martes, 28 de febrero de 2017

Calles de ausencia

(Villa de Cura)
Compadre JM, estas calles ahora están tristes por tantas ausencias. No es lo mismo ver esas ventanas cerradas, por donde antes se asomaban unas caritas pintadas, ojazos negros que nos miraban con picardía, voces de niñas que nos cantaban canciones de amor. No es lo mismo ahora cuando no hay árboles que antes nos lanzaban perfumes y olores de pájaros, y oías a lo lejos a Leonardo Fabio que decía: “Ella, ella ya me olvidó. Yo, yo la recuerdo ahora. Cómo no recordarla, si en cada primavera…” y ella aparecía como un fantasma en la esquina y todos conteníamos la respiración, porque ese caminado nos aceleraba los latidos del alma. No es lo mismo ahora cuando ya no existen las viejas casas ni los cines, sino unos horribles galpones chinos.

No es lo mismo ahora, estas calles donde en otras horas la luna se asomaba por esas ventanas de colores y les cantábamos serenatas sin guitarra a las muchachas. Sí, poeta, ahora esta calles de múltiples historias están tristes por tantas ausencias. Por ejemplo, no estás tú, el más grande, o el poeta viejo como te llamé en ese escrito que tanto te gustó; gracias por dejarnos esa hermosa obra “Diciembre, sonetos y otras cosas”. No sé tampoco donde están Aly Pérez, Pedro Ezequiel, Cordero, Cejota, Ana Belén, Moronta. No es lo mismo este diciembre ahora que no hay niños jugando en las calles, ni se oye a lo lejos esos grupos de parrandas.

Sí, son muchas las ausencias. No puede ser lo mismo ahora que falta en esta calle Miranda por donde siempre pasó mi madrina Beryení, a quien le pedía la bendición y su voz dulce salía de las rejas y se alargaba hasta llegarme al fondo de mi alma: “Dios te bendiga mi amor”… Supe que se marchó a otros planos a llevar la filosofía de la alegría con su sonrisa eterna a flor de labios.

Son muchas las cosas que han desaparecido en estas calles que uno cree que algún espíritu malvado se robó el verde de los árboles y se llevó para siempre la alegría que antes se notaba en todos estos hombres y mujeres. Son muchas las ausencias. Y ahora estas calles están solas porque los amigos se fueron. Porque ya nadie se asoma por las ventanas y porque las paredes están pintadas de tristeza. Y tantas ausencias es estas calles hacen que a uno el corazón se le llene de cenizas.

Texto: Chencho Adames.

Reproducido de El Cotejo Mocho
Cueva Literaria, diciembre de 2016



Calle Comercio de Villa de Cura.









miércoles, 22 de febrero de 2017

EL COMBATE ES POR LA HISTORIA

¿Una historia oficial villacurana sustituye a otra?

En realidad, trátase de la misma. Sólo que ahora alimentada por la acentuación del capricho, la exacerbación de lo ideológico, el abuso, el poder de uso del dinero público,.. y un largo etcétera.
Cuando hablo de historia oficial, me refiero, en términos teóricos y de los hechos concretos, a aquella que en concepto de Inés Quintero "(...) filtra, selecciona, jerarquiza, clasifica, privilegia, oculta, manipula, y dirige la información".

Ni siquiera los promotores del despropósito de celebrar este año el CCC Aniversario de la fundación de la Villa de San Luis de Cura han sido capaces de demostrar - enmarcados en los más elementales postulados de la historia científica - que tal cosa constituya, documentalmente hablando, un hecho cierto. Con mucho menos me parece que puedan lograrlo quienes, incorporados por propia voluntad al séquito difusor de la falsía, repitan mecánicamente la cosa con renuncia a la propia capacidad de discernimiento.

¡Vaya despliegue de pedagogía liberadora del pensamiento! ¡Cuán lamentable! Duele en verdad. ¿Habrán sido acaso sorprendidos en su buena fe?

