sábado, 9 de enero de 2021

Mena Herrera: Maestro pueblo y poeta

Nos complace publicar en este blog, la reseña de un hombre, un maestro, que hizo de la docencia y la poesía sus dos grandes amores; nacido en Guárico, fue acogido en estos valles de Aragua, donde esparció sus semillas de maestro pueblo contribuyendo a la formación de nuevas generaciones de villacuranos, el maestro y poeta Mena Herrera. Aquí parte de su trauyectoria y el florilegio de sus versos... 

Mena Herrera. Nació en Tucupido, estado Guárico (2 de enero de 1907 – 21 de diciembre 2003). Residió en Villa de Cura. Poeta y docente. Llamado precursor de la educación rural. Ejerció la enseñanza en institutos educativos de Guárico y Aragua. Coautor con Tobías González y Roque Peñalver del poemario Tamanaco. Textos suyos aparecen en la antología Zaetal que reúne a varios poetas de Tucupido. Sus versos son catalogados por los entendidos como una expresión de gran contenido dentro y fuera de la patria.

Instituciones educativas del municipio Zamora llevan el nombre del Maestro Mena Herrera. También fue pilar fundador de la EBN Melicia Nieves de Tejada.

Autobiografía

“Nací en Tucupido, estado Guárico, el 2 de enero de 1907 a la una de la tarde. Para la fecha de mi nacimiento el pueblo era uno de los cinco municipios del Distrito Zaraza, que fue elevado a la categoría de Distrito Ribas el año de 1948. Mis padres fueron Victorio Cabeza y María Herrera Infante. Mi padre fue hombre de letras, desempeñó en su juventud cargos de secretario en varios pueblos de Guárico, Tucupido, El Socorro y Espino. Conoció mucho de leyes y fue secretario del Juzgado de Tucupido. Fundó en éste, su pueblo natal, una escuela primaria particular y se dedicó a la enseñanza durante muchos años de su vida.

“Al tiempo de su muerte, acaecida el 5 de diciembre de 1925, a la edad de 56 años, regentaba su afamada “Escuela Independencia”.  Mi madre fue hija de agricultores y criadores (Ezequiel Herrera Cabeza y Cleotilde Infante). Tenía, como sus progenitores, afición a las labores del campo, por eso hizo que mi padre comprara una finca rural en el caserío Campo Alegre, cinco kilómetros. al sursureste de Tucupido. A esa finca me llevó mi madre a los dos años de edad. A los once años fui inscrito por primera vez como alumno de una escuela que regentaba Rafael Ponce Camacho, quien había tenido como único maestro a mi padre (en esos años mi padre ya no ejercía). Camacho fue un hombre ilustrado y útil. Fue también, como mi padre, conocedor de leyes, maestro de escuela y juez. Murió trágicamente en Villa de Cura, el año 1965, habiendo sido jubilado años antes como Registrador Subalterno del Distrito Mariño del estado Aragua. Con él estudié un año.

“En 1919 ingresé como alumno de la Escuela Federal N° 12 de Tucupido, siendo mi maestro en este instituto don Teófilo Ruiz, educador y músico, natural de Lezama y fallecido de edad avanzada en Altagracia de Orituco. Venero mucho la memoria de este maestro ilustre. Mi tercer maestro fue mi padre, que reanudó sus labores escolares en 1921. Con él, terminé mi educación primaria, sirviéndole a la vez de auxiliar en la alfabetización de los niños. Muerto mi padre, quedó la “Escuela Independencia” en acefalía y los padres y representantes del alumnado quisieron que fuera yo el sucesor en el desempeño del cargo de Preceptor. En 1936 me trasladé a Caracas y conseguí que me nombraran Maestro de la Escuela Primaria y Cívica creada para funcionar en la jurisdicción de San Diego de los Altos del estado Miranda.

