domingo, 16 de junio de 2019

De Popayán a Villa de Cura

“Abajo al centro de todos los caminos, enclavada en aquel valle hermoso…” Así nos habla Ana Belén Aular de esta Villa de Cura, “prodigiosa tierra de labor. Su río. Pequeños cursos de agua. Sus campos monótonos (…) Su entristecida sabana, tendida frente al ocaso”. Sueños del pasado y esperanza de ver un porvenir mejor…

“Este pueblo me recuerda a Popayán, sobre todo la primera vez que lo vi”. Hará unos cinco años que Reynaldo tiene su familia en este pueblo, y dos que ha llegado él a formar parte de la vida social y económica de la ciudad que es hoy Villa de Cura.

La vasta comarca abrió sus caminos para que propios y extraños poblaran de interrogantes el paisaje. “Estación posible para todos los viajeros”. Cuatro caminos no ya polvorientos sino asfaltados conducen a las entrañas de un místico valle, otrora pacífico, donde el martillear del artesano, los misterios que moran en las viejas casonas, la hospitalidad del hombre de pueblo, la pasión artística, conviven frente al bullicio de un pujante comercio. Las calles invadidas de buhoneros itinerantes… todo parece ir irrefrenablemente a hacer de Villa de Cura una “metrópoli moderna” que pronto alcanzará los cien mil habitantes. Ya ha recuperado para sí un ámbito propio que ha pasado de ser solamente geográfico a convertirse en un espacio social, político, económico y cultural.

A Reynaldo ya lo comienzan a conocer los villacuranos, y lo buscan para hacer “viajes”. Posee una vieja Chevrolet, a la cual llama cariñosamente “la pichirila” (pájaro raro). Con este humilde trabajo levanta y mantiene a su familia, un oficio que trae de Caracas, donde vivió y desvivió algunos años. A Caracas llegó cargado de sueños y proyectos de una vida mejor… “Para mí Venezuela era Estados Unidos. Desde Cúcuta en la frontera, decidí un día venir a estas tierras, impulsado por un espíritu aventurero y audaz, con la ambición de lograr un gran porvenir… Ve para Venezuela – me decían – allá hay trabajo bastante. Yo, alucinado, como los españoles de la conquista, me imaginaba el dorado y una vida más holgada”.

Reynaldo Ricardo nació en Bogotá, República de Colombia, [el 14 de marzo de 1952] donde vivió hasta los nueve años. Es llevado a Cali, suroeste de Bogotá, ciudad situada en un valle, rodeado de montañas, algunas de las cuales se yerguen hasta alcanzar unos 4.000 metros. Allí vive Reynaldo poco tiempo y finalmente llega al sur del país, a lo que va a ser el pueblo de mayor influencia en su etapa de transición de la niñez a la juventud: Popayán, baluarte religioso del catolicismo romano.

Popayán es llamada la ciudad blanca de Colombia, nos dice Reynaldo y no puede ocultar su emotividad. Prosigue: “Es Popayán una ciudad cuyas casas son todas pintadas de blanco… y para aquel entonces recuerdo que las autoridades locales no permitían construcciones de más de cuatro pisos y en el casco central no se podían pintar las casas de otro color que el blanco. Aquellas casas eran de estructura colonial española. Las calles de la ciudad son anchas y los techos de teja roja…”

Observo que Reynaldo es un hombre de cierta cultura, no académica, de educación media. Semblante serio y sin embargo dispuesto a reír ampliamente, sobre todo al contar sus anécdotas que han sido muchas a lo largo de su viaje de Popayán a Villa de Cura. 

“El pueblo donde viví mi adolescencia y parte de mi juventud es como usted sabe muy católico. Abundan las iglesias de arquitectura y cúpulas coloniales, de gran valor arquitectónico…” 

Reynaldo no ignora el acervo histórico que posee Villa de Cura, el valor turístico y la arraigada tradición religiosa que él mismo ha podido observar en las procesiones de semana santa. Ha visto la gruta de Lourdes y el empinado y deteriorado Calvario. Conoce la histórica Casa de Boves o del Santo Sepulcro. Hoy, como en algunos pueblos de Colombia, incluso Popayán, Villa de Cura es un crisol que da cabida al pluralismo religioso. Existen algunos grupos como los mormones, evangélicos libres y pentecostales, adventistas y también están muy activos los testigos de Jehová. El clero católico ha tenido que ir aceptando compartir el espacio espiritual sobre el cual ejercía otrora el absoluto control. 

La casa de Reynaldo y su familia está situada en el área conocida como Guayabal, frente al llamado cerro de La Virgen, donde dicen que hay una cruz maltrecha confeccionada de hojalatas. “Sabe – me dice Reynaldo – en Popayán hay tres miradores. El principal es el Morro, un cerro donde existe una estatua dedicada a Sebastián de Belalcázar, fundador de la ciudad. El segundo mirador, llamado Colina de Belén, donde van los feligreses a cumplir sus promesas. En el valle de Pubenza está el cerro “de las tres cruces” que son iluminadas a principios de mayo, día de fiesta religiosa en Popayán, otro parecido con La Villa”.

“Cuando llegué a Villa de Cura no vi mayor movimiento artístico-cultural, pero gracias a usted me he ido enterando de que lo hay… y de calidad: artesanos, pintores, escultores, poetas, escritores, grupos de danza, de títeres y de teatro. Similarmente, Popayán es un centro cultural importante del Departamento del Cauca en Colombia. Tiene museos como El Valencia que es un museo de antropología, donde hay una muestra de la cultura precolombina y están las famosas cabezas reducidas por los indígenas, los cuales las cortaban a sus enemigos para luego reducirlas con un secreto método químico natural.” 