Podrán de seguro celebrar las más estruendosas y atroces absurdidades -cuantas veces deseen-, que para ello usan sin restricciones los dineros del pueblo. Sin embargo, no por disfrutar del privilegio que contempla el monopolio de ejercicio de tales liberalidades, lograrán el milagro de convertir en hecho histórico verdadero, por corroborable, aquello que no lo es y jamás lo será.

Si me preguntasen cuáles propósitos impulsan este desaguisado municipal, diría simplemente: Lo ignoro, todavía cuando he aprendido que lo psicológico mueve al hombre y, lo económico, le abre sus propios caminos.

Johnny Hernández Calvo 
Villa de Cura, 21 de febrero 2017

http://villaliteraria2010.blogspot.com/p/villa-de-cura-contexto-historico.html


Plaza Bolívar de Villa de Cura.



lunes, 20 de febrero de 2017

La Casa de la Cultura Rafael Bolívar Coronado y la Cultura zamorana

En octubre de 1990 fue creada por decreto del alcalde Alberto Roye Flores la Casa de la Cultura Rafael Bolívar Coronado, la cual quedó en sus inicios bajo la dirección del artista plástico Alfonso Pacheco Brito. Esta institución debió ser concebida para que constituyera el eje de la cultura zamorana, labor bastante difícil tratándose de un sector marcado por la dispersión y el escepticismo hacia todo ente oficial.

Ahora, haciendo un poco de historia, según el testimonio oral esa estructura fue la Casa Presidencial del Gran Estado Miranda, pero ya para comienzos del siglo XX la casa en ruinas servía para el juego de los niños y encuentros amorosos. Otros sostienen que esta casa era propiedad de la familia Bigott, hasta que un grupo de personas decidieron comprarla para construir el Club Social de Villa de Cura, donde se sucedieron grandes fiestas (así la conocimos a finales de la década del 70, si la memoria no nos falla).

Desde que esta casa se convirtió en Casa de la Cultura Rafael Bolívar Coronado, los vaivenes políticos han afectado la continuidad de los programas, proyectos y planes que pudieran haber tenido aquellos cultores y gerentes culturales que sucesivamente han ocupado el cargo de director de la Casa. Personas cualificadas y exitosas en cada una de sus facetas artísticas. Por ejemplo: Rosana Hernández Pasquier, Ana Belén Aular (fallecida), Aura del Valle, Juan Carlos Chinea, José Meléndez, Orlando Ascanio, Margarita Delgado, Argenis Díaz, Ramón Montesinos, Alexis Acosta, Belkis Martínez, Marcos Leal y repite Orlando Ascanio (2016-2017). Con mayor o menor impacto en la comunidad, estas gestiones han tenido una desventaja o debilidad: presupuesto deficitario.

Sería injusto proseguir con esta reseña si no decimos algo a favor de dos promotores culturales que se han esforzado siempre por salvar la imagen de la Casa de la Cultura villacurana: Marcos Montesinos y César Martínez, a través de los juegos tradicionales, el ajedrez, los títeres y las marionetas. Verdaderos sobrevivientes de este marasmo, por llamarlos de alguna forma.

Pocas de estas gestiones manejaron un presupuesto decente y suficiente para emprender una verdadera acción cultural más allá del eventismo tradicional: carnavales, peregrinaciones, fiestas de La Villa, navidades y otras. Ha sido muy difícil, como decía Orlando Ascanio, “generar una estructura plural y dinámica donde fundamentalmente exista la transferencia creativa y productiva”. O como decía Argenis Díaz: “Dar a la Cultura el rango que merece”. No habiendo autonomía para manejar un presupuesto adecuado a las demandas culturales del municipio no se puede hacer mucho desde las instituciones. No faltó quien quiso colocar un epitafio sobre las agrietadas paredes de la Casa.

