miércoles, 31 de agosto de 2011

Cielo, sabana y romance

Sabana de pecho abierto
que boca arriba descansas
el cielo mira tus pechos
pero nunca más te alcanza
se está bebiendo tus besos
con suspiros de añoranza
tremolando el pensamiento
como vencer la distancia
si en el caballo del viento
o en la fiel perseverancia
o en preciso momento
que Dios le dé la prestancia
de bajar al aposento
donde su amada descansa
rendida por la tardanza
que tiene el primer encuentro

Sabana abierta y descalza
de espalda siempre en tu lecho
esperando a ver que pasa
con el vientre descubierto,
sueñas que el cielo te engarza
por el talle de tu cuerpo
que te arranca las fragancias
de la flor del sentimiento
tampoco el cielo se cansa
de amar y soñar despierto
viendo tu verde esperanza
con su azul amarillento
y allá están, dice mi verso
contemplando la hondonanza
cielo y sabana se abrazan
allá en el horizonte inmenso.

Gonzalo Caldera, el poeta campesino
Miembro Sacven Nº 3.220

miércoles, 24 de agosto de 2011

Evelio Giusseppi: pintor de Cagua




Evelio Giusseppi, conocido popularmente como el Pintor de Cagua, nació en La Victoria el 11 de mayo de 1943. Desde muy temprana edad demostró inclinación por la pintura; es considerado un pintor autodidacta, aunque ha realizado estudios de arte en ciudades como Valencia y Caracas, y en varios talleres privados. Es el personaje que más ha dado vida al movimiento cultural y artístico del municipio Sucre del estado Aragua.
En 1975, Giusseppi asumen el reto de fundar, en la Casa de la Cultura de Cagua el taller de arte libre dirigido a niños, niñas, adultos y adultas. Al mismo tiempo que se desempeña como coordinador de cultura del Distrito Sucre; dos años después funda y dirige el Museo de Arte e Historia de Cagua. Igualmente participa en el rescate de la antigua Casa Guipuzcoana, sede del mencionado museo. Asimismo participa en varios grupos y movimientos artísticos como la Asociación de Pintores de Cagua, de la cual fue vicepresidente y la Asociación Venezolana de Artistas Plásticos con sede en Aragua.
En la década de los ochenta se destaca como presidente del primer Salón de Arte de la ciudad de Cagua y funda los talleres de arte de Zuata y Santa Cruz de Aragua, respectivamente. En 1994, la Alcaldía del municipio Sucre le otorga la condecoración Orden Ciudad de Cagua, mención Hijo Adoptivo.
En el año 2014 fue proclamado Primer Patrimonio Artístico viviente del municipio Sucre y en el 2015 se le otorgó el Premio Regional de Artes Plásticas, Maracay, Aragua. El 10 de mayo de 2016, Día Nacional del Artista Plástico, fue inaugurado el 1er Salón de Arte Ciudad de Cagua en la Casa de la Cultura Jorge Rafael Gómez convocado por la Alcaldía Bolivariana de Sucre en homenaje a Evelio Giusseppi. Son solo algunos de los innumerables reconocimientos recibidos a lo largo de su trayectoria como artista visual y docente.
Ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas, compartiendo espacio con artistas noveles y de reconocida trayectoria, tanto en Venezuela como en Italia, donde su obra es reconocida por críticos y amantes de la pintura. Sus trabajos más recientes revelan su libertad creativa con una propuesta estética en concordancia con su postura ética ante la vida y la sociedad, a la que busca influir y transformar a través del arte, compartiendo una particular cosmovisión donde las figuras flotan en un ambiente de sensualidad.
Evelio Giusseppi es un maestro de la pintura con un gran dominio del color, la composición y un caudal inagotable de actividad creativa; en pocas palabras, un artista cabal.
 