Para 1981 se estimaba que Popayán tenía 115.173 habitantes. Sabemos también que en el año 1983, a finales de marzo, un terremoto casi destruyó la ciudad. Actualmente funciona la Universidad del Cauca con sus facultades de Derecho, Medicina, Contaduría e Ingeniería civil. Posee bibliotecas públicas, un teatro Municipal, agrupaciones de artesanos, músicos, pintores, ceramistas y poetas. “En un tiempo aprendí la artesanía, esa era mi vena artística, pero la práctica de esta fue en mí algo efímero. Todavía me gusta, quien sabe si… Bueno, también tocaba la guitarra, hermano, y acompañaba las serenatas bajo la luna o la lluvia”.

Como todo joven latinoamericano, Reynaldo pasó una etapa de rebeldía, fruto de las crisis que abaten a las familias y que a veces las desintegran generando una realidad social que todavía nos agobia. “Me puse en contacto con el movimiento hippie. En estas comunas de unas quince personas o más, era cosa normal el uso de drogas que expendían en cualquier farmacia, barbitúricos y además otras drogas como la marihuana… Lo que me atrae entonces a estos grupos marginales y desarraigados es su filosofía de “paz y amor”. Era un movimiento de vagos pacíficos. Entre ellos varios artistas, músicos y poetas de tendencia nadaísta, quizás la menos ejemplar de las tendencias literarias en Colombia”. 

Hoy, en Colombia, la poesía está institucionalizada, hay una Casa de la Poesía Silva en Bogotá, fundada en mayo de 1986. En eventos como “La poesía tiene la palabra” se ha logrado concentrar hasta 8.000 personas que se reunieron en Medellín en 1989. 

“En aquellos tiempos – dice Reynaldo – yo compartía con ellos, con esos vagos pacíficos, conversaciones largas hasta que caíamos en sopor reflexivo de abismal autismo. Eran tiempos de errancia; los hippies eran miles de jóvenes alrededor del mundo, convencidos de poder cambiarlo según sus deseos, su símbolo fueron las flores… época del rock de los Beatles. Cuatro jóvenes que impactaron al mundo, época en la que surgen Carlos Santana y Joe Cocker, era compartir un sentimiento, un deseo…

“La ciudad de Popayán, como Villa de Cura, tiene gran importancia histórica y turística. Allá está el puente del humilladero, llamado así porque fue construido por esclavos negros, los cuales usaron como material de construcción ladrillo puro y cal y canto, esto era sangre de buey con cal. Este puente une la parte alta y la parte baja de Popayán. Ahí como en otros sitios de la ciudad se encuentran placas escritas que dicen: “por aquí pasó Simón Bolívar”, referencias a las incursiones hechas por el Libertador en su gesta emancipadora. Popayán es una ciudad mística de gran verdor y hermoso sol rojo crepuscular. Con acceso a una selva tropical montañosa tras la cual se desciende abruptamente a las costas del Pacífico. 

“El volcán Puracé, cerca de un pueblito del mismo nombre, regularmente emite gases y esparce cenizas que llegan hasta Popayán, allí el azufre es explotado comercialmente y luego llevado a otras regiones del país. El terreno es una rica fuente de producción agrícola, plenamente aprovechada por sus pobladores…”

Reynaldo llega a Caracas durante la época “saudita”, aquella de la “gran Venezuela” y de la “cultura del petróleo”. Hoy presa de extrañas fórmulas neoliberales impuestas por organismos foráneos internacionales y ahogada por una impagable deuda externa. Vino a Caracas acompañado de un joven colombo-venezolano nacido en la frontera. Al llegar a la capital queda traumatizado por todo lo que es aquel submundo de marginalidad y desviación social, inimaginable para él.

Sin embargo, se queda. A los tres días comienza a trabajar en un supermercado de chinos llevando bolsas y surtiendo mercancías, arreglando estanterías. En dos oportunidades viaja de nuevo a Colombia, pero regresa al país donde prevé la oportunidad de establecer una familia, se casa con una venezolana larense, y tiene dos hijos. Viven una vida modesta y feliz.

La vida de este hombre de pueblo está plena de anécdotas. Queda por escribir la novela de su vida, aunque él no se considera escritor. Yo pienso que Reynaldo es un cuentacuentos nato, de esos cuentos que tienen sabor a vida. Ha sido caletero, vendedor y chofer en Caracas y La Guaira. La vida agitada de Caracas contrastaba fuertemente con la tranquilidad de Villa de Cura para el tiempo en que Reynaldo traslada su familia. Decide una vez venirse a trabajar acá. Percibe el cambio de una vida más sosegada. Pero, nos confiesa: “pasé por una extraña crisis y me afectó económicamente. No obstante logré sobrevivir y me he acostumbrado a este ritmo de provincia en vías de desaparecer y le tengo cariño a este terruño que comparto con tanta gente, la mayoría buena y honrada que al igual que yo lucha por una situación mejor en medio del tráfago del mundo. El villacurano es hospitalario, se da, es como el llanero, parlanchín, locuaz y muy religioso”.

Desde mi casa veo el espejo azul del cielo. Algunas nubes forman figuras de imagineros. La brisa pasa por entre los árboles y arbustos llevando su verdor hasta el cerro más cercano. A veces transporta el canto metálico de un aparato de sonido. Ya algunos ranchos de cinc y madera empiezan a invadir el espacio natural…

Villa de Cura ha crecido, han crecido sus problemas como los de cualquier ciudad, problemas que reclaman soluciones prácticas de sus gobernantes de turno. La ciudad espera de sus mejores hombres y mujeres, nativos y extranjeros, como Reynaldo, su labor silenciosa, pero honrada, cada vez más extraña en este país. Los mismos vientos que hoy asolan a Colombia; el narcotráfico, el terrorismo, la violencia civil y militar, pueden de un momento a otro azotar a nuestro país. Colombia, y quizás en el fondo Venezuela, se agita en un mar de oscuros presagios. El viaje puede ser en medio de la tormenta, ya no de Popayán a Villa de Cura como el de Reynaldo.

El tiempo no se detiene, y con el poeta J. M. Arango, tenemos que seguir “cantando una canción (yo diría una ‘canción nueva’) entre los dientes”. 

Argenis Díaz, a comienzos de 1992.