Desde hace mucho tiempo la Casa de la Cultura presenta fallas en su estructura, sistema eléctrico y alumbrado. El espacio no permite el cobijo de diferentes manifestaciones y una práctica cultural acorde a los nuevos tiempos, y su única utilidad ha sido en ocasiones la de servir de centro de actividades políticas de toda índole. En resumidas cuentas, a lo largo del tiempo, la Casa de la Cultura ha dado poca cultura a la comunidad villacurana. Sus instalaciones son obsoletas e inadecuadas para emprender realmente una “revolución cultural”.

Muchos opinan que Villa de Cura, el municipio Zamora en general, necesita una nueva estructura, un nuevo espacio, un complejo cultural que sirva de referencia a la cultura local. También hace falta un instrumento jurídico, una ordenanza, ajustada a la Ley Orgánica de Cultura aprobada en fecha reciente, que le dé autonomía y recursos a quienes en consonancia con el Poder Popular, los cultores y cultoras, las agrupaciones culturales e instituciones buscan impulsar la cultura villacurana y zamorana. 
La ansiada restauración de la Casa no se ha concretado. Todo sigue igual.

Son 26 años de largo peregrinar en el ámbito cultural, en la otrora “Atenas de Aragua”, como solía decir Ana Belén Aular, quien soñaba con escuchar a los Niños Cantores de Villa de Cura cantarle al pueblo villacurano y ver a las Danzas Caribai, a los Turpiales, a Loco Lindo y los poetas en un espacio ameno y compartido por todos en la diversidad de sus manifestaciones.

Texto: Argenis Díaz
Foto tomada del blog: Desde Villa de Cura.
http://desdevilladecura.blogspot.com/

http://www.entornointeligente.com/articulo/2548727/Casa-de-la-Cultura-Rafael-Bolivar-Coronado-sera-restaurada-en-Zamora-21052014








miércoles, 15 de febrero de 2017

Crónica del periodismo alternativo villacurano



Villa de Cura, y en general el municipio Zamora, ocupa un lugar indisputable en la historia regional del periodismo, que ahora llamamos alternativo. En las primeras décadas del siglo XX surgen iniciativas comunicacionales, a través de diversos medios impresos, que van a satisfacer la necesidad de informarse de una comunidad signada por su papel protagónico en los acontecimientos sociales, políticos,  económicos y culturales de la época; una comunidad depositaria de la tradición independentista del siglo XIX.

Las anotaciones, propias de un escribano, del fallecido Salustiano Yusti Prieto (1899-1987) un barinés nativo de Sabaneta, quién dedicó a Villa de Cura cuarenta años de vida útil, dejando un legado de crónicas y relatos humorísticos, dan testimonio de las inquietudes periodísticas de este pueblo. En su crónica Pasado y Presente de Villa de Cura (1974), Yusti Prieto destaca la aparición de varios periódicos, casi todos semanarios o quincenarios, desde el año 1905. Entre estos menciona:

Puntos y Comas, desde la edición 22 de marzo de 1905, luego su reaparición en 1910, segunda etapa y, finalmente, una tercera etapa que se prolonga hasta 1921, edición Nº 346, fungiendo siempre como Redactor, Administrador y Director L. López Celis. 

Pluma Libre, cuyo primer número aparece el 24 de agosto de 1912, bajo la dirección de Plácido García Z. y como Cronista F. R. Torres. El mismo López Celis publicará además El Eco de Aragua, semanario de intereses generales, el primero de octubre del mismo año.

Para el año 1922, el siete de julio, nace en Villa de Cura El Parénteis, un semanario dirigido por Amadís de Gaula (seudónimo), después del Nº 45 aparece como Redactor Luis Rivas, hasta el Nº 48. Luego la dirección queda a cargo de Aníbal Bustamante hasta la edición Nº 368 del año 1927. 

Forma parte de esta crónica el quincenario Pluma y Mallete, un periódico de la Logia Masónica fundado por el intelectual y poeta, Don Manuel Linero S. También las escuelas de mayor tradición villacurana, como son  la ”Teresa Carreño” y la “Arístides Rojas”, contaron con un órgano informativo,  La Voz de Nosotros, bajo la dirección de María Simoza y Manuel J. Medrano.