Texto Argenis Díaz

Foto: Fernando Padrino





miércoles, 17 de agosto de 2011

Gonzalo Caldera: el Poeta Campesino

Con una poesía que nace de lo rural, de las cosas sencillas del campo venezolano, de los personajes criollos y de lo folclórico, se presenta Gonzalo Antonio Caldera Rodríguez, mejor conocido como el Poeta Campesino. Nacido en Belén estado Carabobo el 8 de enero de 1928. Hijo de Ricardo Caldera y Jesusita Rodríguez; contrajo matrimonio con María Eugenia García, de cuya unión nacieron diez hijos, que se multiplican en treinta y cinco nietos y cinco bisnietos.
Residenciado en la población de Palo Negro, estado Aragua. Declamador, poeta y compositor, patrimonio cultural viviente.  Miembro de la Asociación de Autores y Compositores de Venezuela  desde  1985; del Sindicato Profesional  de Trabajadores de Radio y Televisión, Cine, Teatro y afines del estado Aragua y de la Asociación de Escritores de Venezuela seccional Carabobo desde 1999.
Desde muy niño comenzó a realizar labores de campo en la Hacienda de Porras, en tierras de Belén, propiedad de su abuelo José Rosario Caldera. A los doce años ya era ordeñador y cantaba tonadas de ordeño. En esa época comenzó a componer versos y coplas, siempre dedicadas al ambiente que lo rodeaba. Prestando servicio militar en el estado Apure, escribió varias canciones y versos que aún mantiene. Hoy, con más de un centenar de poemas (historias rimadas), composiciones y más de treinta canciones grabadas, ha participado como declamador en diferentes escenarios de la región, entre ellos el Teatro de la Opera, Teatro Ateneo, Casa de la Cultura de Maracay,  y en varios estados del país. Participó como orador de orden en el 128º aniversario del pueblo de Belén el 5 de agosto de 2001.
En el campo radiofónico, Gonzalo Caldera ha conducido diferentes programas radiales tales como Arcoiris Musical, por Radio Aragua; Cantares de Venezuela, por YVLQ de La Victoria, entre otros. Su producción poética ha sido publicada en diferentes diarios regionales. También ha participado como jurado en  diversos festivales de la canta criolla como el Festival Zamora de Oro del municipio Zamora del estado Aragua y el Festival Don Rómulo Gallegos de la población de Turmero. Temas suyos aparecen en la producción discográfica Belén de Mis Recuerdos y  Serranías de Carabobo. Su trayectoria como poeta popular ha sido reconocida por la Gobernación del estado Aragua, a través de la Secretaria Sectorial de Cultura, entre otras instituciones culturales y educativas en el ámbito regional y  nacional. Hijo adoptivo y patrimonio cultural del municipio Libertador.  
Texto: Argenis Díaz, agosto 2011.
Foto: Fernando Padrino





viernes, 12 de agosto de 2011

Ingrid Chicote: activa militante de la palabra

Ingrid Chicote (Caracas, 1965) Terapeuta de Medicina Tradicional China, egresada de la Universidad de Carabobo y de la fundación Neijing, Maracay. Poeta, narradora y escritora. Es facilitadota de talleres de literatura y afines. Reside en Villa de Cura donde fundó una familia y echó raíces.
Su apego a la literatura le viene desde muy joven y de sus ancestros. Con una profunda mirada de las cosas más sencillas, Ingrid se convirtió en militante de la palabra poética, a veces mística, a veces cargada de la angustia social que le rodea o de su condición de mujer, madre y amante. Ha creado espacios para expresar su inconformidad o su compromiso, espacios donde ha dejado huellas características de su quehacer poético y espiritual.
Coordinó la página Espacio Femenino en la revista Expresión de Villa de Cura, de la cual ha sido una fiel colaboradora y articulista. Muchos de sus poemas y ensayos fueron publicados en la página cultural Raíces del diario La Antena (Guárico, 1996), donde también coordinó la página dominical Féminas (1996) y en Laberinto, página literaria del semanario HOY (Aragua, 1998). Antes, en 1989, obtuvo mención honorífica en el I Concurso de Cuento Feminista organizado por la revista Mujer/ Fempress de Chile. Publicó  el poemario Piedras concentradas (1997) por el fondo editorial de Senderos Literarios. Textos suyos de ensayo y narrativa han sido publicados, además, en varios medios impresos de la región y en medios digitales nacionales e internacionales.
La Fundación Editorial El perro y la rana le acaba de publicar el poemario La ruta de los ancestros (2011), obra que demuestra una voz poética singular y reveladora. Cuenta con diversos poemarios inéditos, entre ellos: Olores de la casa y Huelga de palabras (primer premio en la I Bienal Nacional de Poesía Cruz Salmerón Acosta, 2010).