Reynaldo Ricardo falleció en la ciudad de Popayán el 19 de diciembre de 1996, a causa de una "Apoplejía pituitaria", según datos aportados por quien fue su abnegada esposa, Pastora de Ricardo. No quería morir de "viejo achacoso". 

Foto de Reynaldo Ricardo, cortesía de Pastora de Ricardo

Reynaldo Ricardo (1952-1996)

Popayán, la ciudad blanca de Colombia.

Popayán, Colombia.

Fotos de Popayán:



jueves, 6 de junio de 2019

Claudio Castillo: Vida y trayectoria de un artista


Claudio Alejandro Castillo, nació en Santa Cruz de Aragua, Venezuela, el 6 de junio de 1941 y murió el 3 de noviembre de 1994. Narrador, dramaturgo, poeta, titiritero, artista plástico autodidacta, animador cultural. Fue colaborador de la revista Estrías y la página Umbra del Aragüeño. Fue fundador y director del grupo de teatro “El Poeta Sánchez” y de los grupos infantiles de títeres “La Tambora” y “Los Gallineros”. Autor de una obra plástica que sorprendió favorablemente a creadores y críticos de arte. Un artista polifacético que también dirigió teatro y montó coreografías.

Castillo nació en el seno de una familia de humildes campesinos donde vivió los rigores de una infancia repleta tanto de carencias económicas, como afectivas. Hijo de Emiliano González y Melida "mertita" Castillo. Poco o nada se conoce de sus padres y será la abuela paterna, María Rodríguez de González, la encargada de criar y educar al niño. Se sabe que tuvo otros hermanos, con los que mantuvo una relación muy distante.

El escritor por su parte se apropiaría del ambiente mágico, sereno y bucólico del pueblo que le vio nacer. Estudió hasta el sexto grado de educación primaria en la Escuela Federal Graduada N° 5 “Rafael Briceño Ortega”. En su adolescencia fue agricultor, vendedor ambulante de maní y cotufas entre otros oficios, para ayudar con el sustento económico del hogar. Todo esto antes de contraer matrimonio y poder llegar a graduarse como topógrafo en Maracay, oficio que ejerció en la población de Calabozo, estado Guárico, hasta el momento en que descubrió, asistiendo a un taller libre, que tenía talento artístico.

En 1963, tenía veintidós años de edad, se casa con Carmen Felicia Esqueda Pacheco con quien procreará cinco hijos; Cshehirha, Mirian, Dahiana, Claudio y Grabriel. Luego de casarse, comienza a pensar en otras posibilidades de vida y tiene su primer contacto con la pintura, e incursiona progresivamente en diferentes ramas artísticas.

Hombre de pocas, pero profundas amistades entre los que se cuentan “El Chicho” Paredes, René Croes Michelena, Aquiles Nazoa, Alberto Hernández e Igor Barreto. Padre preocupado y riguroso con la educación de sus hijos a quienes además de inculcar el interés por la formación académica, procuró mantener siempre ocupados en diversas actividades artísticas, involucrándolos sobre todo en la realización de los títeres.

En 1966, Castillo se atreve a participar por primera vez en una muestra colectiva de pintura en Maracay. Es el momento en el que el artista plástico y crítico de arte René Croes Michelena le descubre, le ayuda e impulsa a seguir pintando.

En 1967 René Croes organiza para Castillo una exposición individual en la Galería “El Puente” en Caracas, resultando ésta un rotundo éxito. Vale acotar que para esta actividad, Castillo cuenta también con el apoyo del maestro Juan Calzadilla, quien será el encargado de escribir el prólogo del catálogo de la exposición.

En 1968 obtiene el Premio Popular VI Salón Aragua. Aquiles Nazoa alaba su obra.

En 1969 obtiene el Primer Premio “Centro Simón Bolívar” en Caracas. Tras esta exitosa exposición en Caracas, Castillo decidió dedicarse de lleno a la pintura y comenzó a enviar sus cuadros a salones regionales y nacionales, en Maracay y Caracas principalmente.

Es en 1972, luego de escribir un texto para una de sus exposiciones en Maracaibo, Castillo, atendiendo a una extraordinaria versatilidad artística, comienza a interesarse en la literatura. Habilidad que adquiere de manera autodidacta, entre la visión mágica de la realidad santacrucense y el ávido ejercicio de la lectura. Escribirá sobre todo, dramaturgia y textos infantiles, publicando estos últimos en la revista “Uyapar”.

En 1974 obtuvo el Primer Premio del Concurso de Cuento de la Casa de la Cultura de Maracay, Estado Aragua con el cuento; “Vino, se lo llevó y lo trajo ido”. Este mismo año, en compañía de cultores como Isidro Moreno y Alberto Hernández entre otros, crea el Complejo Cultural de Santa Cruz de Aragua. Este proyecto no disfrutaría de permanencia en el tiempo, pero sí tendría su impacto por la cantidad de personas que se formaron en él.

En 1977 el jurado conformado por Isaac Chocrón, José Ignacio Cabrujas y Román Chalbaud le otorga una Mención en el II Concurso de Dramaturgia del Nuevo Grupo de Caracas, para piezas teatrales con su obra “La Petrica”.

En 1978 fue coordinador de cultura del Ministerio de la Juventud. Este mismo año fue incluido en el libro colectivo Antología de jóvenes narradores de Aragua, Carabobo y Miranda; Fundarte, Caracas. Obtiene Mención Honorifica Caveguías de Artes Plásticas.

En 1981 el escritor e historiador Oldman Botello lo incluye en la Antología de las letras de Aragua. Este mismo año obtuvo un Tercer Premio del Concurso de Literatura Infantil de la Universidad de Carabobo con el cuento “Don Mere-Mere con pan caliente".

En 1982, con el apoyo económico de la Secretaría de Cultura del Estado Aragua; animó, produjo e ilustró la primera muestra de dramaturgia de Aragua Presencia de seis dramaturgos (compilación, presentación e ilustraciones de Claudio Castillo).

