miércoles, 24 de mayo de 2017

Ramón Páez: arpa, sol y llano

José Ramón Páez Páez, conocido popularmente como Ramoncito Páez, músico y arpista. Nacido en Zaraza, Guárico, el 23 de septiembre de 1963. Hijo de Betzaida Páez y Eduardo Páez, el mayor de once hermanos; tiene un hijo, Ramón Antonio. Empezó a tocar el arpa a los 17 años. Se traslada a La Victoria e ingresa como cantante al grupo criollo Hermanos Romero (Yolanda y Freddy); luego asume el cargo de arpista y se mudan a Villa de Cura (1983); permanece con el mismo grupo por dos años más.

Páez echa raíces en Villa de Cura y consigue a su madre adoptiva, Jacinta Méndez de Morales. Conforma el grupo “Sol y Llano”, nombre que le puso Hiram Castro “El pollo del Calvario”, en esta nueva experiencia musical le acompañan con frecuencia Martín Saldeño (bajista), Oscar Saá (cuatrista) y Juan Pedro Morales (maraquero). Además del arpa (llanera) ejecuta el cuatro, la guitarra, la mandolina y el bajo. 

Estudió Música en la institución Niños Cantores de Villa de Cura por ocho años: Teoría y solfeo (4), Dictado musical (1) y Armonía (3). Esto le permitió más adelante impartir clases de música en la Escuela Ángel Briceño de Villa de Cura, donde ingresa formalmente como instructor de música en el año 2008. Desde esta institución ha logrado formar a decenas de niños y niñas con estas habilidades, entre los que destacan Leonardo Saldeño, quien ya es un alumno brillante en el arpa, Mariana Martínez, Nerismar López, Jesús Martínez y Vicente Reina. También enseña música en su propio domicilio, en la comunidad de Los Colorados. En general, lleva más de 36 años dedicado a la música. Es miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (SACVEN - 9651) con más de 90 canciones registradas. Aunque Ramoncito tiene una discapacidad motora, ello no le ha impedido realizar esta labor en pro del folclor venezolano, siendo por ello ejemplo de resiliencia para los jóvenes.

Tiene en su haber una producción audiovisual con el título: “Ramón Páez y sus amigos” que reúne 16 artistas del folclor y en proyecto tiene previsto formar un grupo musical infantil. Durante su trayectoria profesional ha compartido con famosos intérpretes de la talla de Luis Silva, Reynaldo Armas, Cristóbal Jiménez, Cristina Maica, Reina Lucero, Maira Castellanos, Rumy Olivo,  entre otros.

Ha recibido innumerables reconocimientos de instituciones públicas y educativas, folcloristas y promotores de la música venezolana, entre los que destacan la Orden Ciudad de Villa de Cura, el Zamora de Oro y el Terepaima de Oro.

Texto y fotos: Argenis Díaz

Referencia

Herrera Javier. Ramoncito Páez: genio y figura del arpa llanera (Entrevista). El Portavoz de Aragua. Órgano informativo de los municipios del estado Aragua. Diciembre, 2012.

Ramón Páez, arpista

Ramoncito Páez con una de sus alumnas.
Escuela Ángel Briceño.

Aprendiendo a tocar el arpa llanera con Ramoncito Páez.


miércoles, 17 de mayo de 2017

Cultores de Aragua recibieron certificación de saberes

Con una muestra de cada una de las manifestaciones y actividades culturales, se realizó este martes 26 de mayo la entrega de certificados a 24 cultoras y cultores aragüeños en el área de las diferentes artes: Literarias, Visuales, Artesanía, Gastronomía, artes Escénicas y Musicales, como parte de un convenio entre la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través del Programa de Certificación de Saberes de esa casa de estudios.

En la ceremonia, que tuvo lugar en la sede del Eje Geopolítico José Félix Ribas de la UBV, en la Ciudad Socialista Arsenal de Maracay, estuvo presente la autoridad única de Cultura del estado Aragua, Guaiquirima Castro, la directora regional de la casa de estudios superiores, María Victoria Veliz; Johira Toro, coordinadora socioacadémica; Belén Tovar, coordinadora de Investigación y Estudios Avanzados y Janeth Abreu, responsable de la coordinación Socioeducativa.

 La actividad inició con un los palabras del poeta Williams Hernández, quien describió poéticamente la labor que realiza cada uno de sus compañeros de promoción para dar paso a cada una de las intervenciones de los graduandos. La muestra evidenció la acumulación de saberes y experiencias que poseen estos portadores y transmisores de cultura en sus diferentes manifestaciones y habilidades. 

La directora regional de la UBV, María Victoria Véliz, manifestó por su parte que “para la universidad es gratificante que, por primera vez, se estén certificando, y mucho más allá, avanzar con la visibilización de estos cultores y la trascendencia en el tiempo de lo que representa para estas personas que le estemos dando esta acreditación. En este sentido, abrimos las manos para acogerlos y reivindicarlos”.

Explicó que tras varias mesas de trabajo se les solicita la documentación que deben consignar a la Universidad y un grupo de especialistas realiza la evaluación pertinente del expediente. “Esta certificación es una herramienta que les permitirá superponerse en las diferentes instituciones para dar continuidad al trabajo que vienen efectuando”, resaltó. 
 Por su parte, Guaiquirima Castro, autoridad única de Cultura en Aragua, resaltó la labor que venía adelantando el Gabinete de Cultura, durante la gestión de Anny Pereira, y que le toca a su nueva gestión darle continuidad. Muestra de ello es esta actividad que es parte del trabajo de formación emanado del Ministerio de Cultura para el reconocimiento de los cultores y cultoras, sostuvo.

