha participado en más de 40 salones de exposición en diferentes estados del país.
Reconocido muralista, Edmundo Alvarado ha realizado 17 de estos trabajos en escenarios como la sede del Consejo Legislativo del estado Aragua y varias instituciones educativas de la región. Comparte su trabajo artístico con una labor docente, que viene realizando desde sus inicios.  Actualmente su taller de pintura se encuentra en el barrio Los Olivos Viejos de Maracay, ciudad donde ha vivido durante más 40 años,  y reside en la urbanización Las Acacias con su esposa y dos hijas.
La labor docente y artística  de Edmundo Alvarado ha sido reconocida por diferentes instituciones y organismos públicos y privados que ven en él un artista a carta cabal y un ejemplo a seguir por las nuevas generaciones de cultores y artistas de Aragua y de todo el país.

Texto. Argenis Díaz.
Foto: Fernando Padrino.








Rafael Ortega, Maricanchi Jaimes, Antonio Cabezas, Carolina Álvarez, Edmundo Alvarado y Emilio Agra.





miércoles, 31 de agosto de 2011

Cielo, sabana y romance

Sabana de pecho abierto
que boca arriba descansas
el cielo mira tus pechos
pero nunca más te alcanza
se está bebiendo tus besos
con suspiros de añoranza
tremolando el pensamiento
como vencer la distancia
si en el caballo del viento
o en la fiel perseverancia
o en preciso momento
que Dios le dé la prestancia
de bajar al aposento
donde su amada descansa
rendida por la tardanza
que tiene el primer encuentro

Sabana abierta y descalza
de espalda siempre en tu lecho
esperando a ver que pasa
con el vientre descubierto,
sueñas que el cielo te engarza
por el talle de tu cuerpo
que te arranca las fragancias
de la flor del sentimiento
tampoco el cielo se cansa
de amar y soñar despierto
viendo tu verde esperanza
con su azul amarillento
y allá están, dice mi verso
contemplando la hondonanza
cielo y sabana se abrazan
allá en el horizonte inmenso.

Gonzalo Caldera, el poeta campesino
Miembro Sacven Nº 3.220

miércoles, 24 de agosto de 2011

Evelio Giusseppi: pintor de Cagua




Evelio Giusseppi, conocido popularmente como el Pintor de Cagua, nació en La Victoria el 11 de mayo de 1943. Desde muy temprana edad demostró inclinación por la pintura; es considerado un pintor autodidacta, aunque ha realizado estudios de arte en ciudades como Valencia y Caracas, y en varios talleres privados. Es el personaje que más ha dado vida al movimiento cultural y artístico del municipio Sucre del estado Aragua.
En 1975, Giusseppi asumen el reto de fundar, en la Casa de la Cultura de Cagua el taller de arte libre dirigido a niños, niñas, adultos y adultas. Al mismo tiempo que se desempeña como coordinador de cultura del Distrito Sucre; dos años después funda y dirige el Museo de Arte e Historia de Cagua. Igualmente participa en el rescate de la antigua Casa Guipuzcoana, sede del mencionado museo. Asimismo participa en varios grupos y movimientos artísticos como la Asociación de Pintores de Cagua, de la cual fue vicepresidente y la Asociación Venezolana de Artistas Plásticos con sede en Aragua.
En la década de los ochenta se destaca como presidente del primer Salón de Arte de la ciudad de Cagua y funda los talleres de arte de Zuata y Santa Cruz de Aragua, respectivamente. En 1994, la Alcaldía del municipio Sucre le otorga la condecoración Orden Ciudad de Cagua, mención Hijo Adoptivo.
En el año 2014 fue proclamado Primer Patrimonio Artístico viviente del municipio Sucre y en el 2015 se le otorgó el Premio Regional de Artes Plásticas, Maracay, Aragua. El 10 de mayo de 2016, Día Nacional del Artista Plástico, fue inaugurado el 1er Salón de Arte Ciudad de Cagua en la Casa de la Cultura Jorge Rafael Gómez convocado por la Alcaldía Bolivariana de Sucre en homenaje a Evelio Giusseppi. Son solo algunos de los innumerables reconocimientos recibidos a lo largo de su trayectoria como artista visual y docente.
Ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas, compartiendo espacio con artistas noveles y de reconocida trayectoria, tanto en Venezuela como en Italia, donde su obra es reconocida por críticos y amantes de la pintura. Sus trabajos más recientes revelan su libertad creativa con una propuesta estética en concordancia con su postura ética ante la vida y la sociedad, a la que busca influir y transformar a través del arte, compartiendo una particular cosmovisión donde las figuras flotan en un ambiente de sensualidad.
Evelio Giusseppi es un maestro de la pintura con un gran dominio del color, la composición y un caudal inagotable de actividad creativa; en pocas palabras, un artista cabal.
 