En 1984 obtuvo el Tercer Premio Ciudad de Maracay en el III Salón Municipal de Pintura de Maracay, estado Aragua y el Premio “Bárbaro Rivas” del Salón Arturo Michelena, Valencia estado Carabobo, Venezuela. A finales de este año la salud de Castillo, por exceso de trabajo, comienza a deteriorarse alejándolo de la actividad creadora.

Sobre este hecho en particular, el escritor y artista plástico Juan Calzadilla escribe: “Desplazando su interés por la pintura hacia la escritura, la carrera literaria de Castillo hubiera continuado ganando adeptos y cosechando éxitos, de no haber ocurrido un accidente: una extraña enfermedad mental que le sobrevino a los cuarenta años paralizando sus facultades intelectuales para el resto de su vida.”

En 1991 la Secretaría de Cultura del Estado Aragua, bajo la coordinación del poeta Igor Barreto publica su obra La Petrica. En la nota final de esta publicación el poeta Barreto escribe: “Han pasado veinte años y su galardonada pieza “La Petrica” llega a mis manos. Más allá de las referencias a un teatro que utiliza una imagen delirante de inclinación Expresionista o Absurda, la Pieza recrea el feroz testimonio de unos personajes cuya única motivación es el hambre. El mundo de esta pieza es reverso de la imagen férica de su pintura. El lado esperpéntico de un pueblo aún no redimido”.

Este mismo año, por iniciativa de la Gobernación del estado Aragua, la Casa de la Cultura de su pueblo natal lo acoge como epónimo.

El 3 de noviembre de 1994, tras diez años de convalecencia Claudio Castillo muere víctima de un infarto. Murió en el mismo pueblo que le vio nacer rodeado de su esposa e hijos, tenía 53 años.



En 1995 la Secretaría de Cultura del Estado Aragua le publica el libro Guajara y otros cuentos. En la nota de presentación para esta edición el escritor Santiago Rojas Perdomo escribe: “Con Claudio Castillo, el cuento nos dio la clave del sortilegio de que es capaz; lo inverosímil, lo exagerado como fórmulas literaria y lo sobreabundante, tomaron decidido cuerpo y él demostró sus innegables cualidades de desfogar una nada común vena creadora, esto es: Fue una imitación de sí mismo; y como aquel poema de Borges “es el mismo y es otro, como el río interminable”.

[En 1996 Letralia, Tierra de Letras le publica el cuento Guajara- Edición Nº 2, del 3 de junio de 1996].

En 1997 la Secretaría Sectorial de Cultura, bajo la coordinación del narrador Alejandro Ramírez lo incluye en Narrativa de Aragua (1970-1996), uno de los libros más importantes editados en el estado y que recoge una muestra significativa del trabajo creador de los narradores de la región. Este mismo año es seleccionado para ser parte del libro colectivo: Narrativa Aragüeña en tierra de letras; una muestra sobre el trabajo narrativo que para ese momento surgía en la región y cuya compilación, presentación y notas estuvo a cargo de los escritores y editores Jorge Gómez Giménez y Héctor Torres. Fondo Editorial Senderos Literarios, La Victoria, Estado Aragua.

En 2002 es incluido en la revista Tarasca (Nº 2. Pág. 6), de San Sebastián de los Reyes, Estado Aragua.

En 2004 la Secretaría de Cultura del Estado Aragua a través del escritor Eleazar Marín lo incluye en el Tomo ll del libro El valle en dramas. Una de las antologías más importantes en cuanto a la dramaturgia realizada en la región aragüeña, con una además interesantísima reseña histórica del teatro en Aragua. Este año es incluido también en El Diccionario de Escritores Quiénes escriben en Venezuela (siglos XVIII al XXI) publicado por el CONAC y en libro colectivo El hacha y la diosa: tomo II (selección y prólogo de Héctor Bello); Ediciones Holguin (Cuba) – Actor Producciones (Venezuela).

En 2007 la Secretaría de Cultura del Estado Aragua a través de la antropóloga Judith Heredia lo incluye en el Tomo l del registro digita “Semblanza Cultural de Aragua”. Este mismo año, el Instituto del Patrimonio Cultural lo incluye en el Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano. Región Centro Oriente. Caracas: Instituto del Patrimonio Cultural.

En 2009, El Sistema Nacional de Imprentas Regionales/Aragua, publica una nueva compilación de cuentos, con el título del cuento que cierra el libro La hormiga Domitila. La portada de este libro, fue ilustrada por su hija Mirian Marina.

En 2012 La Fundación Editorial El perro y la rana publica una edición ampliada de Guajara y otros cuentos, edición que estuvo al cuidado de Jesús Rodríguez y del hijo menor de Castillo; Gabriel. En la contraportada de esta publicación se puede leer: “Estos relatos nacen de una geografía que es a la vez física y emocional. Sus personajes logran en todo momento cruzar las fronteras que dividen ambas instancias, presentándosenos como vivos espectros que deambulan por las calles del pequeño pueblo de Santa Cruz de Aragua; al mismo tiempo, que intensos y vertiginosos, realizan un introspectivo recorrido hacia derroteros espirituales, metafísicos. Claudio Castillo logra historias cargadas de surrealismo en las que lo cotidiano es ampliado y repotenciado, significando la realidad como apenas un reflejo de un mundo subterráneo mayor. Un mundo en que sus personajes llevan la tragedia y la esperanza a cuestas.” Este mismo año 2012, El escritor Adalberto Pérez Ramírez lo incluye en el libro Efemérides del estado Aragua, editado por Prensa Libre, Maracay.

En 2015 por iniciativa del Dramaturgo Hernán González a través del Colectivo de Narradores Orales, se realiza el 1er Festival de Narradores Orales y Cuenteros Populares FABULADORES, como homenaje al Gran Maestro Claudio Castillo, y propone además, realizar el festival todos los años, coincidiendo con la fecha de nacimiento de este insigne artista.

Castillo está incluido además en la revista “VI festival escolar de títeres homenaje a Ali Contreras; editada por la Gobernación del Estado Aragua, s/f.