“Esta escuela Primaria y Cívica, fue elevada al nivel de Escuela Federal N° 1247 de cuya dirección me separé por motivos ajenos a mi voluntad. En San Diego de los Altos también desempeñé el cargo de juez y maestro de una Escuela Nocturna Municipal hasta 1940. Ese mismo año vine a Villa de cura y logré que el Gobierno del estado Aragua creara la Escuela Primaria Agraria N° 46, que fue después N° 86 y que ahora, elevada a una categoría superior, lleva el nombre de Escuela Cuyagua. Después de trabajar en esta escuela desde el 1° de noviembre de 1940 hasta mayo de 1944, volví a Tucupido y trabajé desde ese mismo año como maestro de la Escuela Estatal N° 3 de Guayabito y Escuela N° 5 de Cera Grande. En 1958 regreso a Villa de Cura y trabajé como maestro de la Estatal N° 125, creada el 1° de octubre de ese año para funcionar en Las Cenizas, hasta el 17 de febrero de 1964, fecha en que se me reemplazó, ocupando el cargo la maestra Rosa Landaeta de Ovalles. Desde esa fecha quedé pensionado.”

 

Acróstico dedicado al maestro Mena Herrera

 

Muchos padres rememoran

Esfuerzo de tu docencia

Nunca de sus mentes borran

Algo digno de conciencia

 

Eres padre, maestro y poeta

Donde urge el necesitado

Urgiendo lección selecta

Con razón de enamorado

Amas tus humildes campos

Denuncias la injusticia

Oras por malos y santos

Reclamando la justicia.

 

Poemas de Mena Herrera

 

Dios

 

En tu sabiduría tan acabada

que, no obstante, encerrar signos profundos,

puede el hombre saber cómo los mundos

surgieron desde el fondo de la nada.

Honda expresión de la palabra hablada;

origen de los términos rotundos;

causa de los efectos sin segundos

bajo la hermosa bóveda azulada.

 

Sabio Señor, mostrándote a ti mismo,

fuiste naturaleza en el abismo

y espíritu y amor de omnipresencia;

 

y a tu excelsa criatura – el hombre día-

en rumbo astral, pusiste como guía

el brillo de tu luz en su conciencia.

 

PALINGENÉSICAS

 

En el año primero de la Era Cristiana

fustigaba el verdugo y el tirano oprimía,

hace ya veinte siglos y se ve todavía

la barbarie imperante de esa fecha lejana

 

¿Habrá cambiado en el mundo la condición humana?

¿habrán roto los jueces su vieja cobardía?

yo lo dudo...y presumo que tal vez hoy en día

haya muchos que formen la caterva tirana.

 

Mientras los hombres tengan el cerebro sin luz

y un corazón que entrañe sentimiento mezquino

y no entiendan a fondo la lección del Calvario,

 

Se verá en cualquier parte enclavada en la cruz,

un Pilato que juzgue, un sangrante Rabino,

una copa de absintio y un soez victimario

 

Maiquetía, 1938

 

Vida aldeana

 

La inspiración de Salomón campea

hecha canción de amor por las hermosas

campiñas, y entre huertas olorosas

nos convida a morar junto a la aldea.

 

Grata mansión en la que psiquis crea

urdiendo los ensueños de las diosas

al influjo de magias portentosas

el ancho panorama de la idea.

 

Suave rumor se siente en las mañanas,

la religiosa voz de las campanas

entona sus endechas matutinas.

 

Y envuelta en un raudal de poesías

la vida aldeana, va fluyendo el día,

sobre la azulidad de las colinas.

 

San Diego de los Altos, 1938.

 

Redacción: Argenis Díaz.

Foto de portada del libro Tamanaco, cortesía Elio Martínez.

 

Maestro mena Herrera (1907 - 2003)

Poemario Tamanaco, coautor Mena Herrera.

Crónica de la Escuela Básica Melicia Nieves de Tejada

Durante la presidencia del general Eleazar López Contreras, siendo presidente (gobernador) del estado Aragua el general Francisco Linares Alcántara y secretario general el Dr. Pablo Acosta Ortiz, el maestro Mena Herrera hizo ante el gobierno regional la solicitud de una escuela. Después de haber levantado el curso escolar respectivo, vista la petición, le fue exigido al solicitante que presentara un proyecto ante el inspector técnico (supervisor), don Ramón Martínez Ruíz, para ser sometido a un estudio, dado que se estaba haciendo un reajuste del presupuesto para determinar si era posible la ejecución del proyecto. Este fue presentado en once cláusulas; el documento debe reposar en los archivos de Educación del estado.

