sábado, 26 de noviembre de 2016

Kristel Guirado: entre las tablas y las letras

Esta escritora villacurana obtuvo recientemente (2016) el premio nacional de dramaturgia Gilberto Pinto por su obra Amapola duerme de día.

Kristel Guirado nació en Villa de Cura el 2 de diciembre de 1968, hija de Rosa Zapata (f) y Pedro Guirado Cortés. Es narradora, dramaturga; licenciada en Letras, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Sus estudios de secundaria los realizó en el liceo Alberto Smith de Villa de Cura. Ha participado en los talleres de narrativa de la Secretaría Sectorial de Cultura del estado Aragua.

Esta destacada escritora villacurana ha colaborado en distintas publicaciones regionales, como el suplemento Contenido del diario El Periodiquito de la ciudad de Maracay. En 1990 obtuvo el primer premio en el I Festival de Monólogos Armando Urbina, auspiciado por la Casa de la Cultura de Los Teques y el premio mención narrativa Pedro R. Buznego Martínez de la Casa de la Cultura de El Consejo, estado Aragua.

En 1993 publicó Quebrantos (dramaturgia), ediciones de la Secretaría de Cultura del estado Aragua; en 1995, Editorial La Liebre Libre le publica Tacones lejanos (cuentos). En 1999 escribe y publica la obra San Ignacio es un lugar común (dramaturgia). Con la obra narrativa Los juguetes más grandes resultó ganadora de la II Bienal de Literatura Infantil en homenaje a Pablo Neruda, el libro fue publicado por el Instituto de Altos Estudios de Control Fiscal y Auditoría de Estado Gumersindo Torres (Cofae), Caracas.

Kristel Guirado.


Noviembre de 2016, recibe el Premio Nacional de Dramaturgia Gilberto Pinto en la Casa de las Letras Andrés Bello con la obra Amapola duerme de día, ambientada en un bar, tiene como tema excusa el 27N, pero en realidad es un homenaje a Daniel Santos, según palabras de la autora.
En la entrega del premio de dramaturgia.


Su nombre  y producción también aparecen en Narrativa de Aragua (1970-1996), Maracay, 1997 y en la publicación del Conac Quienes escriben en Venezuela. Diccionario abreviado de escritores venezolanos (1900-2003), Caracas, 2004.

Kristel Guirado.


Texto: Argenis Díaz
Fotos tomadas de: 
http://www.letralia.com/124/0311guirado.htm
http://letralia.com/127/articulo06.htm
https://twitter.com/casa_bello?lang=es







miércoles, 9 de noviembre de 2016

Sobre el poemario Alas de papel: La palabra alada

“Palabras sin pensamientos
no van al cielo”
(Hamlet-Shakespeare)

Ricardo Sala A.

Argenis Díaz ya nos había entregado un poemario: “De espaldas al silencio”, y cuando lo leímos, hace aproximadamente cuatro años, sentimos la necesidad de comentarlo, de sumergirlo en ese mar infinito de apreciaciones connotativas a que obliga el análisis del lenguaje poético, siempre en constante e impredecible movimiento renovador. Ese lenguaje que desafía precisamente el análisis, por que, como primera dificultad, no existe ni tan siquiera una unificación de criterios, una definición universalmente aceptada de la poesía.

Hecha la aclaratoria anterior, adentrémonos en el pequeño universo creador del amigo Argenis porque cada creador, - y ahí reside la mayor dificultad analítica, - posee, efectivamente, su pequeño universo, creado con la magia de la palabra, de su palabra, sazonada con aguda observación, empolvorada de experiencia, coronada con cambiante entorno y servida, no obstante, en bandeja polisémica.