Desde 1997 hasta 2007 integró la directiva de la Fundación Villa Literaria, al lado de un grupo de escritores, docentes y cultores villacuranos. En el 2004 llegó a  formar parte de la Redes Socioculturales del estado Aragua; asignada al sector rural La Velasquera,  donde desarrolló una productiva labor comunitaria, además de iniciar una metódica investigación etnográfica que se remonta a los vestigios de la población indígena que habitó estas tierras antes del proceso colonizador español.
En el mismo año 2004 fue designada oradora de orden con motivo de la conmemoración del 25 de mayo, fecha de la ratificación de la fundación de Villa de Cura, en cuyo discurso asomó algunos detalles de su investigación sobre los antecedentes de la fundación y apuntó hacia la necesidad de rescatar y fortalecer la cultura zamorana.


Coordinó en el municipio Zamora el Plan Revolucionario de Lectura y los talleres de la Casa Nacional de la Letras Andrés Bello. Por toda esta labor, ha recibido innumerables reconocimientos, entre otros de la Universidad de Carabobo, la Asociación Mundial de Radios Comunitarias, la Galería de Arte Itinerante Armando Reverón y el Instituto de Diversidad Cultural. En la actualidad cursa la carrera de Educación en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, en San Juan de los Morros. (Argenis Díaz)