Uno de los periódicos de más larga data fue El Quijote, que según nuestra fuente nació en Villa de Cura el año 1929, donde aparece como director Carlos F. Gross y entre sus redactores: Martín Pereira y Narciso Pérez Acosta. Más tarde aparece como editor el recordado J. L. Sanabria Méndez, el 23 de agosto de 1932. En agosto de 1945, Nº 157, tiene como director a Rafael Viloria, pero su quinta etapa comienza en agosto de 1966, bajo la dirección de dos villacuranos ilustres: Inocencio Adames Barrios y Germán Cordero Padrón con el sello de Editorial Miranda. 

Junto a El Quijote es propio mencionar a El Unitario (1958) y El Villacurano, en su segunda época, bajo la dirección de Germán Castillo y como jefe de redacción al periodista Oldman Botello. En estos medios informativos figuran hombres como Napoleón Guariguata, Pedro Ezequiel González, Pedro Pablo Poleo y José Manuel Morgado, quien desde 1958 dirige y mantiene el humorístico “Cotejo Mocho.

Cabe mencionar a un quincenario que logró cubrir el vacío dejado por la ausencia de los anteriores: El Vigía, fundado y dirigido por José Miguel Seijas desde 1978 hasta el fallecimiento de su editor; Zamoranos Impreso VII (2010), de la Fundación Comunitaria Zamoranos FM/TV; Periódico La Puerta (2011), editora Yolanda González; El Portavoz (2010 - 2011), órgano informativo de los municipios del estado Aragua, editor Javier Herrera. Estos medios impresos han sido estandarte de esta tradición de libertad de pensamiento e ideas, respaldado por un equipo humano, conformado por vecinos de todas las comunidades de Zamora. Toda esta tradición indica que los zamoranos están dispuestos a seguir siendo punta de lanza en lo que concierne a la comunicación social alternativa y comunitaria.



José Leonardo Sanabria Méndez: cifra valiosa del periodismo villacurano

J. L. Sanabria Méndez (Nacido en Villa de Cura, 1900 – fallecido en 1952). Editor y periodista. Desarrolló una gran actividad periodística en la ciudad de Caracas, en diferentes diarios capitalinos. Fue un impulsor decidido del deporte y de las fiestas patronales de su pueblo natal. Fundador y director de El Quijote, periódico independiente que marcó una larga y limpia trayectoria en el periodismo aragüeño.

De esta valiosa cifra del periodismo villacurano y zamorano dijo una vez el doctor Aníbal Paradisi: “su testimonio está en su propia historia, nació de cuna humilde y aquí en su propio pueblo ha querido plantarse como un árbol, porque su historia es esta. Una raíz que sale de la tierra y un ramaje que asciende bajo el sol”.

Sobre El Quijote, en su quinta salida, se escribió lo siguiente: “hizo siempre honor a su nombre, como abanderado de os mejores ideales de progreso bien entendido. No en balde estuvo asistido desde su iniciación por gente de valía en lo intelectual y en lo personal. Logró así subsistir con dignidad, mérito máximo para un órgano de libre orientación; retirarse discreta y oportunamente cuando ello se consideró necesario; y hacerse visible de nuevo cada vez que su presencia pudo ser útil al conglomerado del cual recibió apoyo y aplauso”. 

Texto: Argenis Díaz

Fotos tomadas de las fuentes de consulta.

Fuentes de consulta

El Quijote. Año I Quinta Época. Villa de Cura. Aragua. Agosto, 1966.
Pasado y presente de Villa de Cura. Salustiano Yusti Prieto. 1974.
Actualidades. La revista del centro de Venezuela. Pasado y presente de Villa de Cura. mayo de 1974. Editorial El Aragüeño. 10.000 ejemplares.