Y este deambular, impreciso y ligero por el laberinto de la palabra viene a cuento, porque tengo la impresión que es esa una de las búsquedas poéticas de mayor arraigo en la obra de Argenis.  El mismo nos lo revela en el pórtico de “De espaldas al silencio”: “Prendí imágenes/coseché metáforas/ Hice de la palabra/ medida de las cosas/ lo verdadero del mundo/ presencia muda de otras voces”

Mas es un conjunto de poemas inéditos de Argenis que han llegado muy recientemente a mis manos, reunidos bajo el título de “Alas de papel”, los que han motivado a la relectura de su anterior poemario y los que alumbran y guían estas líneas, las cuales pretenden expresar algunas opiniones e interpretaciones muy personales, con torno a su discurso poético, que lo imaginamos volando alto y bajo y aterrizando felizmente, aún con la fragilidad de esas alas de papel”. Alas de papel que bien pudieran personificar las palabras metafóricamente dúctiles. Tal vez por eso nos dice Argenis: “No cuelgues el poema/ déjalo flotar en el vacío”.  En ese vacío, en ese misterio que nos rodea y que escudriñamos y adaptamos a nuestra existencia, a nuestra manera de pensar.  En ese halo de misterio que motiva la búsqueda y es cuna de inspiración poética… Pero, la palabra, -en el caso de Argenis no hermética. flota, emerge “incólume/ sin trampa artificiosa/ libre/ sobre el angustioso silencio/ cómplice de la oscuridad/ donde reinan soterrados/ ángeles caídos”.  Hay angustia.  Hay angustia expresiva.  Protesta. Inconformismo.  Aún dentro de sus convicciones religiosas, que respetamos… “hombres mitad hombres / de infinitos tormentos/ por los siglos de los siglos”. 

Y la palabra se revela.  No sucumbe, porque es inmortal. Es símbolo de vida eterna.  No es de extrañar, entonces, que el poeta escriba: “busco la palabra viva” –esa palabra que (…) “me haga ser, después de ser/ hombre” O que permita “vociferar al viento/ yo soy/ cree en mí/ hazme tu verdad” Argenis, en lenguaje directo y depurado exento de esa pedantería tan propia de escritores mediocres que disfrazan su mediocridad en discurso ridículo, extravagante, exageradamente florido, todo en aras de exteriorizar conocimientos que con frecuencia no pasan de ser débil y falso atavío, sella pacto de sinceridad y sencillez.  

Sus afanosas lecturas buscan afianzar los vocablos, y por ende el lenguaje “libros, libros, libros, palabras sueltas, muertas/ en la memoria/ solas en la hoja en blanco/ esperando su voz su sonido/ su inalterable grito en el silencio”.  Y palpamos un dejo de ansiada soledad en compañía.  Y el ángel “con alas de papel”, también busca otros rumbos, los cuales no analizamos para ceñirnos al título de este escrito. Tal proceder no nos exime de destacar su voz de protesta (palabras al fin), que denotan inconformismo, descreimiento, pero, al mismo tiempo y casi paradójicamente, arraigada fe.  Conjunción de circunstancias. De contrarios. Develación del alma poética.  Sensible.  Y aunque Argenis nos diga. “Todo está dicho/ alguien antes de mí/ tomó la palabra”, no coincidimos con él, pues la reiteración del tema no está por la inmersa, inmensurable riqueza de la “palabra” y por la circunstancia, ya dicha, que cada creador tiene, o lleva en su interior, un minúsculo universo que lo identifica.  Hasta el calificativo de “epígono” resulta frecuentemente inadecuado.

Argenis explora otros horizontes (repetimos); pero afianza mi criterio inicial el XIV de los dieciséis poemas que han llegado a mis manos (suponemos solo es parte del poemario), que dice: “Hoy vuelvo/ a la palabra cósmica/ a la soledad/ de un sendero planetario/ girando siempre/ en un solo sentido”. En ese vuelo con “alas de papel”, inconformistas, protestatarios, débiles e indestructibles a la vez. Denunciatorias del inhumano entorno, de la ceguera que caracteriza a buena parte de la sociedad y en busca permanente de la palabra como fuente de trasmisión del pensamiento, como enriquecimiento del intelecto y como alimento crucial del discurso poético, del buen discurso poético.