Sobre Claudio Castillo el escritor y periodista Alberto Hernández ha escrito: “Claudio cuenta como si conversara con uno. Sabía contarle a los muchachos. A los viejos también. Por eso le decían loco, porque tenía una locura bella en medio de los ojos. Y lo que echaba por la boca se convertía en brillo. Por eso escribo esta nota como si Claudio la hablara. Es Claudio quien la escribe, quien me dicta. Me cuenta desde su más allá infinito. Pero, ¿qué son esos cuentos de Claudio Castillo, natural de Santa Cruz de Aragua? Son los cuentos de sus calles, de su barrio, de su plaza, de su iglesia, de la gente que le pasaba por la mente. Son los personajes que lo imaginaron a él. Porque Claudio Castillo era un cuento que nos contaron y se hizo realidad en otro cuento que aún no nos han contado. (…) la literatura de este escritor revela el imaginario de quien vivió rodeado de voces, de imágenes, de colores, de trazos, de paisajes humanos anclados en el silencio de su observación”. (Fragmento del texto escrito para la segunda edición del libro Guajara otros cuentos).

Juan Calzadilla también querrá escribir sobre el autor y su obra de esta manera: “La excepcionalidad de Claudio Castillo, lo que lo hace singular en nuestro panorama artístico, no es que haya sido un excelente primitivista, formado de manera autodidacta, y cuya obra es comparable en logros a la de maestros como Carvallo y Víctor Millán, sino la versatilidad de su talento para desenvolverse en varias disciplinas y al mismo tiempo seguir siendo él mismo. En la plástica venezolana no habíamos visto un caso semejante, si hacemos abstracción de Salvador Valero, el pintor trujillano. Solo que Valero se desempeñó, a tiempo que pintaba, como un historiador e indigenista, en tanto que Castillo, ganado por el duende narrativo, rinde tributo a la fabulación fantástica, a aquella que se sitúa al borde de la locura y entre la ficción onírica y la magia. Con un toque de oralidad y humor que no hubiera vacilado nuestro Armas Alfonzo en considerar a la par suya.”

La amistad y admiración que unía al humorista Aquiles Nazoa con Castillo, lleva a éste, inspirado en una de sus pinturas a escribir una de sus obras más hermosas “La historia de un caballo que era bien bonito”, cuento que escribe de un solo tirón a mediado de los años 70, durante la apertura de una exposición individual de Castillo realizada en Caracas y que además lee en esa misma actividad. Más adelante, como retribución a Nazoa, Castillo creará un seriado de pinturas de “caballos que comían flores”.

Las obras pictóricas de Castillo se siguen exhibiendo gracias a la colaboración y disposición de sus hijos.

Sus textos literarios han sido trabajados por docentes y promotores de lectura en los diversos encuentros de niños lectores realizados en el estado Aragua, desde el año 2000.

De Castillo nos quedan muestras de una gran profundidad y claridad de pensamientos, además de madurez artística, en las diversas entrevistas que le hicieron a lo largo de su vida como creador. En una en específico, que le hicieran para el diario El Siglo, expresó: “La inspiración no existe. Es solo una palabra que utilizan para engatusar y hacer trampas en el arte. Yo mientras más cosas hago voy sintiendo la inmensidad del arte donde no hay término ni camino que muera. ¡Pobre de aquellos que se sienten consumados o que solo pueden ver el arte por una ventana o repiten una y otra vez las mismas necedades! La única idea posible es aquella del trabajo; lo demás es entretenimiento de borrachos y retórica de fanáticos. Pienso que ser artistas estriba en trabajar y nunca esperar que le rindan pleitesías o estar por encima de los demás.” (Entrevista a Claudio Castillo. En El Siglo, 26-04-1981, “Cuartillas”, p.2. Guajara y otros cuentos. p.7)

Obra dramática

Qué fácil es cazar pájaros por la noche.
La Petrica.
Diálogo de un resucitado.
Desde que Dios amanece.
Adaptaciones de cuentos a obras dramáticas:
Lulochopo tiene rey (Infantil).
La hormiga ladrona y el bachaco también (infantil).


Texto: Yadira Pérez.

Fotografía: archivo de la familia Castillo.
Agradecimiento especial a Gabriel Castillo.

Referencias:



Claudio Castillo.
Foto de Guajara y otros cuentos. 1995. P. 3

Obra Claudio Castillo. Guajara y otros cuentos. P. 32

Obra Claudio Castillo. Guajara y otros cuentos. P. 56

Obra Claudio Castillo. Guajara y otros cuentos. P. 8

Claudio Castillo. Obra.

domingo, 26 de mayo de 2019

Manifiesto del VI Encuentro Latinoamericano de Poetas “La Victoria”

En Maracay, a los dieciocho (18) días del mes de mayo de 2019, se elabora el siguiente manifiesto con motivo del VI Encuentro Latinoamericano de Poetas “La Victoria”.

La palabra que nos une nació en un sueño de un grupo de escritores – poetas en su mayoría - en la ciudad de La Victoria para el año 2014, desde ese entonces han transcurrido seis encuentros con la palabra poética y el amor a las letras.

Los participantes del Encuentro Latinoamericano de Poetas “Batalla de La Victoria” cambiaron su nombre a Encuentro Latinoamericano de Poetas “La Victoria” en el año 2017 y se conserva hasta la actualidad, allí se han superado con creces todas la barreras posibles con unión, comunicación, tesón y perseverancia.

Los encuentros conservan una visión integradora, holística, autogestionaria y articulada que se ha fortalecido en el transcurso del tiempo; manifestaciones de apoyo y solidaridad del grupo, unido por la magia de las palabras.

La palabra parte de lo sencillo y se profundiza a medida que se escribe para sí mismo y se comparte con el otro. Esto ocurre en nuestros encuentros donde la palabra es oída, sentida y permite ir creciendo desde lo personal hasta lo colectivo.