J. L. Sanabria Méndez (1920 - 1952)



El Quijote. Quinta etapa. 1966







sábado, 11 de febrero de 2017

César Enrique Acosta: Poeta del pueblo de Magdaleno.


Nacido en Güigüe, estado Carabobo (Venezuela), el 31 de marzo de 1952. Desde los dos años reside en la parroquia Magdaleno del municipio Zamora (Aragua, Venezuela). Poeta, narrador, cronista popular y compositor en los géneros de joropo central y llanero, parranda central y de la costa y merengue venezolano. Contribuyó a la creación del Himno del Municipio Zamora del estado Aragua. Es conocido como el Poeta del Pueblo. Licenciado en Desarrollo Cultural por la Universidad Simón Rodríguez (Misión Cultura). Participó en el primero y segundo Encuentro de Poetas Populares convocados por la Secretaría Sectorial de Cultura del estado Aragua y el Instituto de la Cultura de Aragua (2011 – 2012).

Fue homenajeado en el 6° Festival Mundial de Poesía (2009). Pertenece a la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (Sacven, 6.600); es miembro del Círculo de Autores y Compositores de Aragua (CIACA) y de la Espiral Colectiva Alí Primera del municipio Zamora del estado Aragua.

Reconocimientos

Orden Santa María de Magdalena
Premio Concurso Nacional de Poesía Tradicional de SACVEN. 2012.

Publicaciones

Aparece en las siguientes antologías:

1er. Encuentro Regional de Poetas Populares. Fiesta Bicentenaria (2011). Editado por el Instituto de la Cultura de Aragua/ Secretaría Sectorial de Cultura. 

Juegos Florales de la Poesía Tradicional. II Concurso Nacional de Poesía Tradicional de SACVEN (2012).

2do. Encuentro Regional de Poetas Populares (2015). Homenaje a José Helímenas Barrios. Editado por el Instituto de la Cultura de Aragua/ Secretaría Sectorial de Cultura.

Utopía de un soñador. Poemas. Editorial El perro y la rana. Imprenta de Aragua. Maracay, 2016.

https://www.academia.edu/22263934/Poemas_de_Cesar_Acosta_El_poeta_del_pueblo

Texto: Argenis Díaz.
Foto: Archivo personal.


MI POESIA

I
Mi poesía en el folclore
Es tierna como semilla
Y germina en tierra fértil
Como floresta germina
Ella suspira por mi
Donde comienza mi rima
Es dulce y enamorada
Como una escolar sencilla
Lanza suspiros al viento
Como risa cantarina.

II
Mi poesía tiene ángel
Y quien la escucha suspira
Suspira porque la siente
Como una llama encendida
No es una cosa mi musa
Ni es otra cosa mi rima
Las dos son un
mismo cuerpo
Y son parte de mi vida
Suspiró por el recuerdo
Cuando supo su partida.

III
Y en un suspiro pequeño
Que le arrancara la vida
Quedó llorando en silencio
Cuado supo que te ibas
Y desde entonces está triste
Desde entonces se fatiga
Porque sabe de querer
Y sabe de despedida
Sabe cuando hay que llorar
Cuando una pena la obliga.

IV
Mi poesía en la añoranza
Es como un potro
sin bridas
Y se va por la sabana
Como el viento sin orilla
En el fragor de la copla
En la frase fugitiva
Por el camino desierto
Como una leve llovizna
Mojando los chaparrales
Y a la tierna clavellina.

V
Allá va mi poesía
Con tu recuerdo en la silla
Como potro juguetón
Llorando tu despedida
Soñando con el amor
Donde el querer
se le abisma
Y lleva mi sentimiento
Prendido de su costilla
Porque lo que yo no siento
Tampoco lo cargo encima.