Poemario Alas de papel. Colección Conuco N° 7.  1997.
Ilustración: Marco Antonio Torrealba



Ricardo Sala Arija. Poeta, ensayista, articulista y contador público. Nacido en Barcelona, España, en 1928; fallecido en La Victoria (Venezuela), el 11 de junio de 2009. 
Desde 1951 vivió en el estado Aragua, donde desarrolló una intensa labor intelectual como miembro del Círculo de Cultura y Bellas Artes de Maracay, la Asociación de Escritores de Aragua y la Peña Literaria Cahuakao (Cagua), entre otras agrupaciones.

Publicó los poemarios Lluvia (1983), Dispersa (1985), Personajes y vivencias (1987), En tres tiempos (1988); Soliloquios (1989), Divagaciones (1995); Tránsito luminoso (ensayo, 1992), El llanto de un poeta, una lectura del “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” de Federico García Lorca (ensayo), libro ganador de mención especial en la Bienal de Literatura Ciudad de la Juventud 2001, La Victoria; Anotaciones sobre literatura aragüeña (2009). El poeta Manuel Cabesa publicó en su homenaje: Lorquianas: una mirada a la obra poética de Ricardo Sala A. que fue presentado en el marco del VI Festival Mundial de Poesía 2009, en Maracay, Aragua, Venezuela.

Referencias

http://www.letralia.com/212/0611sala.htm

Poesía de Aragua (1966 - 1996). Maracay. 1997.

Foto tomada de Letralia.


Ricardo Sala A. (1928 - 2009)




lunes, 7 de noviembre de 2016

Senderos Literarios 30 años de historia



Senderos y la utopía del Frente Literario

A propósito de los treinta años transcurridos entre la poesía y la vida…

En el eje este del estado Aragua emergen, a mediados de la década de los ochenta, voces que comienzan a trazar un sendero en el ámbito literario regional. Tomaron la palabra poética como arma para despertar la conciencia colectiva en torno a un tema que pocos abordaban entonces: la posible aniquilación de la humanidad en una conflagración nuclear; una posibilidad que pervive aún, a pesar de los esfuerzos por mantener una paz tambaleante ahora debido a la incursión del terrorismo internacional, y dos bloques de naciones que se confrontan en el terreno ideológico. Treinta años después, los seres humanos se encaran, más que antes en la historia, a un desastre ecológico producto de la ambición desmedida de potencias mundiales que buscan controlar las fuentes de energía y riquezas.

Entonces, ¿por qué es importante rememorar la trayectoria de un grupo de poetas y escritores ya en avanzada edad, la mayoría de ellos? ¿Máxime, cuando no aparece en el horizonte una generación de relevo que tome la antorcha y continúe la ruta trazada desde 1986 y prolongada hasta el año 2016 con todas sus amplitudes y estrecheces?

Quizás ahora, más que nunca, se necesitan voces que no dejen de expresar la desesperación por un futuro lleno de incertidumbre. Porque en la calles y en las plazas, en el transporte público, se dejaron oír aquellos poemas y prosas que brotaban del pueblo. Las estrellas confinan un drama de Williams Hernández y El sol nos cubre de rojo de Miguel Ángel García expresan la angustia del YO poético. A ello le seguirán poemarios emblemáticos como Al roce de tu lenguaje de Yadira Pérez y De espaldas al silencio de Argenis Díaz. La voz individual y colectiva con las ansias de decir cosas en medio de la “dinámica social” y humana en todos sus ámbitos. Eleazar López Guerra, la conciencia ideológica del grupo, Rafael Serrano Toro “Barrabas” con su redención a cuestas gracias a la Literatura, la narración convertida en hecho social. Otro posible caso de sublimación fue el de Margarita Berroterán (que ya no está con nosotros en el plano consciente) con el cuento infantil que la trascendió: La iguana rosada; y tantos otros miembros… Quise mencionar a los “viejitos” por ser la voz de la tribu y la sabiduría colectiva que enmarca estos treinta años de vida literaria.

Cuando llegué al Taller de Letras Senderos Literarios estaba en boga la idea de crear un “Frente Literario”. Eso fue hacia 1989. Esa era la utopía del grupo que junto con otros grupos más perecederos buscaban aglutinar voluntades para hacer de la Poesía, de la Literatura, el camino correcto hacia la transformación social. Muchas voces unidas para hablar de un futuro mejor, más humano y solidario, sin fronteras egotistas y malsanas erróneamente marcadas por quienes se creían superiores al resto de la humanidad por tener la “llama de la sabiduría” en sus afiebrados cerebros. 