Castro también agradeció a la UBV por ser capaz de reconocer esta loable labor con un trabajo exhaustivo y que cada uno de los cultores se encargó de demostrar su sabiduría, conocimiento y experiencia e informó que ya se encuentran en conversaciones para una nueva cohorte de certificación de saberes, el cual es un programa que seguirá adelante gracias al convenio entre la UBV y el Ministerio de Cultura. 

Los cultores acreditados en esta cohorte fueron: Marcos Montesinos, Artesanía de juguetes; José Argenis Díaz, poesía; Eloína Salazar, gastronomía (dulcería); Maruja Flores, artesanía (tejidos); Tomás Elpidio Boullón, artes escénicas (burriquitas); Esperanza Torres, La Negra Esperanza, artes musicales (joropo central); Asdrúbal Farías, artes visuales (plásticas); María Bringtown, artes musicales (cantante); José Uribe, artes musicales; Euclides Dirinot, Williams Hernández, poesía; Ingrid Chicote (poesía), Jesús Gutiérrez, Paulo Ayala, burriquitas; Fanny Morillo, artes musicales (La Llora, manifestación de Aragua), Nery Blanco, Carmes Guzmán, José Arteaga, Juan Rodríguez, Florángel Iriarte, Yaril Carmona, Judybetzy Pérez, Jesús Ojeda y Marina Barrios, en diversas artes o manifestaciones.

Texto. Argenis Díaz.
Fotos: Miguel Ángel García y Argenis Díaz.

Referencia: http://ciudadmcy.info.ve/index.php/cultura/23367-universidad-bolivariana-de-venezuela-entrego-acreditacion-de-saberes-



Cultores y cultoras acreditados.

Cultores de Aragua.

Cultores en espera de sus certificados

Cultores y amigos presentes.

El grupo de La Llora presente.

La Negra Esperanza también recibió su certificado de saberes.

Marcos Montesinos recibió su certificado de saberes
en el área de Artesanía (Juguetes).

Cultor Marcos Montesinos.

Poeta Argenis Díaz.

Poeta Williams Hernández, recibe su certificado.




Crónica de los movimientos religiosos no católicos en Villa de Cura

Es por lo menos educativo y algo que amplia nuestros horizontes entender lo que otros creen y el origen de sus creencias. El hombre en busca de Dios, 1990.
*** En esta breve crónica pretendemos dar un panorama ampliado de la religiosidad y espiritualidad villacurana abriendo el compás hacia manifestaciones y prácticas religiosas que van más allá de lo tradicional local, pero que constituyen una realidad que el historiador y el cronista en general debe reconocer para emprender el estudio del conjunto de creencias que forman el perfil del colectivo villacurano y zamorano del siglo XXI. Lamentablemente, no existen estudios ni estadísticas serias sobre este tema, por lo que esta crónica solo aporta elementos incipientes que podrían ser base para un estudio más exhaustivo sobre esta realidad...


La crónica local villacurana en el aspecto religioso siempre se ha abordado desde la perspectiva católica, y es comprensible que así sea porque en el proceso de conquista y colonización - traumático para la población indígena y su religiosidad autóctona – se instauró el cristianismo de raíz católica como religión oficial y se encargó de evangelizar y socializar a los indígenas, blancos, negros y a sus descendientes. 
Por supuesto, los habitantes del valle de Cura no escapan a esa realidad.

Desde el principio al pueblo de La Villa le fue adjudicado un “santo patrón”, San Luis Rey de Francia, motivo por el cual se le llamó Villa de San Luis de Cura. El 25 de mayo de 1722 se da reconocimiento por Real Cédula del rey Felipe V de España al proceso iniciado por Juan de Bolívar y Villegas en marzo de 1717. Estamos hablando de unos 300 años de tradición religiosa de un pueblo. De hecho, la iglesia matriz, de estructura neoclásica, data de 1884 (Botello Oldman, Historia de Villa de Cura, 2005).

No obstante, es bueno asentar que vivimos en la actualidad en una sociedad pluricultural donde coexisten y se relacionan diversas creencias, producto, por un lado del sincretismo y el paralelismo religioso popular, y por otro lado, de la asimilación cultural proveniente de Europa y más recientemente de Norteamérica.

Es así como la población villacurana y zamorana – venezolana - experimenta cambios en sus creencias religiosas, resultado, en parte, de la búsqueda de nuevos significados ante el desplome de viejos paradigmas y valores. Aquí entran en el cuadro los movimientos evangélicos que inician un proceso evolutivo que data de finales de siglo XIX. Se trata de asociaciones y organizaciones que comenzando en diferentes puntos del país van creando otras denominaciones manteniendo ligeras diferencias doctrinales entre sí. Se encuentran confederados en instituciones como ADIEL (Asociación de Iglesias Evangélicas Libres de Venezuela), FIELPV (Federación de Iglesias Evangélicas Libres y Pentecostales de Venezuela), entre otras. Se considera que las congregaciones evangélicas más numerosas en Venezuela corresponden a las Asambleas de Dios y a la Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular. Además, están las organizaciones con un número menor de adeptos como los Adventistas del Séptimo Día, los Testigos de Jehová y los mormones. 

1. Movimiento evangélico en Villa de Cura

El movimiento evangélico en Villa de Cura data desde el año 1922, cuando evangelistas de otras ciudades del país empezaron a realizar giras de predicación en el poblado. En 1949, Carlos Schone y su esposa, según información aportada por el pastor Justo Blanco, empiezan a realizar reuniones del culto en la calle Comercio N° 20, para ese momento asistían a la escuela dominical unas 27 personas.