VI
Y por eso estoy aquí
Recordando tu partida
Preguntándole a la brisa
Que habla con la
campanilla
Si supo porque te fuiste
Y si vuelves algún día
Porque quedé como
un puerto
Cuando el navío se despide
En aquella lejanía,
Y la soledad lo acoge
En una tarde sombría
Sin más canto que
el de la ola
Y sin una compañía
Más que la arena y la playa
Y un viejo faro de guía.



De: Utopía de un soñador.



César Enrique Acosta: poeta de Magdaleno








jueves, 9 de febrero de 2017

Rafael Luis Pastori Aponte: poeta y académico

Luis Pastori. Nacido en La Victoria, estado Aragua; 25 de agosto de 1920 – Fallecido en Caracas, Venezuela, el 15 de septiembre de 2013. Poeta, profesor, compilador, ensayista, economista y académico. Hijo de Enrique Pastori un inmigrante italiano y de una auténtica e ilustre victoriana llamada Concepción Aponte. Realizó estudios de primaria en la Escuela San Luis Gonzaga, en la Escuela Federal José Félix Rivas y en el Instituto Mariano Montilla (los tres en La Victoria), y de bachillerato en el Colegio Federal de Maracay (hoy Liceo Agustín Codazzi). Estudió Ciencias Económicas en la Universidad Central de Venezuela (1949). Trabajó como traductor de poesía y su propia obra ha sido traducida a más de 12 idiomas, incluido el árabe y el chino. Como poeta tuvo un dominio extraordinario del verso tradicional rimado, el soneto incluido, hasta le verso libre.

Desde muy joven cultivó su vocación literaria, montando numerosas piezas teatrales que llevó a cabo desde la Compañía Espaguetti, fundada y dirigida por él mismo. En 1942 irrumpió en el panorama literario de su país con su primer volumen de versos, titulado 15  poemas para una mujer que tiene 15 nombres, obra que mereció una mención honorífica en el Premio Municipal de Poesía convocado aquel año. En 1944 fue galardonado con el primer premio de Poesía en el Concurso Reina Universitaria. En 1945 dio a la imprenta un nuevo volumen de versos, Poemas del olvido

Ya licenciado en Ciencias Económicas, pasó a ejercer la docencia en La Victoria, sin abandonar por ello su dedicación a la poesía. 

A partir de entonces, sus entregas poéticas se sucedieron: en 1947 dio a la imprenta Las canciones de Beatriz, título al que siguió País del humo (1948); Herreros de mi sangre (1949), Toros, santos y flores (1950); Tallo sin muerte (1950), obra que fue galardonada al año siguiente de su aparición con el Premio Municipal de Poesía; Selección lírica (1952), Palabras de otros años (1954), Aire de soledad (1959) y Elegía sin fin (1962), obra que le supuso uno de los mayores reconocimientos literarios de su país: el Premio Nacional de Literatura (1963). 

Su producción poética continúa con Trompos y testimonios (1964), Definitivamente enamorado: Poemas (1965); Caracas y la poesía (Antología, 1966), Tiempo de glosa (1967), Trofeos de caza (1969), Poemas en italiano (1971) Tempo di poesía (1974), Poetas (1976); Hasta aquí me trajo el río (1977) y Andrés Eloy Blanco: parlamentario (Compilación, Caracas, 1981). Compuso junto con Tomás Alfaro Calatraba la letra del Himno de la Universidad Central de Venezuela, cuya música es de Evencio Castellanos. 

Fue nombrado Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua y recibió el Premio Hispanoamericano de Poesía León de Greiff en 1984. En 1987 publica el libro Razón de ser. Obra cuasi completa (poesía y ensayo), que merecerá comentarios como: “Luis Pastori es un poeta grande e imprescindible de las letras venezolanas, y de las letras en castellano en general: es ya nuestro poeta universal”.

En 1988 publica Los poetas de 1942. Antología (compilador). En 1990, Sermones laicos (ensayo). En 1991 el escritor Gilberto Abril Rojas lo incluye en la selección Poetas nativos de La Victoria; editado por la Asociación de Escritores de Venezuela (delegación La Victoria) y Consejo Nacional de la Cultura (CONAC).