El Frente Literario destruiría el ídolo del individualismo y el egocentrismo producto de corrientes como el romanticismo y alguna que otra tendencia vanguardista, abriendo el camino para la producción literaria colectiva, concretando la máxima del grupo: “una prosa para el pueblo y un pueblo para la poesía”, devolviendo al pueblo lo que de este emerge.

El Frente Literario sigue siendo una utopía. El sueño no termina, está presente en la poesía que está por venir, o mejor dicho, que está por decirse, por escribirse, virtual o literalmente. Queda un testimonio, una realidad, un logro editorial, una labor de formación que no termina, porque va en cada uno de nosotros, en la crítica bien orientada, en el consejo adecuado y en el ánimo de seguir construyendo voces que digan lo humano y lo divino del ser. Fundamento del mundo, del devenir en la ruta del tercer milenio que apenas comienza y que nos deparará muchas sorpresas
.
La complejidad y el pluralismo ideológico y literario del grupo Senderos Literarios desde el principio le ha permitido llegar hasta aquí. Treinta años después nos reencontramos en estas páginas, en estas memorias que testimonian la madurez y el mimetismo de un conjunto de voces diversas y unidas por el tiempo, la amistad y el mismo amor por la palabra. Por la Poesía.

Texto: Argenis Díaz.
Foto: Archivo de Senderos Literarios.

José Rafael Jiménez, Yadira Pérez y Argenis Díaz.

Miembros fundadores de Senderos Literarios. 1986.




domingo, 6 de noviembre de 2016

Firmado convenio entre Cámara Internacional de Conferencistas y Fundaclove

El pasado 28 de octubre en la sede de Fundaclove, Maracay, se realizó la firma del primer convenio para la formación de conferencistas profesionales en Venezuela, entre la Cámara Internacional de Conferencistas (CIC), Capítulo Venezuela y el Centro de Formación Fundaclove. En el acto estuvo presente Martín Utrera Velásquez, miembro acreditado y Embajador para Venezuela de la CIC y Elvidio Valero, presidente de Fundaclove.

Por este convenio, la Cámara se compromete a certificar y avalar los cursos dirigidos a formar conferencistas de alto nivel en el país; mientras Fundaclove a incluir a los mejores profesionales de amplia trayectoria en la materia como facilitadores y formadores de conferencistas que marcarán la diferencia al ser nombrados fundaclovianos, ya que su certificado será de Máster Conferencista Fundacloviano. 

Valero señaló que en fecha próxima se dará inicio al primer curso Máster Coach Conferencista, para todos los egresados de esa casa de estudios, pionera en la formación de oradores y locutores del centro del país. También expresó la satisfacción por este convenio, puesto que cada participante tendrá la oportunidad de crecer personal y profesionalmente en esta área que en la actualidad tiene una creciente demandada. 

Por otra parte, Utrera destacó que es el primer convenio único en Venezuela con la finalidad de formar excelentes conferenciantes nacionales y próximamente internacionales, que posean herramientas y destrezas a la hora de impartir conocimientos en sus respectivas áreas.

Para finalizar, Valero indicó que para cualquier información adicional respecto a los cursos de conferencistas que comenzarán en los próximos días pueden comunicarse por número de contacto el 0243-2461155 o dirigirse a la sede la Fundaclove, ubicada en la avenida 19 de Abril frente a la plaza San Juan en Maracay.


Firma del convenio



Nueva revista Fundaclove

En Centro de Entrenamiento en Oratoria y Locución Fundaclove acaba de publicar el primer número de su revista, FUNDACLOVE, con un contenido variado de artículos de distinguidos colaboradores. Entre ellos: 

Morelia Cordero - locutora y Máster en Oratoria y Locución de Fundaclove - con un artículo sobre su testimonio en Fundaclove y una entrevista a un emprendedor exitoso.

Salomón Castellanos - economista y empresario exitoso - su artículo se titula:¿Responsabilidad o Excusa?