El licenciado Justo Blanco, graduado en el Seminario Evangélico Asociado (SEA), señala que no fue sino hasta el año 1957, un 10 de julio, cuando realmente se organiza la iglesia, iniciándose con unos 15 miembros bautizados, “ya que este pueblo tiene tradiciones muy arraigadas desde tiempos pretéritos”. Obviamente, como las peregrinaciones a la gruta de Lourdes y las celebraciones de la denominada semana santa, principalmente la procesión de la imagen del “santo sepulcro”, como la llama la feligresía católica.

La primera iglesia evangélica de Villa de Cura se llama Enmanuel que está por cumplir sus 60 años. Su primer pastor fue Gregorio Toro y una de las mujeres fundadoras fue Esther Carlson. En palabras de Justo Blanco: “ejemplo de dedicación al ministerio de la enseñanza”. El 17 de mayo de 1959 fue la dedicación del nuevo templo, “con un gran programa que incluyó música y oración”.

Según Blanco, solamente en Villa de Cura hay más de sesenta congregaciones evangélicas, la mayoría pentecostales y representan movimientos como FIELPV, Osana, Filadelfia, Asambleas de Dios, Federación Sinaí, Iglesia Bautista y ADIEL. Aunque también se ven de la Iglesia Cuadrangular y Gilgal. Además, hay en Villa de Cura, una iglesia Adventista, una de los mormones y cuatro congregaciones de los testigos de Jehová.

Emanuel. La primera iglesia evangélica
de Villa de Cura. Calle Carabaño norte. 2017. 

2. Movimiento de los testigos de Jehová en Villa de Cura

El Salón del Reino de los Testigos de Jehová de Villa de Cura, que actualmente alberga cuatro congregaciones, incluyendo una en Lengua de Señas Venezolana, ubicado en la calle Comercio Oeste, fue dedicado el 6 de abril de 2003.  Pero los inicios de la obra de los testigos de Jehová en Villa de Cura se remontan al año 1962, aunque fue en noviembre de 1964 cuando se nombró congregación al pequeño grupo, bajo la coordinación de Emilio Germanos, como “siervo de congregación”. Luego los esposos García (Carlos y Berta) se ocuparían de llevar la delantera hasta la llegada del hermano José Alvarado en 1969. Es bueno saber que la sucursal de los Testigos de Jehová de Venezuela fue registrada legalmente en septiembre de 1946, aunque la obra comenzó diez años antes (Anuario de los testigos de Jehová, 1996.)

Después de una intensa obra de predicación, los Testigos fueron multiplicándose hasta que hoy en día existen tres congregaciones (más una en lengua de señas venezolana) en Villa de Cura. Además, se formaron en el trayecto congregaciones en Magdaleno, Tocorón, San Francisco, Los Tanques, El Cortijo (Valles de Tucutunemo) y Gamarra. El territorio era extenso, pero los publicadores (como se llama a los evangelizadores Testigos) fueron celosos y persistentes en su labor y Jehová bendijo la obra.

La construcción del nuevo Salón de Reino comenzó a finales de octubre de 2002, después de más de 30 años de haber utilizado el salón ubicado en la calle Dr. Morales 16-1, entre las calles Miranda y Sucre. Antes, el pequeño grupo se reunía en un pequeño salón ubicado en la calle Carabaño con calle Sucre. 

En el caso de las comunidades de San Francisco de Asís, Los Tanques, El Cortijo y Gamarra, disponen de salones construidos por el programa de construcción de la organización de los testigos de Jehová. En Villa de Cura, en un solo salón se reúnen cuatro congregaciones en diferentes horarios y en San Francisco tres congregaciones ocupan el mismo salón. En el municipio Zamora existen en total doce (12) congregaciones de los Testigos que continúan llevando las Buenas Nuevas del Reino en su programa habitual de casa en casa y ahora con la incorporación de una novedosa forma de predicación pública por medio de exhibidores en puntos estratégicos de mayor tráfico de personas en la ciudad, un nuevo elemento en el paisaje urbano y humano de Villa de Cura.

Como cita el libro El hombre en busca de Dios (1990): “el estudiar (o conocer) diferentes religiones no necesariamente implica que uno sea infiel a su propia fe; más bien, esta puede ampliarse cuando se ve cómo otros han buscado la realidad y ha sido enriquecidos por su búsqueda”. Y agrega: “es por lo menos educativo y algo que amplia nuestros horizontes entender lo que otros creen y el origen de sus creencias”.

Texto y fotos: Argenis Díaz.

Fuentes de Consulta

Bibliográficas

El hombre en busca de Dios. Publicado por los Testigos de Jehová. 1990.
Anuario de los Testigos de Jehová. 1996.
Valero López Alexi. La religión en la sociedad venezolana. Trabajo de investigación. Universidad de Los Andes. Mérida, 2000.
Botello Oldman. Historia de Villa de Cura. 2005.

Hemerográficas

Iglesia Evangélica "Emanuel" celebró 36 años de constituida. La Antena, 23/07/1993.
Una sociedad dedicada a publicar la verdad. Opinión: Argenis Díaz. La Antena, 05/09/1996
Inaugurado Salón del Reino de los Testigos de Jehová. El VigíaAbril - mayo 2003.