martes, 9 de agosto de 2011

Pablo Cabrera: entre lo social y lo poético


Pablo Julián Cabrera, poeta, declamador, compositor, humorista y cronista popular; es licenciado en Educación, mención desarrollo cultural, egresado de Misión Cultura. Nace en Villa de Cura el 17 de agosto de 1940. Desde siempre ha sido considerado como un poeta nato y un caballero a carta cabal.
Desde los catorce años escribe versos. Su primer poema fue “Estrella”, que aparece en la selección de poemas El Canto del Ruiseñor, publicados en noviembre de 1992 con el sello de la Editorial Miranda de Villa de Cura, gracias al aporte financiero del señor Reinaldo Silvera. Gran parte de producción literaria es inédita, de tono amoroso, aunque no deja de haber poesía de corte social, casi siempre vertida en la forma tradicional: el soneto, la copla, la glosa y la décima.
Cabrera apenas había cursado el tercer grado en la escuela Arístides Rojas de Villa de Cura, pues tuvo que dejar los estudios para trabajar como limpiabotas debido a la situación económica de su familia. También se desempeñó como sartenero de panadería, vendedor de artefactos eléctricos, caletero y trabajó en una funeraria hasta encontrar el oficio al que le dedicaría 40 años de su vida: tipógrafo. Esto lo aprendió, en sus inicios, en la tipografía de José Manuel Morgado, pero luego ejerció esta profesión en Maracay, Caracas y La Victoria, respectivamente.
En el ámbito gremial, el poeta Cabrera fue directivo de la Unión de Trabajadores de la Industria Gráfica y Prensa del estado Aragua (1971). Para sostener a su familia tuvo problemas, debido a su condición de sindicalista, pero supo salir adelante y ganarse un prestigio como excelente trabajador gráfico. Paralelamente, se esforzaba por completar su educación primaria y así obtuvo el certificado de sexto grado en el Colegio República de México de Maracay, eso fue después de recibir una adecuada preparación en el Instituto Polieducativo Aragua, en 1976. Posteriormente cursaría la secundaria por Libre Escolaridad, y obtendría su título de Bachiller en el Instituto Santos Michelena de Villa de Cura.
. En Caracas, Cabrera conoce a toda una pléyade de poetas y compositores, la mayoría afiliados al recientemente creada Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (Sacven), donde él también ingresa como miembro activo en 1974 con el número 1287. Una vez leyó en el vespertino El Mundo que había un recital en homenaje a Andrés Eloy Blanco, y decidió asistir; allí conoció a Jesús Aranguren, a Moisés Correa, a Víctor Morillo y Ramón Becerra. En 1985 asistió y participó en el Primer Encuentro Nacional de Amigos de la Poesía en honor a Aly Primera, donde conoció a otros poetas como Efraín Labana Cordero, Andrea Coa, Williams Hernández y Macanoly Natera. En este escenario se creó el Círculo Mundial de Amigos de la Poesía, en el cual quedó como miembro fundador.
Aunque sus textos poéticos están muy cercanos a la poesía tradicional, ingresó al Taller Literario coordinado por Efrén Barazarte, en la Escuela de Música Ángel Briceño de la localidad villacurana, donde llegó a confrontar sus escritos con poetas de vanguardia como Omar Gutiérrez, Aly Pérez y Rosana Hernández Pasquier. De esta manera participa en la publicación colectiva Lapidario, una recopilación de textos de cada uno de los integrantes del taller, publicado por la Alcaldía de Zamora en 1992. Ese mismo año, publica por iniciativa privada El Canto de Ruiseñor que atribuye al apoyo incondicional del fallecido empresario del cuero Reinaldo Silvera. Tiene inéditos los poemarios De piel a piel y Entre la aurora y el viento.
Sus escritos lo llevan a ser colaborador de diferentes diarios y revistas del estado Aragua. Textos suyos fueron publicados en la página cultura Raíces del diario La Antena de San Juan de los Morros (Guárico) y en el semanario HOY diario del Sur; en el quincenario El Vigía de Villa de Cura y en la revista Expresión de la Editorial Miranda de la misma ciudad. Vuelve a incursionar en la composición con el tema folclórico “Los reyes del coleo”, con el cual obtiene el primer lugar en el  III Festival Nacional El Caballo de Oro, en abril de 1996.
Ha participado en talleres de producción radial, oratoria y literatura. En 1997, el poeta Cabrera es invitado a formar parte de la asociación Villa Literaria de su ciudad natal, de la cual es miembro directivo y fundador. Posteriormente, de la Asociación Civil Villa Literaria Zamora, ocupando el cargo de vicepresidente.
En el año 2003 fue invitado por la Cámara Municipal de Zamora a participar como orador de orden con motivo del 281° aniversario de la ratificación de la fundación de Villa de Cura, el 25 de mayo. En su discurso, Cabrera demostró sus dotes como orador de recia voz y excelente declamador: también defendió el acervo cultural villacurano y dio apoyo a la creación de una fundación para el fomento de la cultura de la localidad, a través de la ordenanza de Cultura aprobada por la Cámara Municipal de Villa de Cura en noviembre de 2001. 
Ha recibido un sin número de placas de reconocimientos y diplomas de diversas instituciones por su trayectoria artística o literaria, entre estos El Zamora de Oro (1989), la Orden San Luis Rey (2003) y la Orden Ciudad de Villa de Cura en su única clase, con motivo de los 294 años de la ratificación de la fundación de esta población (2016); condecoración otorgada por el Concejo del Municipio Zamora del estado Aragua
En el campo radiofónico participó como productor artístico en el programa Cacho en la Manga de Radio Aragua, dirigido por Juan Colmenares. Condujo por un año (2003-2004) el programa  Amanecer villacurano, transmitido por la emisora Villa 95.5 FM. Luego condujo el programa Arpa, Joropo y Pasaje (2004-2005) por la emisora comunitaria Zamoranos 94.7 FM. Desde estos programas, Cabrera se destacó por dar a conocer los valores artísticos y literarios locales y regionales. De hecho, es de su creación la sección Nuestro Personaje de Hoy que tuvo sus inicios en Radio Rumbos, bajo la dirección del conocido locutor Fermín Sarmiento. 
Desde el año 2007 el poeta Pablo Cabrera forma parte del Comité Pro Defensa de los Derechos Humanos de los Pensionados, Jubilados y Adultos Mayores en el estado Aragua y es miembro de la Red de Escritores del estado Aragua; también ha sido vocero cultural de municipio Zamora en varios eventos regionales y nacionales. 

Publicaciones
Lapidario, selección poética. Ediciones Alcaldía de Zamora, 1992.

El Canto del Ruiseñor con el apoyo del empresario Reinaldo Silvera, 1992. 

Reconocimientos
Zamora de Oro, como poeta destacado del año (1989).
Orden San Luis Rey, otorgada por el Concejo del Municipio Zamora del estado Aragua. Agosto, 2003.
Orden Ciudad de Villa de Cura, otorgada por el Concejo del Municipio Zamora del estado       Aragua. Mayo, 2016.

Texto: Argenis Díaz.



Poeta Pablo Cabrera, condecorado (Foto: Jazon Domeneche)