En 1995 trabajos suyos aparecerán en Revistas como Quemadura. Una huella en el viento del Círculo de Escritores del Estado Cojedes. Mayo-Julio. En 1996 La Universidad Santa María (USM) le otorga el título Doctor Honoris Causa. En 1997 publica el libro Andrés Eloy Blanco, poesía sin fin (ensayo) y Sonetos intemporales (poesía).

Fue incluido en el Diccionario Enciclopédico de las Letras de América Latina. Editado por la Fundación Biblioteca Ayacucho y Monte Ávila Editores Latinoamericana (1995 – 1998). 

En 1999 dirige la revista BCV Cultural del Banco Central de Venezuela.

En 2001 publica Obra completa. Ese mismo año la profesora Luisa Teresa Lanz de León incluye su reseña en el libro “Maracay, tradición y cambio. Presencia del liceo Agustín Codazzi”, como referencia obligada en la historia de esta importante institución.

En 2002 publica Antología poética, compilada y prologada por el escritor y académico Alexis Márquez Rodríguez. 

En 2004 el escritor y periodista trujillano Antonio de Jesús Pérez Carmona, lo incluirá en el tomo I de su antología Viaje por la poesía venezolana y el orbital universal, publicado por el Consejo Nacional de la Cultura (CONAC), Valera, estado Trujillo y el Círculo de Escritores de Venezuela en la Antología poética del círculo de escritores de Venezuela. Igualmente, ese año será incluido en El Diccionario Abreviado de Escritores Venezolanos (1900 – 2003) Quiénes escriben en Venezuela  publicado también por la Dirección de Literatura del CONAC.

Ocupó importantes cargos públicos: la presidencia del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, director de la Academia Venezolana de la Lengua, presidente de la Asociación de Escritores de Venezuela y Ministro de Estado para la Cultura durante el mandato presidencial de Luis Herrera Campins (1979-1983).  

Durante su gestión cultural se realizaron las restauraciones de la Catedral; la Casa de Mariño y el Parque de La Estación de La Victoria. En su condición de economista, además de ocupar la Vicepresidencia del Banco Central de Venezuela, Pastori sobresalió por su dirección de la prestigiosa Revista de Economía Latinoamericana.

Texto: Argenis Díaz.
Foto: Internet.

Fuentes consultadas
Poesía de Aragua. Antología. Miguel Ramón Utrera. Maracay, 1992.
https://www.facebook.com/letradosdelmundo/posts/931938023532252:0
http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=pastori-luis

POEMA

RESPONSO

Ella estaba en el centro de la plaza
como que si fuera la estatua.

Las cuatro calles la rodeaban
como si ella fuera la estatua.

El viento iba y venía en su torno
como el viento que rodea una estatua.

Las violetas decían su adiós morado.
El sol ponía su mano blanca entre las piedras.
El día daba su estallido de domingo.

(En los domingos siempre se celebran las estatuas).

Yo no sentía la vida a la sombra de sus manos.
Quemaba el sol la cara de las cosas,
pero la cara de mi corazón estaba a salvo
estando, como estaba, bajo la invocación
de su memoria.

Todos pasaban gritando, pero ella se callaba.
Todos pasaban cantando, pero ella se callaba.
Todos pasaban llorando, pero ella se callaba.

Yo, verdaderamente, la amaba
pero ella no se movía, como
si ella fuera una estatura.

(De País del humo)


Luis Pastori (1920 - 2013)




lunes, 6 de febrero de 2017

Marina Sandoval: una puerta a la literatura infantil

En esta nota ofrecemos una breve reseña y visión de la obra de Marina Sandoval desde la perspectiva de una ensayista perspicaz como lo es Julia Elena Rial. Ambas escritoras residen en Maracay, donde hacen vida cultural en la Asociación Cultural Pie de Página y en contacto con el taller Los Moradores del poeta Manuel Cabesa. Hemos compartido con ellas en talleres literarios y eventos realizados al amparo de la Biblioteca Pública Agustín Codazzi.