Salón del Reino de los Testigos de Jehová.
Calle Comercio oeste Villa de Cura. 2017.



martes, 2 de mayo de 2017

Juan Colmenares: folclorista y coleador

“Villa de Cura es la cuna del coleo organizado”, cito de memoria las palabras de Juan Colmenares, nombre asociado al Zamora de Oro y “los toros coleados” en el municipio Zamora del estado Aragua. He aquí una breve reseña de su vida…

Juan Antonio Colmenares Romero, mejor conocido con Juan Colmenares, productor agropecuario, folclorista, coleador, dirigente deportivo y gremial, promotor cultural, compositor, animador de eventos, productor radial y publicista que se ha labrado una figura reconocida en el ámbito local, regional y nacional. Nacido en Belén, estado Carabobo, pueblo fundado en 1878. Abre sus ojos al mundo el 24 de noviembre de 1934, en la finca El Limón, sector La Fila. Hijo de Eduardo Colmenares Martínez y Lucía Romero de Colmenares. Parte de su infancia la pasa en la finca Gamelotal, propiedad de su padre. En 1948, la familia de nueve miembros se muda a una casa en el sector Los Colorados de Villa de Cura.

Este “viejo soguero”, como lo llamó Oscar Carrasquel en una crónica publicada en El Vigía de Villa de Cura (Diciembre, 1992), monta caballos desde la edad de seis años. Su educación primaria la inició en la escuela  Cuyagua y el sexto grado lo saca en el cuartel de donde sale con el grado de sargento segundo, allí sirve hasta de maestro de cuarto grado. Hereda de su padre la hacienda “Cachicamo” (vía La Pavona, a 10 kilómetros de San Francisco de Asís), pero trabaja en ella arduamente y la convierte en su residencia fija al lado de su esposa Marbella Trocel y sus hijos Franklin y Juan Carlos.

Para mediados de la década del 50 se desempeña como vendedor y llega a ocupar el cargo de gerente de ventas en la compañía General Electric. Por 25 años destacó como coleador en diferentes ciudades y estados del país, cerrando con broche de oro en la manga de coleo del Parque de Ferias de San Jacinto, Maracay, 1988.

En Villa de Cura, Colmenares emprende una campaña para liderar el coleo organizado, logrando reunir hasta 83 coleadores, en enero de 1978, y resulta electo presidente de la Liga de Coleo del municipio Zamora con una mayoría de 73 votos a su favor. Lo acompañaron entonces en la directiva: Jesús Larrazábal, Luis Rodríguez, Mario Zamora, Rafael Rodríguez, Domingo Pérez y el abogado Gaspar González, consultor jurídico. Ejerció la presidencia del gremio también en los años 1980, 1983, 1986 y 1989. Fue comisionado de la Federación Venezolana de Coleo en los años 1985 y 1990, respectivamente. Ha ocupado también cargos directivos en la  Asociación Agropecuaria del estado Aragua, de la cual se reconoce como fundador y delegado ante la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga).

Colmenares ha sido aficionado al canto y a la música venezolana. En los años 1957 y 1958 formó el conjunto de música criolla “Las hijos del llano” y más tarde del conjunto “Los copleros de Venezuela”. En el año 1967 compone el vals pasaje “Nancy”, tema ganador del tercer lugar en el Primer Festival de la Canción Inédita del Centro, 1968. Compositor del corrido “Cantándole a Venezuela”, grabado en 1975.

Ha participado en distintos eventos y programas como productor radial, locutor y narrador. Desde 1975 hasta 1990 se desempeña como narrador de los toros coleados a nivel nacional y en 1991 narra los toros coleados en la película “Orinoco Río de Sangre” por RCTV. Le ha tocado presentar en tarima a cantantes de la talla de Simón Díaz, Reinaldo Armas, Cristóbal Jiménez, Freddy López, Freddy Salcedo, José Ali Nieves, Víctor Véliz, Reina Lucero, Cristina Maica, Dennys del Río, Mayra Catellanos, Yolanda Granados, entre otros. En mises ha presentado a Irene Sáez, Mary Grecia Bravo, Indira Mas, Mariana Velus, Vesabeth Coelles, entre otras.
  
Ejerció como presidente de la Ferias y fiestas de Villa de Cura en los años 1984 y 1988. En agosto de 1984 crea el Festival Zamora de Oro, dedicado a enaltecer y estimular el talento nacional en los estilos de música recia y estilizada. El galardón Zamora de Oro también busca destacar la labor de personalidades ligadas al acontecer social, comercial, político, deportivo y cultural del municipio. 

Productor independiente de los programas: “Cacho en la manga” desde 1990 hasta 2002  por la emisora Radio Aragua 1010 AM; “Se vino el toro” por Villa 95.5 FM (desde 2003, todavía vigente); “Fiesta de fin de año”, por Artesana 105.5 FM (2008); Toros y Folklore en el XXXV Campeonato Nacional de Coleo Categoría B, transmitido vía microondas desde la manga Veteranos de Aragua de San Jacinto, Maracay, por Aragüeña 650 AM, octubre, 1995. 

Reconocimientos

Programa Buenos Días con Nuestra Música. Defensa de nuestro patrimonio musical. Marzo, 1979.
Asociación Agropecuaria del estado Aragua. Labor realizada en la secretaría de relaciones públicas. Abril, 1979.
Comité Organizador  del Maratón Día del Padre. Por su valiosa colaboración. Junio, 1983.
Dirección de Deporte del estado Aragua. Por su valioso aporte en el éxito del evento. Diciembre, 1990.
Casa de la Cultura Rafael Bolívar Coronado. Por sus aportes al desarrollo cultural del municipio Zamora. Agosto, 1997.
Samán de Aragua. Gobernación del estado Aragua. Por la difusión y defensa del folklore nacional. Julio, 1998.
Colegio de abogados del estado Aragua. Día del Abogado, por exaltar el folclor venezolano. Junio, 1999.
Primer Festival de los Zamoranos. Por su valiosa contribución a la erudición de la comunidad zamorana. Diciembre, 2003.