Gustavo Carrión - blogero y egresado del Curso de Oratoria y Locución Fundaclove- escribió "Es cuestión de Perspectiva".

Edith Mendoza - ingeniera, Coach vibracional y egresada del Curso de Oratoria y Locución Fundaclove- escribe "Comienza tu propio Camino".

Laura García - Dra. en Ciencias de la Educación y egresada del curso de Coaching de Fundaclove - escribe sobre el coaching con "Saca lo mejor de TI".

Argenis Díaz - Poeta, escritor y facilitador en Fundaclove - con un artículo muy interesante sobre "Cultura y Oratoria".

Salomón Aristiguieta - locutor deportivo y egresado del curso de Narrador y Comentarista Deportivo de Fundaclove - entrando en la variedad con "Gastronomía Deportiva".


Con esta iniciativa Fundaclove entra al campo editorial, extendiendo su labor formativa a un variado público que busca el mejoramiento profesional en todos los niveles. !Éxitos¡


Texto: Argenis Díaz.


Portada del primer número





viernes, 4 de noviembre de 2016

Historia y Religión. Existencia del hombre sobre la Tierra

La evidencia propiamente histórica indica que el ser humano solo tiene poco más de 6.000 años sobre la tierra. En realidad han pasado 6041 años, según la cronología bíblica más confiable. Los judíos inician en su calendario el año 5777, ¿a qué se debe la diferencia? En este breve ensayo aportamos una reflexión sobre este asunto.

"En principio Dios creó los cielos y la tierra" (Génesis 1:1).

"Y Jehová Dios procedió a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida, y el hombre vino a ser alma viviente" (Génesis 2:7).

       Aunque los historiadores modernos suelen extender la existencia humana sobre la tierra más allá de 4.000 años antes de la era común, los hechos no concuerdan con esta postura. Se habla de una “prehistoria”, pero sus períodos se basan en la especulación, tratando de ajustarlos al modelo de la Evolución, teoría polémica, todavía en discusión en el mundo científico-académico. En este sentido, el eminente científico Paul E. Klopsteg reconoció que la llamada prehistoria se basa en conjetura e interpretación.

      Una cronología basada en la Biblia, sustentada en fechas históricas plenamente establecidas, nos lleva hasta 4026 a.EC como el año en que fue creado el primer hombre, Adán. La Biblia también menciona un diluvio global, catástrofe que cambió totalmente las condiciones climáticas del planeta, cuyo evento  se puede fechar en el año 2370 a.E.C. Así que el comienzo de la sociedad humana posdiluviana se ubicaría en el año 2369 a.E.C. Estas fechas son confiables, aunque representen en sí mismo un cuestionamiento de algunos dogmas “científicos” basados en métodos de fechar que tienen comprobadas limitaciones, como la técnica de radiocarbono (C-14), que en algunos casos arroja márgenes de error de hasta miles de años. 

      Algunos críticos suelen dar menos crédito a la cronología bíblica que a la de naciones paganas. Sin embargo, entre los escritos antiguos la Biblia se destaca como libro histórico por excelencia; su contenido, que abarca unos 4.000 años, es coherente y detallado. Mientras que los registros históricos egipcios, asirios, babilónicos, medos, persas y otros aparecen fragmentados o incompletos en muchos casos y, en ocasiones, mezclan lo histórico con lo mítico.

      En el siglo III de la era común, los rabinos (judíos) decidieron iniciar la cronología desde la creación y efectuaron el cálculo basándose en su interpretación de lo que narra la Biblia. En referencia, la Encyclopaedia Judaica (1971) explica: “En diferentes cómputos rabínicos, la ‘era de la creación’ empezó en el otoño de un año entre 3762 y 3758 a.E.C. Sin embargo, a partir del siglo XII se aceptó la idea de que la ‘era de la creación’ había empezado en 3761 a.E.C”.

      Este sistema de fechar, a partir de “la creación del mundo”, se basa esencialmente en interpretaciones rabínicas del relato bíblico, pero además tomaron algunos datos de fechas tradicionales no suficientemente sustentadas en la historia seglar. Creen que el mundo y todo lo que hay en él se creó en seis días literales de veinticuatro horas. Los eruditos rabínicos, así como algunos de la cristiandad, suponen que la creación del primer hombre, Adán, tuvo lugar el mismo año que la creación del mundo.