Julia Elena Rial ha realizado un análisis más que interesante sobre la obra literaria de Marina Sandoval, desde una visión cercana a la autora, pero tamizada por una reflexión cuidadosa, sometida al rigor del ensayo como oficio de vida y proyección de existencia. No para alagar superficialmente, sino para valorar desde lo estético y ético la "impronta" como ella lo dice de esta mujer inquieta e inteligente, pero también sensible y extrovertida. Por eso hemos querido retomar algunas de estas reflexiones que consideramos bien acertadas. 
Marina Sandoval ofrece (en Hablan las puertas) una lectura ágil, una impronta de lenguaje, como ya la apreciamos en sus libros Koko, Hilos de emoción y Sueños de algodón, cuyas características cinéticas desbordan los márgenes naturales de sus páginas. Los personajes ficticios: animales, muñecas, puertas entran, bailan, salen, pasan, empujan, caminan. Incitan a una libertad inexistente, con verbos cuyos significados apoyan la configuración móvil de su discurso. Equivalentes a un código intencional en el que la escritura manifiesta el privilegio, o la prerrogativa, de poder crear, con pocas y precisas palabras, “penetrables” verbales para disfrute del lector.
Libro que ingresa por la puerta grande de cuentos infantiles venezolanos en este siglo XXI. Cuando los ritmos caóticos e incertidumbres conviven con los andares cotidianos, Marina Sandoval estructura sus cuentos al compás de móviles artísticos fraseados con la fantasía de las manos de la muñeca Lucía, que dice: “Muevo las manos como las alas de una paloma al vuelo”. Las mismas manos que escriben, paso a paso, la ilusión que el lector visualiza, oye y siente, porque Marina logra, con su lenguaje, que giros, taconeos y contorsiones se conviertan en música, color y movimiento. Es así como la dinámica narrativa establece sus pautas originales en unos cuentos que bailaron, el día de su bautismo, al compás de las bailaoras de la Escuela de Flamenco “Amorcito Gitano del Carmen”, a quienes la escritora dedica el libro.
Ahora, en el siglo XXI, a Marina Sandoval siente la íntima satisfacción de dar rienda suelta a la imaginación, y realzarla con expresiones familiares, y bien logradas imágenes de unas muñecas que, a través de una ficticia humanización, van describiendo la rememoración creada con ingenio, porque la tradición invita a la creación para seguir siendo.
Marina Sandoval nació en Caracas el 13 de diciembre de 1943  y reside en Maracay, Aragua, desde 1974. Psicóloga egresada de la Universidad Central de Venezuela, docente egresada de la Universidad de Carabobo y magíster en docencia universitaria en la Universidad Pedagógica El Libertador (Upel), Maracay. Ha participado en talleres literarios en el Conac, la Casa de la Cultura de Maracay y el Museo de Arte Contemporáneo Mario Abreu, de la misma ciudad. Pertenece a la Asociación Cultural Pie de Página y al taller literario Los Moradores. Actualmente está dedicada a la literatura y a la fotografía.

Publicaciones

Hilos de emoción. Maracay: Ediciones Florilegio y Autoras. 2007
Sueños de algodón. Maracay. Edición artesanal. 2016
Hablan las puertas. Maracay: Editora Marina Sandoval. 2016

Texto: Argenis Díaz
Fotos tomadas de la página Letralia.com.

Enlaces

http://letralia.com/lecturas/2016/06/18/el-lenguaje-cinetico-en-los-cuentos-de-suenos-de-algodon-de-marina-sandoval/
http://letralia.com/lecturas/2017/02/01/hablan-las-puertas-de-marina-sandoval/
http://letralia.com/263/articulo09.htm




Marina Sandoval




Hilos de emoción. 2007

Sueños de algodón. 2016

Hablan las puertas. 2016.