Fuente hemerográfica: Juan Colmenares, folclorista, coleador y viejo soguero. Oscar Carrasquel. El Vigía. Villa de Cura. Diciembre, 1992.

Texto: Argenis Díaz. 
Foto: Cortesía de JC.


Juan Colmenares. 2008.
Juan Colmenares. Creador del Zamora de Oro.

Juan Colmenares a caballo

Fernando Fernández, Bernardo José Rivas y Juan Colmenares. 1996.





lunes, 1 de mayo de 2017

Oscar Carrasquel: artífice de la palabra

El mapa de Villa de Cura siempre está presente en la infancia de Oscar Carrasquel, en la adolescencia, en la juventud y todavía representa para él muchas cosas que son dignas de contarse, de relatarse y de investigarse.

Nosotros en nuestro pueblo tenemos la dicha de contar con este humilde y sencillo cronista y poeta, quien ha creado un gran sentimiento de pertenencia con las cosas, los recuerdos de los acontecimientos que forman la vida apacible de la gente, la presentación de sus protagonistas y aquellos emblemáticos personajes que con su magistral y respetuosa pluma adquieren forma con alma, vida y corazón.

Oscar Carrasquel de una manera amena narra las vivencias de personajes, imágenes de otros tiempos que se transmitían en cada esquina, en cada tertulia, de padres a hijos, de abuelos a nietos, que desafortunadamente amenazan con perderse en la vorágine del tiempo. Como buen cronista de estirpe que es, la narración de la ciudad no se distrae en tediosas descripciones de personajes o de sucesos banales, sino que se concentra en el recuento animado y comprensivo de todo aquello que a nuestra ciudad le ha otorgado rostro propio y la hacen ser tan autentica como su cielo, o sus cerros, o sus hombres y mujeres.

Hasta donde sabemos, ni siquiera en nuestras escuelas universitarias de comunicación social, existen cátedras que den a conocer nuestra pequeña historia, de allí que siento una gran admiración por este ejemplar escritor que con dedicación, investigación y ahínco nos entrega sus trabajos sobre esta materia, para no condenar al olvido los hechos y personas que la conforman.

Pocas ciudades en nuestra tierra venezolana han recibido testimonio de devoción y afecto comparable al que dedica en sus escritos. Es el legado de uno de sus hijos que la quiere como pocos y la conoce como nadie.  Con su lectura logramos descubrir hechos casi desconocidos en los que la ciudad parece contar su propia historia familiar, que nos inunda de extasiada añoranza del pasado; encontramos un mundo ya ido al que quisiéramos retornar.  Nos cuenta de su lugar de origen, del sitio donde ha crecido, donde ha amado y donde ha tenido la posibilidad de tener olores, colores y sabores.

Este gran señor, Oscar Carrasquel, artífice de la palabra reivindica la poesía, la presencia de esta en la vida cotidiana; queden sus crónicas en lo afirmativo del alma villacurana y en la vigilia del sueño creador de las emociones y de las reflexiones de la ciudad amorosa, inclinada en el aroma estimulador de sus árboles y en la topografía sinuosa de sus calles, hasta llegar a la rumorosa brisa de su valle del Tucutunemo.

Gracias poeta, por mostrarnos como la crónica es una historia verdadera narrada con estilo; que una palabra produce mil imágenes; continua con tu prodigiosa sucesión de historias infinitas, con la poesía, con la imaginación, con la buena prosa.  He ahí los ingredientes del hechizo; solo se puede querer aquello que conocemos.


Chencho Adames Aponte                              

Villa de Cura, mayo de 2017



Oscar Carrasquel

Oscar Carrasquel. 2017. (Foto: Argenis Díaz).


miércoles, 26 de abril de 2017

Jornada de discusión de la Ordenanza de Patrimonio de Zamora

(Villa de Cura. Aragua. Venezuela) El pasado sábado 22 de abril de 2017, en la antesala de la celebración del Día del Libro y el Idioma, se llevó a cabo una jornada de difusión y discusión de la recientemente aprobada "Ordenanza para la protección, salvaguarda, conservación y zonificación del Patrimonio Histórico Cultural, de las Artes y su espacio geográfico en el municipio Zamora del estado Aragua".

Esta jornada se realizó en la Cimarronera, calle principal de Carrizalito, por iniciativa de CAUZA (Compositores y Autores Unidos de Zamora Aragua) y la Asociación Civil Villa Literaria Zamora, representadas por Lucio Seijas y Argenis Díaz, respectivamente.
El programa comenzó a las 10:00 am con palabras de bienvenida a cargo del presidente de CAUZA, Lucio Seijas y el presidente de la Asociación Civil Villa Literaria Zamora, Argenis Díaz, quien explicó el procedimiento a seguir durante la jornada. Seguidamente, el presidente del Concejo Municipal de Zamora, Moisés González, expuso un resumen de la ordenanza, destacando su importancia para el municipio. Luego, se organizaron cuatro mesas de trabajo para analizar el contenido de los 90 artículos de la ordenanza por parte de los presentes. 

Después de un modesto almuerzo, se dio paso a la plenaria donde cada grupo expuso sus conclusiones y recomendaciones para enriquecer la ordenanza de patrimonio, las cuales de harán llegar a la Cámara Municipal para ser revisadas e incluidas en esta ley. Es importante destacar que la mayoría de los presentes vio la necesidad de incluir otros nombres a los personajes patrimoniales que abarca el artículo 46 de la ordenanza.