     Sin embargo, esta suposición dista mucho de ser exacta. El primer capítulo de Génesis empieza diciendo: “En el principio Dios creó los cielos y la tierra”. Luego explica lo que Dios hizo en seis “días” sucesivos para transformar la Tierra de su estado ‘sin forma y desierto’ en un lugar idóneo para la vida humana. (Génesis 1:1, 2.) Es posible que transcurrieran millones de años entre estas dos etapas. Además, los días creativos no fueron períodos de veinticuatro horas, como si las actividades del Creador estuvieran sujetas a tal limitación.       Génesis 2:4 indica que en este contexto un “día” puede durar más de veinticuatro horas, pues se refiere al conjunto de los períodos creativos como un “día”. Pasaron muchos miles de años entre el primer día creativo y el sexto, cuando Adán fue creado. No es ni bíblico ni científico situar la creación de Adán en el mismo tiempo que la creación de los cielos y la tierra físicos. Los científicos han situado la edad del universo en unos 15.000 millones de años, desde “el principio”.

     Una simple comparación entre la cronología judía rabínica y la cronología bíblica basada en el registro bíblico y fechas históricas convergentes, arroja una diferencia de 265 años (4026-3761). Por ejemplo, los judíos celebraron el pasado 2 de octubre de 2016 el inicio del año 5777 en su calendario; es decir que según sus cálculos han pasado 5776 años completos desde la creación de Adán. En realidad han pasado 6041 años, según la cronología bíblica más confiable.

     Por contraste, en el marco de la teoría de la Evolución, el hallazgo arqueológico de restos demuestra comportamiento humano moderno; se consideran evidencias consistentes de la presencia del Homo sapiens. En Europa la conducta humana da lugar al llamado paleolítico superior hace 30.000 años; pero alegan que mucho antes en África, se han encontrado indicios materiales de la presencia de humanos modernos, tales como representaciones abstractas en ocre rojo en la cueva Blombos (Sudáfrica), de más de 70.000 años. También se encontraron puntas líticas y puntas de flechas de hueso con unos 60.000 a 70.000 años. Más antiguos aún, calculan los restos de puntas de flechas y herramientas de hueso para pescar encontrados en el Congo, con 90.000 años de antigüedad y piedras labradas de hasta unos 164.000 años. 

      Todas estas fechas son calculadas – repito - con métodos de fechar que pueden contener errores de miles de años.

     Más cercano a la realidad es la ciencia de la Historia que ubica la llamada “Edad de los metales” desde el IV milenio a.E.C. en el cercano Oriente antiguo y la aparición de la escritura durante el mismo período como época histórica en la región de Sumeria.

     La Historia (protohistoria y la Edad antigua) se identifica con la aparición de la escritura. Esta da unos 4.000 años para la escritura cuneiforme a través de tablillas hechas de arcilla (Mesopotamia) o en papiro (Egipto). 

     Como vemos, el contenido histórico de la Biblia y la Historia como ciencia coinciden, considerada como evidencia comprobable y más allá de toda conjetura, que el hombre tiene sobre la Tierra poco más de 6.000 años de existencia, aunque el planeta Tierra pueda tener 4.000 millones de años y el universo unos 15.000 millones de años, según los astrónomos.

Texto: Argenis Díaz
Fotos tomadas de Internet.

Bibliografía

Perspicacia para comprender las Escrituras, volumen 1, pág. 596 y volumen 2, págs. 652-654, 1016-1018, publicado por Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc. 1991.

La Atalaya. ¿Es exacto el calendario judío? 15/7/1994. págs. 28-30. Publicada por la Sociedad Watch Tower.

http://www.radiojai.com.ar/online/notiDetalle.asp?id_Noticia=6158

http://www.girabsas.com/nota/2016-10-2-rosh-hashana-por-que-se-celebra-el-ano-5777


Pilares de la creación

Adán formado de la tierra