viernes, 24 de febrero de 2012

La Negra Esperanza: embajadora del Joropo Central

Hubo un repunte de lo que hoy conocemos como Joropo Central, una manifestación musical que hunde sus raíces en el pueblo, sobre todo el pueblo aragüeño. Fueron los tiempos del dúo integrado por don Salvador Rodríguez y Margarito Aristiguieta (esa leyenda del joropo central). Esos fueron los comienzos de La Negra Esperanza como embajadora del joropo central, así conocida y bautizada por estos iconos de nuestra música tradicional que se remonta a mediados del siglo XVIII. 
También reconocida como la Joropera de Aragua, Bailadora de Diamante, entre otras menciones, la Negra Esperanza, con casi cuarenta años de trayectoria artística, no solo baila sino que comparte sus vivencias impartiendo talleres de joropo central en las escuelas y promoviendo entre los niños y niñas aragüeñas su pasión por esta música tan especial que arrulló su niñez allá en el barrio La Otra Banda al sur de La Victoria, municipio José Félix Ribas de nuestro estado Aragua, donde el 1º de agosto de 1939 vino al mundo, en el seno de una familia humilde, al amparo de sus padres María Torres y Nicanor Flores. Desde allí  ha difundido el joropo central hacia distintos rincones y ciudades de Venezuela, en diferentes escenarios como ateneos, casas de cultura y centros de cultura popular de todo el país.
La Negra Esperanza ha desarrollado su propio método de enseñar la danza y la historia de la música central en su carácter de autodidacta, ya que apenas pudo completar la educación primaria en colegios de su ciudad natal. En 1991 crea un Encuentro de joroperos y joroperas, cantadores y arpistos, promotores y amantes de la música central denominado La Zapatilla Central, un evento de relevancia, sobre todo en el eje Este de nuestra geografía aragüeña.
La Negra Esperanza no solo enseña joropo, también imparte talleres de elaboración de muñecas de trapo y de hojas de maíz, hasta ha escrito poesías y acrósticos, algunos publicados en la prensa local. Impulsada por la necesidad de transmitir sus saberes logró publicar, con el apoyo del Centro Regional de Documentación e Investigación de las Culturas Populares, la obra didáctica Así bailamos el joropo aragüeño, en julio del año 2000, como un manual y legado de sus saberes y vivencias. Esta valiente mujer aragüeña sigue siendo, como dijo el poeta Williams A. Hernández: “Esperanza que contagia con su donaire el ambiente de quienes la rodean”.
Texto: Argenis Díaz.
Foto: Roimer Portillo.

La Negra Esperanza.



La Negra Esperanza bailando con Homero Volcán.

Bailando con Asunción Villanueva







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