Cabe señalar que la Ordenanza de Patrimonio quedó aprobada en segunda discusión el pasado viernes 24 de marzo por la mayoría presente de los ediles del Concejo Municipal de Zamora. Ahora se espera la promulgación por parte del alcalde Michael Reyes para su ejecútese.

Con la ordenanza se crean tres organismos para regular el uso del patrimonio tangible e intangible del municipio, como son: la "Fundación para la Conservación del Patrimonio Histórico Cultural y de las Artes del Municipio Zamora del Estado Aragua" (Art. 11); el "Consejo Popular de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural del Municipio Zamora" (Art. 27) y la "Junta Municipal Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico Cultural y Artístico del Municipio Zamora" (Art. 78).

Otro aspecto sin precedente en el municipio Zamora, es el nombramiento de "personajes patrimoniales" (Art. 46), el cual tiene como objeto "dar fortalecimiento a nuestra identidad y gentilicio zamorano". Esta larga lista incluye, escritores, poetas, músicos compositores, bailadores, personajes populares, editores, cronistas, deportistas, artistas plásticos, fotógrafos y otros personajes que han realzado el gentilicio zamorano. También permite especificar y clasificar el patrimonio histórico cultural tangible del municipio.

Por último, el artículo 85 establece que debe darse prioridad a los artistas locales en la realización de eventos y espectáculos en el ámbito del municipio.

Entre los asistentes a esta jornada, además de los directivos de CAUZA, estuvieron entre otros: Mero Sánchez, representante de Ciaca (Círculo de Autores y Compositores de Aragua) en el municipio Zamora, Hildemaro Flores, Francisca Herrera, Paula Montes (docente y poeta), Pablo Cabrera, Liris Miyares, César Acosta, poeta de Magdaleno, Juan Colmenares (folclorista) y Alfredo Sánchez (arpista invidente). 

En el marco de esta jornada se dio inicio a la firma de una solicitud al Gobierno Municipal para que se reactive la Imprenta Municipal y el Fondo Editorial Rafael Bolívar Coronado, una inquietud de los autores y escritores del municipio Zamora.

Texto: Argenis Díaz. Abril, 2017.
Fotos: Franklin Goyo y José Medrano.


Panel: Eliseo Mota, Moisés González, presidente del Concejo Municipal
de Zamora, Lucio Seijas, presidente de CAUZA, Leo Villalonga
 y Argenis Díaz, presidente de Villa Literaria Zamora

Parte del público asistente a la Jornada de Discusión
de la Ordenanza de Patrimonio del municipio Zamora.

Franklin Goyo, Eliseo Mota y Mero Sánchez,
entre otros, en la Mesa-2.

Arcadio Díaz y Francisca Herrera,
entre otros, en la Mesa-1.

Emilio Pérez encabezó la Mesa-4,
entre otros compositores.

Exponiendo los puntos analizados en las mesas.

Lucio Seijas y José Medrano
supervisando las mesas de trabajo.





lunes, 24 de abril de 2017

El combate es por la historia

“Toda ciencia es un conocimiento cierto y evidente”

El título bajo el cual presentamos el presente material, corresponde en términos de concepto a René Descartes (La Haye, Francia, 1596 - Estocolmo, Suecia, 1650), filósofo, matemático y físico francés, reconocido padre del racionalismo.

“Toda ciencia es un conocimiento cierto y evidente”. Es una de las aleccionadoras definiciones desarrollada por Descartes, con profundidad y sencillez, en su obra <>, la cual vio la luz a inicios del Siglo XVII e inauguró la filosofía moderna.

Sin pretender impregnarme del siempre atractivo aroma de la novedad –ya que hablamos deliberadamente de Ciencia-, interesa subrayar que la historia científica (esa que en Venezuela inició en forma visible y con pasos firmes a finales de la segunda década del Siglo XX) trabaja sobre hechos consumados y corroborables (“evidentes”, en voz de Descartes). No así sobre hechos posibles o que pudieron ocurrir. No sobre hechos indemostrables. No en torno a lo dicho por otros y aceptado <>. No sobre hechos emergidos de la imaginación, carentes por tanto de interés y valoración científica. Advierto que milito en la idea de que no debe renunciar la Ciencia a lo que de arte en ella caber pudiera.
Apuntemos que el nombre de Laureano Vallenilla Lanz, alcanza lugar de primer orden entre los clásicos de la historia científica venezolana. Nos referimos estrictamente al fundador de los estudios históricos científicos de nuestro país. “¿Cuál es su aporte en este sentido?”, se pregunta mi finado maestro Federico Brito Figueroa. Así se responde ipso facto al referirse en extenso a uno de ellos:
“Con Laureano Vallenilla Lanz se inicia la investigación del pasado histórico venezolano y no la simple narración y recopilación comunes en Blanco y Azpúrua, Manuel Landaeta Rosales, Juan Vicente González, Rafael María Baralt o Felipe Larrazábal, para mencionar solamente algunos de nuestros grandes románticos o recopiladores. Con Laureano Vallenilla Lanz –termina diciendo Brito con determinación-, se inicia un tratamiento metodológico del material documental y esto con pleno conocimiento de causa”.
Llamativo por elocuente: “(…) se inicia la investigación del pasado histórico venezolano y no la simple narración y recopilación (…)”.

Los aportes generados por la historia científica venezolana desde entonces, resultan insondables, tanto más cuanto haya quienes seamos capaces de valorarlos en su justa significación, sin desapreciar, desde luego, el interés que suscitaron en su tiempo “nuestros grandes románticos recopiladores”.