Desde nuestras manos queda marcada la historia de la palabra que surge y se mantiene de la cotidianidad vívida, sentida y expresada. La palabra motiva y ayuda a la creación de la poesía construyendo un texto propio con la experiencia del otro como referente, lo que se logra cada año con el compartir y la retroalimentación de nuestras experiencias.

La palabra toca lo sagrado y lo cercano, es espejo mágico que evoca las imágenes del mundo; hay una palabra verdadera en los Encuentros de Poetas “La Victoria” que toca, transmite sentimientos, deseos e ideas, que tienen la misión de salvar la palabra.

Los poetas hechiceros, magos, videntes y niños tocan con la palabra para desarrollar la conciencia y abrir el entendimiento, dándole rienda suelta a la imaginación para ser libres, abren nuestros sentimientos y sentidos.

La palabra tiene poder creador y hay que rescatarla de la pérdida de su sentido; el poeta está llamado a rescatar el lenguaje y superar sus barreras; la poesía no explica, no analiza, no piensa, solo expresa y se siente. 

Por lo tanto, en estos momentos de hermosa palabra proponemos la continuación de tan preciosos encuentros cercanos para proseguir el trabajo maravilloso de reencontrarnos en espacios específicos, definidos por el colectivo asistente, que se puedan prolongar en el tiempo que requiera el abrazo sentido, la sonrisa compartida, el asombro, la alegría compartida del esfuerzo común y la huella permanente del Encuentro de Poetas, unido por la palabra de todos, lejano de penurias e intentos vanos.

La trascendencia de nuestros encuentros nos lleva a explorar nuevos espacios donde crecer. Por ello, planteamos posibilidades de ser asumidos por otras localidades y estados, conservando su espacio originario en forma bienal, lo que traería como consecuencia una mayor expansión hacia otros mundos que admitan el poder creativo del hacedor de la palabra.

Para finalizar, se exponen los acuerdos del colectivo sugeridos para la realización del VII Encuentro Latinoamericano de Poetas “La Victoria”:
  1. Autogestión y colaboraciones para sufragar los gastos de funcionamiento y diligencias logísticas y administrativas.
  2. Continuación de colaboraciones por patrocinantes y participantes en forma voluntaria.
  3. Continuación de labores por comisiones (logística, protocolo, refrigerio, traslado, hospedaje, sistematización y registro, entre otras).

Opciones para la realización del séptimo encuentro: a) para el año 2020 realizarlo en otros estados como Lara, Carabobo, Anzoátegui, Falcón y Yaracuy; b) realizar el Pretexto para el Encuentro de un día con pernocta en el estado elegido por el colectivo; c) realizar reuniones previas con las delegaciones de los estados para elegir la sede definitiva; d) continuar actividades de organización y apoyo logístico, a través de la página del Encuentro para mantener la información fluida y constante;  y e) realizar el octavo encuentro para el año 2021 nuevamente en el estado Aragua.

Poetas despiden el VI Encuentro
Latinoamericano de Poetas "La Victoria".

Ponentes del foro "El poeta dice y al decir hace".
Yurimia Boscán, Argenis Díaz y Florimán Bello Forjonel 

lunes, 13 de mayo de 2019

Ética y romanticismo en la obra de Evelio Giusseppi

Es terrible la piel de un hombre, ese cuerpo misterioso en el que deambulamos toda una vida. Y es difícil asomarse detrás de las palabras, vislumbrar lo que se esconde bajo los trazos del lienzo. Hay una fuerza muy antigua que nos recorre y nos transforma en hacedores de gestos heroicos o nos derriba cuando recorremos algún recodo miserable.

Evelio Giusseppi es un hombre signado por el más noble romanticismo. Siempre lo vemos abrazado a una lucha por los mejores valores humanísticos del hombre y el arte. Tan característica como su imagen alargada y transparente, es una postura ética frente a las injustas hechuras del hombre y de la sociedad.

Y esa fuerza Irrefrenable lo lleva a defender las causas más nobles es la misma que lo recorre y lo impulsa a la hora de pintar. Los conflictos, la naturaleza, los objetos que rodean al hombre se revalorizan en la mirada interior del artista y se plasman buscando una permanencia viva y actuante.

Evelio Giusseppi, como artista, ha recorrido varias etapas, desde las más académicas hasta las más informales. Con el tiempo su pintura se ha decantado y adquirido un espacio emocional que le confiere a sus últimos trabajos una nueva e importante significación plástica.

Atrás fueron quedando las figuras endurecidas y los fondos cerrados para dar paso a una vibrante exaltación de ritmos y colores en donde la figuras flotan como materias sensuales y fogosas.

Los últimos trabajos de Evelio Giusseppi nos muestran, en toda su libertad creativa, a un pintor transfigurado que ahora nos permite respirar dentro de su obra y admirar las visiones imaginadas de su interioridad. Un recuerdo taurino, una barca, una mujer, una mancha de color, cualquier pretexto es válido para compartir con él las inagotables formas de la existencia.

Imágenes y sentimientos alcanzan un alto nivel en el ritmo cromático que el pintor le otorga al cuadro. Son telas fogosas, intensas, de estructura libre que les permiten transcurrir fuera y dentro de nosotros. Con ellas, Evelio Giusseppi nos enriquece y nos devuelve a las fuentes más remotas y puras de la pintura.


Julio Jáuregui.

https://eveliogfpintor.blogspot.com/

"Ritmo cromático" en la obra de Evelio Giusseppi. 2000.

Julio Jáuregui, Miguel Uscategui, Arturo Escalona,
Evelio Giusseppi y María Eugenia Giusseppi.

viernes, 10 de mayo de 2019

Entrega de premios del primer concurso de narrativa de Fundaclove

El Centro de Formación Profesional Fundaclove realizó el acto de entrega de premiación correspondiente al primer Concurso Literario de Narrativa con Lección de Vida “Erase Una Vez Un Comienzo” convocado en el mes de abril, en el marco de la celebración del Día Internacional de Libro. La actividad se llevó a cabo el miércoles 8 de mayo de 2019 en horas de la mañana, en la sede de Fundaclove, avenida 19 de Abril frente a la plaza San Juan, Maracay, estado Aragua.