Texto Argenis Díaz

Foto: Fernando Padrino





miércoles, 17 de agosto de 2011

Gonzalo Caldera: el Poeta Campesino

Con una poesía que nace de lo rural, de las cosas sencillas del campo venezolano, de los personajes criollos y de lo folclórico, se presenta Gonzalo Antonio Caldera Rodríguez, mejor conocido como el Poeta Campesino. Nacido en Belén estado Carabobo el 8 de enero de 1928. Hijo de Ricardo Caldera y Jesusita Rodríguez; contrajo matrimonio con María Eugenia García, de cuya unión nacieron diez hijos, que se multiplican en treinta y cinco nietos y cinco bisnietos.
Residenciado en la población de Palo Negro, estado Aragua. Declamador, poeta y compositor, patrimonio cultural viviente.  Miembro de la Asociación de Autores y Compositores de Venezuela  desde  1985; del Sindicato Profesional  de Trabajadores de Radio y Televisión, Cine, Teatro y afines del estado Aragua y de la Asociación de Escritores de Venezuela seccional Carabobo desde 1999.
Desde muy niño comenzó a realizar labores de campo en la Hacienda de Porras, en tierras de Belén, propiedad de su abuelo José Rosario Caldera. A los doce años ya era ordeñador y cantaba tonadas de ordeño. En esa época comenzó a componer versos y coplas, siempre dedicadas al ambiente que lo rodeaba. Prestando servicio militar en el estado Apure, escribió varias canciones y versos que aún mantiene. Hoy, con más de un centenar de poemas (historias rimadas), composiciones y más de treinta canciones grabadas, ha participado como declamador en diferentes escenarios de la región, entre ellos el Teatro de la Opera, Teatro Ateneo, Casa de la Cultura de Maracay,  y en varios estados del país. Participó como orador de orden en el 128º aniversario del pueblo de Belén el 5 de agosto de 2001.
En el campo radiofónico, Gonzalo Caldera ha conducido diferentes programas radiales tales como Arcoiris Musical, por Radio Aragua; Cantares de Venezuela, por YVLQ de La Victoria, entre otros. Su producción poética ha sido publicada en diferentes diarios regionales. También ha participado como jurado en  diversos festivales de la canta criolla como el Festival Zamora de Oro del municipio Zamora del estado Aragua y el Festival Don Rómulo Gallegos de la población de Turmero. Temas suyos aparecen en la producción discográfica Belén de Mis Recuerdos y  Serranías de Carabobo. Su trayectoria como poeta popular ha sido reconocida por la Gobernación del estado Aragua, a través de la Secretaria Sectorial de Cultura, entre otras instituciones culturales y educativas en el ámbito regional y  nacional. Hijo adoptivo y patrimonio cultural del municipio Libertador.  
Texto: Argenis Díaz, agosto 2011.
Foto: Fernando Padrino





viernes, 12 de agosto de 2011

Ingrid Chicote: activa militante de la palabra

Ingrid Chicote (Caracas, 1965) Terapeuta de Medicina Tradicional China, egresada de la Universidad de Carabobo y de la fundación Neijing, Maracay. Poeta, narradora y escritora. Es facilitadota de talleres de literatura y afines. Reside en Villa de Cura donde fundó una familia y echó raíces.
Su apego a la literatura le viene desde muy joven y de sus ancestros. Con una profunda mirada de las cosas más sencillas, Ingrid se convirtió en militante de la palabra poética, a veces mística, a veces cargada de la angustia social que le rodea o de su condición de mujer, madre y amante. Ha creado espacios para expresar su inconformidad o su compromiso, espacios donde ha dejado huellas características de su quehacer poético y espiritual.
Coordinó la página Espacio Femenino en la revista Expresión de Villa de Cura, de la cual ha sido una fiel colaboradora y articulista. Muchos de sus poemas y ensayos fueron publicados en la página cultural Raíces del diario La Antena (Guárico, 1996), donde también coordinó la página dominical Féminas (1996) y en Laberinto, página literaria del semanario HOY (Aragua, 1998). Antes, en 1989, obtuvo mención honorífica en el I Concurso de Cuento Feminista organizado por la revista Mujer/ Fempress de Chile. Publicó  el poemario Piedras concentradas (1997) por el fondo editorial de Senderos Literarios. Textos suyos de ensayo y narrativa han sido publicados, además, en varios medios impresos de la región y en medios digitales nacionales e internacionales.
La Fundación Editorial El perro y la rana le acaba de publicar el poemario La ruta de los ancestros (2011), obra que demuestra una voz poética singular y reveladora. Cuenta con diversos poemarios inéditos, entre ellos: Olores de la casa y Huelga de palabras (primer premio en la I Bienal Nacional de Poesía Cruz Salmerón Acosta, 2010).


Desde 1997 hasta 2007 integró la directiva de la Fundación Villa Literaria, al lado de un grupo de escritores, docentes y cultores villacuranos. En el 2004 llegó a  formar parte de la Redes Socioculturales del estado Aragua; asignada al sector rural La Velasquera,  donde desarrolló una productiva labor comunitaria, además de iniciar una metódica investigación etnográfica que se remonta a los vestigios de la población indígena que habitó estas tierras antes del proceso colonizador español.
En el mismo año 2004 fue designada oradora de orden con motivo de la conmemoración del 25 de mayo, fecha de la ratificación de la fundación de Villa de Cura, en cuyo discurso asomó algunos detalles de su investigación sobre los antecedentes de la fundación y apuntó hacia la necesidad de rescatar y fortalecer la cultura zamorana.


Coordinó en el municipio Zamora el Plan Revolucionario de Lectura y los talleres de la Casa Nacional de la Letras Andrés Bello. Por toda esta labor, ha recibido innumerables reconocimientos, entre otros de la Universidad de Carabobo, la Asociación Mundial de Radios Comunitarias, la Galería de Arte Itinerante Armando Reverón y el Instituto de Diversidad Cultural. En la actualidad cursa la carrera de Educación en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, en San Juan de los Morros. (Argenis Díaz)