Sin embargo, esos cambios lejos están de haber sido sincrónicos, ni tienen por qué serlo. Mas, es lo cierto que, todavía hoy, sobre todo en los espacios interioranos más reducidos de nuestra nación, pervive la añeja y errada idea de que en la narración y la recopilación de datos queda resumida en rigor la historia ciencia. Trátase, en mi ver, de una dinámica en cuyo seno lo viejo se niega rabiosamente a desaparecer mientras por nacer pugna lo nuevo.
En ese contexto, poco más poco menos, riela el propósito de celebrar el CCC Aniversario de la fundación de Villa de Cura; vale decir, los 300 años de su fundación ¿O de la ratificación de ésta?).

Con fecha de hoy [23 de abril de 2017], en el encarte del Correo del Orinoco Nº 326, fue difundido el contenido de una entrevista realizada al Prof. Oldman Botello, Ex cronista de Villa de Cura, por el periodista del medio en referencia, Manuel Abrizo. En el sumario se nos dice:
“El próximo 25 de mayo, Villa de Cura cumplirá 300 años, según la fecha que maneja Oldman Botello. Aquiles Nazoa la describió como olorosa a pan fresco y de muchachas encendidas como rosas de montaña. Allí vivieron Boves y Zamora; Chávez la visitaba con frecuencia”.
Citamos a continuación palabras de Botello, según desprende del entrecomillado empleado en el cuerpo de la entrevista:
“En La Villa -aclara Botello- hay algunos que difieren, pero son los habladores que siempre existen en el pueblo. Se va a celebrar el 25 de mayo porque fue la ratificación, luego de la oposición del cura de Cagua, pero ya estaba fundada en 1717 e inclusive en 1718, el 25 de julio, se creó la parroquia eclesiástica y en 1720 ya ostentaba el Cabildo o Ayuntamiento. Esas fechas están claritas”.
Empero, las cosas no lucen estar tan “claritas”, como parece deducir pleno de gozo el cronista de Maracay.

Pasemos a tantear sus formulaciones. Advierto que interesan más éstas -a los fines de equilibrado y fructuoso examen-, que la fuente oral misma de las cuales emergen. La indicación procura evitar incurrir en la posibilidad de que el asunto alcance injustificadas e indeseables connotaciones de naturaleza personal. Y es que, en estas lides, resulta invariablemente provechoso navegar sobre el anchuroso mar de las ideas. Veamos:

1. “Se va a celebrar /la fundación/ el 25 de mayo…”.
Suponemos (sólo suponemos), por el contenido del sumario citado, que se refiere al año próximo 2017.
2. Aquí viene la causa: “(…) porque fue la ratificación /de la fundación/”.
Recapitulemos entonces: “Se va a celebrar el 25 de mayo /de 2017 el tricentenario de la fundación/ porque fue la ratificación”. Ahora la confusión cobra mayores superficies.

¿Qué, en definitiva, se les antoja celebrar? ¿La fundación de la Villa o la ratificación de la fundación de la Villa? ¿No son acaso dos hechos completamente diferentes?
Es sobresabido por innúmero de villacuranos, nativos y de corazón, que la Real Cédula de confirmación, o de “ratificación”, de la fundación de la Villa de Cura fue fechada en Aranjuez el 25 de mayo de 1722. Conque si les apeteciese celebrar los 300 años de la “ratificación” de la fundación, tendrían nuestros antojadizos proponentes que esperar hasta 2022, según permite demostrar la matemática elemental: 2022 – 1722= 300 años.

Si, por el contrario, anhelasen celebrar los 300 años de la fundación, no queda más que demostrar escrupulosa e irrebatiblemente (con documentos en mano e impecable empleo de la argumentativa) cuándo y con cuál hecho quedó en firme fundada Villa de Cura. Aquí no valen desenvolturas de prestigio, lealtades personales, excitados halagos partidarios, intereses crematísticos de grupo ni palabras fundadas en criterio de pretendida autoridad intelectual. No en balde insistimos en recordar con Descartes:
“Toda ciencia es un conocimiento cierto y evidente (…) rechazamos todos los conocimientos que no son más que probables y declaramos que no hay que dar crédito más que a lo que es perfectamente conocido y a aquello de que no se puede dudar”.
Es transitar este sendero uno de los mayores retos impuesto a los estudios históricos de corte científico en el ámbito de la “historia local” o “historia matria”, como la define el historiador González y González. Es desafío que tengo por admitido en el recinto de mi condición de historiador militante desde hace varios años; y, frente a él, nada hay que me intime a renunciar salvo la voluntad de Dios. <>.

Johnny Hernández Calvo (23 de abril 2017)

Fotografía reproducida del suplemento Artillería: 
http://www.correodelorinoco.gob.ve/wp-content/uploads/2017/04/Artiller%C3%ADa-326.pdf


Villa de Cura. Cuna del Alma Llanera. 2017.



domingo, 9 de abril de 2017

Se nos perdió la melodía

A los hermanos Cordero, con afecto.

Nos contaron que el profesor Germán Cordero había fallecido, que por eso los viernes santo la banda sonaba con un ritmo distinto, con otro son.  Y nos dio pesar, ya nos habíamos acostumbrado a él, a sus dedos saltando alegres por entre los pistones de su trompeta, a esa sonrisa bondadosa, amplia, sincera, que se volvía enorme cuando lo oíamos extasiados ejecutar magistralmente el  ‘’Popule Meus’’ y la ‘’Marcha Yone’’.  A  su compás nos olvidábamos de la muchedumbre, del calor, de la contaminación y la rutina.