El acto comenzó con las palabras introductorias de Morelia Cordero, como presentadora. Asistieron a la ocasión el presidente de Fundaclove Elvidio Valero, el coordinador general Vendri Valero, Argenis Díaz y Rosa Rodríguez, miembros del jurado, los concursantes y sus acompañantes.

En sus palabras de bienvenida, el preside de Fundaclove felicitó a los concursantes por su iniciativa y los estimuló a continuar su formación profesional, a través de los cursos y talleres de oratoria y locución, así como su capacitación literaria. Le correspondió al poeta Argenis Díaz, leer el veredicto del jurado; asimismo elogió a los participantes por la calidad de los trabajos presentados. Las palabras de cierre estuvieron a cargo de Rosa Rodríguez que habló sobre la importancia del concurso en estos tiempos en que requieren los mejores talentos y creatividad para salir adelante como profesionales de la comunicación en cualquiera de sus ámbitos.

De acuerdo con las bases del concurso, este tuvo como propósito resaltar la belleza de las obras literarias, dando oportunidad a diversos escritores, jóvenes, noveles y profesionales de impulsar su carrera, dándose a conocer en diferentes medios de comunicación.

Participaron en este certamen literario once escritores, en las categorías novel (mayores de 20 años) y juvenil (entre 15 y 20 años), quienes compitieron por el primer lugar (texto ganador) y las menciones de mejor título, mejor personaje y mejor contenido reflexivo, otorgados por el jurado evaluador. 

En este sentido, y considerando los requerimientos establecidos en las bases, el jurado eligió para el primer lugar la obra Y el apagón encendió su luz firmado con el seudónimo Alejandro Villanueva correspondiente al autor Gary Bilbao. Las menciones recayeron en los siguientes textos: mejor título: Llegaste a Nosotros, seudónimo @amba, de Anselys Borges; mejor personaje: N es por Negativo, seudónimo @PoemasdePenny, de Vanessa Rozo y mejor contenido reflexivo: La inesperada excursión, seudónimo Expresión Cheje, de Gipmar Martínez. Aunque hubo dos participantes en la categoría juvenil quedó desierta por incumplimiento de las bases del concurso.

El ganador del primer lugar, Gary Bilbao, recibió un certificado, un libro y publicación de su obra en el blog Letra y artes de Zamora y Aragua. Venezuela. y otros medios, además de un cupo en uno de los cursos impartidos en Fundaclove. Los autores que obtuvieron menciones recibirán cada uno un libro, mención en el blog Letra y artes de Zamora y Aragua. Venezuela, así como un cupo en uno de los talleres impartidos en Fundaclove.

El jurado evaluador estuvo integrado por Rosa Rodríguez, escritora, periodista y facilitadora de oratoria; José Argenis Díaz, ensayista, cronista y poeta; Williams Hernández, docente, escritor y poeta.

VEREDICTO DEL JURADO

Después de leídas y analizadas las obras participantes en este primer concurso de narrativas “Érase una vez un comienzo”, el jurado evaluador dio por ganador del concurso la narrativa con el titulo “Y el apagón encendió su luz”, por su contenido técnico y literario, la fluidez en la narración, la definición de los personajes, buena descripción del ambiente, secuencia narrativa y su contenido humanístico que resalta los valores familiares, escrito bajo el seudónimo de Alejandro Villanueva, abierta la plica resultó corresponder a Gary Bilbao como autor de la obra.

El jurado también decide otorgar las siguientes menciones: Mejor titulo a la obra “Llegaste a nosotros” del autor Anselys Borges, por su carácter sugestivo que hace volar la imaginación, Mejor personaje a la narración “N es por negativo” de Vanessa Rozo, por su caracterización, independencia y decisión, abordando virtudes y defectos propios del ser humano; Mejor Contenido a la obra “La inesperada excursión” de Gipmar Martínez, por su característica social y familiar, resaltar la amistad, exploración de lo desconocido y amor filial. 

Finalmente, el jurado reconoce y felicita a los demás participantes por su inquietud literaria y su acercamiento a la escritura narrativa.


En Maracay 08 de mayo de 2019


Texto: Argenis Díaz.
Fotos: Fundaclove.

Gary Bilbao recibe certificado como ganador del primer lugar.
Elvidio Valero, Rosa Rodríguez y Argenis Díaz.

Presidente de Fundaclove, Elvidio Valero, se dirige a los presentes.

Argenis Díaz se dirige a los concursantes
después de leer el veredicto del jurado.

Anselys Borges recibe mención de su obra como Mejor Título.

Vanessa Rozo recibe mención Mejor Personaje por su obra.

Argenis Díaz recibe certificado como jurado del concurso.
Morelia Cordero, Rosa Rodríguez y Elvidio Valero.

Rosa Rodríguez, miembro del jurado, animando a los presentes.

Participantes y organizadores presentes expresan su alegría
por este primer concurso literario de Fundaclove.


jueves, 9 de mayo de 2019

Ateneo Miguel Ramón Utrera tiene nueva Junta Directiva

La Asamblea Ordinaria de la Asociación Civil Ateneo de San Sebastián reunida el pasado Sábado 27 de Abril de 2019, de conformidad a sus estatutos y previa convocatoria realizada a sus miembros fundadores, eligió a los integrantes de la Junta Directiva para el período 2019-2021.

En la ocasión fueron electos los miembros que tendrán a cargo Ad Honorem la administración de la asociación y el desarrollo de las acciones sociales y culturales, para fortalecer la gestión cultural emprendida desde hace 30 años en la comunidad de San Sebastián.

La Junta Directiva quedó integrada por siete miembros fundadores: Presidente José Correa, Vicepresidente Gonzalo Escobar, Secretario General José Carvajal, Tesorero Eduardo Sánchez, Vocales William Rodríguez, Edgar Martínez y Carmen Padrón.

Igualmente la Junta Directiva designó a José Mudarra como Director General del Ateneo para el desarrollo y organización de la gestión cultural en la institución con la comunidad de San Sebastián.