Aquí en Villa de Cura en la procesión del viernes santo, con la trompeta de Cordero, la cosa era otra: al atravesar la calle real se nos zafaba el alma y sin dudar nos mezclábamos con el repique del redoblante de Arístides González, con el tumbadito ‘’parapapan-pan – parapapan-pan’’, y sentíamos que el tiempo se detendría para siempre, de una vez por todas, que de ahora en adelante no era sino trompeta y música sacra a una, ¡había que ver!

Y con el cuerpo lleno de música acompañábamos al santo sepulcro y a los valientes cargadores, cerrando los ojos, mientras Cordero se lucía con un solo de trompeta que olvídate, nos erizaba la piel y nos hacía sudar adrenalina pura y el, en medio del paroxismo, sumergido del todo en el son, apretaba sus labios en la boquilla.  Y de ahí el ritmo se nos subía a los hombros y a las manos, al mentón y a qué se yo, para acabar sintiendo en lo más profundo del alma estas joyas musicales, todos idos, en pleno afán, con los ojos a medio párpado, completamente sueltos, atragantados de todo el ritmo de la trompeta, de sus bemoles, de esas notas tan especiales y dale, Cordero quieto, en éxtasis, moviendo solo los dedos y nosotros, cada uno por su lado, recargando la memoria, con la mirada fija en el cuerpo yacente de Jesús.

Como bien lo dijo el poeta J.M.: "Es día propicio al llanto: Es Viernes del Sepulcro, Viernes Santo". Por esto no es justo profesor, que hace 20 años hayas partido sin nuestro consentimiento.  Sí, villacuranos, hace casi 20 años se nos perdió la melodía…

Chencho Adames Aponte – Villa de Cura, abril 2017

Foto tomada del blog: http://misanjuandeantano.blogspot.com/



Germán Cordero Padrón

Germán Cordero y su trompeta.



domingo, 26 de marzo de 2017

Aprueban ordenanza para la protección y conservación del Patrimonio Histórico Cultural del municipio Zamora

El pasado viernes 24 de marzo de 2017, en una maratónica sesión extraordinaria, presidida por el concejal Moisés González, que duró desde las once de la mañana hasta pasadas las cuatro de la tarde (con en breve receso al mediodía), durante la cual se le dio lectura a los 90 artículos de la "Ordenanza para la protección, salvaguarda, conservación y zonificación del Patrimonio Histórico Cultural, de las Artes y su espacio geográfico en el municipio Zamora del estado Aragua". 

Este instrumento legal quedó aprobado o sancionado por mayoría simple y unánime de los concejales presentes del Concejo Municipal de Zamora, y en segunda discusión, con algunas observaciones y modificaciones de su contenido original. Se espera ahora la promulgación del Alcalde para su ejecútese.

El debate de cada uno de los artículos del estatuto, se realizó en el salón de sesiones Juan de Dios Agraz, en compañía de representantes de diversos entes competentes y poder popular. Entre los presentes se puede mencionar a los poetas y compositores: Lucio Seijas, presidente de Cauza (Compositores y Autores Unidos de Zamora Aragua), Pablo Cabrera y Argenis Díaz, directivos de la Asociación Civil Villa Literaria Zamora, el cultor Marcos Montesinos, representantes del Consejo Local de Planificación, del Museo Inocencio Utrera y de la Dirección de Turismo de la Alcaldía de Zamora.

Según González, esta ordenanza busca valorar y preservar los conocimientos culturales y artísticos, las características arquitectónicas y la memoria histórica a través del tiempo. "Si le quitamos el patrimonio al pueblo le estaríamos quitando su identidad", expresó. De la misma forma este reglamento expone las condiciones de perfeccionamiento de las edificaciones. “Se debe dar valor y conservar las características propias de nuestro municipio”, acotó el edil.

Con esta ordenanza se crean tres instancias tendientes a proteger y regular el uso del patrimonio tangible e intangible del municipio, estas son: la "Fundación para la Conservación del Patrimonio Histórico Cultural y de las Artes del Municipio Zamora del Estado Aragua" (Art. 11); el "Consejo Popular de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural del Municipio Zamora" (Art. 27) y la "Junta Municipal Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico Cultural y Artístico del Municipio Zamora" (Art. 78), las cuales tienen en común cumplir y hacer cumplir los fines de la ordenanza. 

Otro dato interesante de la ordenanza, sin precedente en el municipio Zamora, es la consideración de un nutrido grupo de personas a quienes se nombra como "personajes patrimoniales" (Art. 46), lo cual tiene como objeto "dar fortalecimiento a nuestra identidad y gentilicio zamorano". Esta larga lista incluye, escritores, poetas, músicos compositores, bailadores, personajes populares, editores, cronistas, deportistas, artistas plásticos, fotógrafos y otros que han realzado el gentilicio zamorano con su labor y legado cultural pasado y presente. Además de especificar y clasificar el patrimonio histórico cultural tangible del municipio.

El artículo 85 establece que debe darse prioridad a los artistas locales en la realización de eventos y espectáculos en el ámbito del municipio, una vieja aspiración de los cultores y creadores zamoranos. Se espera que la nueva ordenanza sirva también para la protección social del cultor y el artista zamorano que así lo requiera por su edad o condición de salud.

Finalmente resaltaron las sanciones de la ordenanza, donde se esboza la prohibición de demoliciones de inmuebles de valor artístico, histórico o de tipología tradicional que concuerde con la época de la fundación de Villa de Cura.

Ciertamente, que el colectivo artístico y cultural del municipio tiene razones válidas para sentirse vindicado en esta ordenanza que lo visibiliza y reconoce como parte esencial de la historia y la identidad villacurana y zamorana en su conjunto.

Texto Argenis Díaz



Edificio del Concejo Municipal de Zamora. Aragua. Venezuela.