Los integrantes de este equipo de acción sociocultural se han desempeñado hasta la actualidad en el ámbito de las Ciencias Económicas y Sociales, Ciencias de la Educación, Artes Escénicas, Filosofía y Humanidades, alcanzando el nombramiento de Patrimonio Cultural del Municipio, durante los años 2001 y 2009, fortaleciendo la formación permanente, las tradiciones y el gentilicio sansebastianero en todas las actividades organizadas por más de tres décadas en la comunidad.


Prensa Ateneo de San Sebastián de los Reyes.


Junta Directiva del Ateneo de San Sebastián, período 2019-2021.

miércoles, 8 de mayo de 2019

VI Encuentro Latinoamericano de Poetas “La Victoria” en Maracay

Bajo el lema “La palabra poética que nos une”, Maracay será sede del VI Encuentro Latinoamericano de Poetas “La Victoria”, durante los días jueves 14, viernes 15 y sábado 16 de mayo de 2019, que espera reunir a poetas de varios estados del país e invitados especiales de otras latitudes. El evento está enmarcado en el XIII FIP Palabra en el mundo, ¡Festival Internacional de Poesía en todas partes!

Este Encuentro se viene realizando desde el año 2014 cuando se realizó el Primer Encuentro Latinoamericano de Poetas “Batalla de La Victoria”, del 15 al 17 de mayo, en el marco del Bicentenario. En esa oportunidad más de un centenar de poetas se reunieron para la ocasión, incluyendo a representantes de países como Uruguay, Perú, Cuba y Bolivia. Desde entonces el encuentro se ha dado en La Victoria, Valencia y Maracay, respectivamente.

Como invitados especiales han confirmado su asistencia a este VI Encuentro los escritores y poetas: Mónica Soto Icaza (México) y de Venezuela: Gabriel Jiménez Emán (Falcón); Ennio Tucci (Falcón) y Juan José Barreto (Trujillo), además de representantes de varios estados del país.

El jueves 16 de mayo será la recepción de los invitados nacionales e internacional, a partir de la 1:00 pm, en el hotel del Círculo Militar de Maracay, avenida principal de Las Delicias. Esa misma tarde, a las 4:00 pm será la Exposición La palabra poética que nos une en L´ART dans la vitrine en la sede de la Alianza Francesa en el Centro Comercial Paseo Las Delicias 1, con lectura de textos poetas invitados. Cerrando este primer día con un Compartir poético musical de bienvenida en las instalaciones del hotel.

Viernes 17 de mayo. Desde la 7:00 am hasta las 9:00 varios poetas visitarán instituciones educativas en la zona de Las Delicias con el lema Amaneciendo con la Poesía. 

A partir de las 8:00 am se efectuará el proceso de inscripción para el evento en el Instituto de Altos Estudios Dr. Arnoldo Gabaldón, avenida Bermúdez, frente al Hotel Bermúdez, a una cuadra de la plaza Bolívar de Maracay donde será el acto de instalación, a las 10:00 am, con el montaje “El poeta dice y, al decir, hace” a cargo de estudiantes de la Escuela de Arte Dramático de Maracay con la participación especial del Maestro Régulo Castellano, guitarrista. Seguidamente, habla el verso en voz de los invitados; los poetas dan la bienvenida al VI Encuentro.

A las 11:00 am se realizará el foro central “En torno a la palabra poética”; ponentes: Florimán Bello Forjonel (Lara): Como hacer cosas con palabras; Julio Valderrey (Miranda) La palabra en el tiempo; Mónica Soto Icaza (México) Jamás subestimes a una poeta en minifalda y tacones; Yurimia Boscán (Miranda) Que toca la palabra cuando toca. Lectura poética con los invitados especiales: Gabriel Jiménez Emán (Falcón); Ennio Tucci (Falcón); Juan José Barreto (Trujillo)y  Mónica Soto Icaza. Moderadores: Argenis Díaz y Adriana Sánchez (Aragua).

Después de la pausa para el almuerzo, a partir de la 2:00 pm, se llevará acabo el Conversatorio: La poesía erótica si puede cambiar al mundo con la invitada especial de México Mónica Soto Icaza, moderado por la poeta Yurimia Boscán del estado Miranda. Seguidamente, serán presentados al público de los libros: Piel que ata de Yurimia Boscán; Los versos de la silla rota de Gabriel Jiménez Emán; Tacones en el armario de Mónica Soto Icaza; Fuego sagrado Argenis Díaz; Lúdico de Carolina Marín Guevara; Las aventuras de cachapo, sardina y mortadela. Un salto cuántico en la vida del hombre y mujer criollos de Óscar Fernández.

A las 2:30 pm, el Encuentro se traslada a la Alianza Francesa Maracay, sede La Floresta, Las Delicias, donde se impartirá el taller de Perfopoesía facilitado por Floriman Forjonel, Williams Morales y Alex Cicerón Briceño.

A las 7:00 pm. Café, música y poesía en el Café Barco de papel, Avenida principal de Las Delicias, Centro Comercial Regional, PB.

Sábado 18 de mayo. 8:00 am. Conversatorio: Derecho a la imaginación, poesía y otros asuntos. Facilitadores: Juan José Barreto (Trujillo), Gabriel Jiménez Emán y Ennio Tucci (Falcón). Lugar: Escuela de Artes Visuales “Rafael Monasterios”, piso 1, Complejo Cultural Santos Michelena, avenida 19 de abril (frente al Museo Aeronáutico), Maracay.

El acto de clausura del VI Encuentro Latinoamericano de Poetas será a las 10:00 am, en la Escuela de Artes Visuales “Rafael Monasterios” con lectura de un manifiesto del VI Encuentro y lectura colectiva de textos al cierre. Abanderamiento del VII Encuentro.


Texto: Argenis Díaz/07-05-2019.
Fotos: Argenis Díaz/2018

Ponentes en el V Encuentro Latinoamericano de Poetas 2018

Público en el V Encuentro Latinoamericano de Poetas. 2018