Este proyecto se refería a una Escuela Rural Agraria y con este carácter fue creada con el nombre de “Escuela Agraria N° 86 el 1° de noviembre de 1940. Empezó sus funciones en un rancho que fue de don Jesús Espinosa Ron, el cual fue alquilado y más tarde comprado por el Ministerio de Educación. En la consecución de este proyecto, colaboraron con el maestro Mena Herrera, los ciudadanos Leandro Nieves, Humberto Nieves y Candelario Matos.

Debido al perfil agrario de la escuela, el maestro junto con los alumnos trabajaba en la parcela sembrando y cultivando hortalizas. Por supuesto, el primer maestro de esta institución fue el propio Mena Herrera, quien laboró allí hasta 1944. Le sucedió en el cargo el maestro Roberto Vitoria y la maestra Melicia de Ceballos. Una vez construido el nuevo local solicitado por el maestro Mena, fue reubicada por problemas de inasistencia en la población de Cuyagua (Ocumare de la Costa), y es trasladada a Villa de Cura, en Los Colorados donde había suficiente población escolar. Esta nueva escuela comenzó desde 1960 con el nombre de “Escuela Nacional Cuyagua”. Su primer director fue el maestro Pedro Rafael Cobos, y la primera maestra, la señora Prudencia de Pérez. La escuela pasa a ser llamada Escuela Prevocacional Cuyagua y, finalmente Escuela Básica Melicia Nieves de Tejada.

En el mismo terreno donde está en plantel funciona el Jardín de Infancia Cuyagua y la UEN Melicia Nieves de Tejada (Básico y Diversificado).

La Escuela tiene como finalidad lograr la formación integral del alumno mediante el desarrollo del pensamiento crítico y habilidades en lectoescritura, cálculo, electricidad, peluquería, costura, soldadura, cocina, etc., que le permitan desenvolverse en su medio socioeconómico, capaz de ser cooperativo en el trabajo y con facilidad para la toma de decisiones y evaluación de su entorno e integrado a la comunidad. El Proyecto Pedagógico Plantel y el Proyecto Pedagógico de Aula son la fuente fundamental para configurar la respuesta de la escuela a las necesidades y exigencias de una sociedad que continúa transformándose.

 Origen del nombre Cuyagua

 Cuyagua es una población ubicada en el litoral aragüeño bordeada por el Mar Caribe. De ella tomaron su nombre los Cuyaguas, aborígenes pertenecientes a los Caribes, los cuales, como primeros pobladores de Aragua, tomaban para alguna de sus tribus los nombres de las tierra o lugares que ocupaban: “Araguas”, los que ocupaban los márgenes del río que lleva ese nombre; “Güiripas”, los que ocupaban el valle de dicho nombre, etc. Forman excepción los Meregotos y Quiriquires, ocupantes de los valles de Turmero y Cagua.

Los indios aragüeños opusieron tenaz resistencia a los conquistadores, lo que determinó la designación de algunos Capitanes de la Conquista como pacificadores, “encomenderos”. Este régimen se inicia en los Valles de Aragua cuando, vencido el hijo del entonces anciano Cacique Maracay y vencido también Guaicaipuro; el conquistador español pudo dedicarse al afianzamiento de sus posiciones en los valles que nos ocupan. Entre los encomenderos de nuestros Valles tenemos: Cristóbal Cobos, Garci González de Silva, Luis Arias Altamirano y don Luis de Bolívar, hijo de don Antonio de Bolívar (primeros ascendientes del Libertador en Venezuela).

Del pueblo Cuyagua tomaron su nombre los aborígenes de entonces y la escuela que hoy se conoce en Los Colorados (Villa de Cura) con el nombre de Escuela Nacional Vocacional Rural Cuyagua, al ser trasladada a la Villa de San Luis. Escuela que dejó de funcionar en aquel pueblo por falta de suficiente población escolar.

 Nota biográfica de Melicia Nieves de Tejada

Melicia Nieves de Tejada. Nació en Villa de Cura, estado Aragua, el 12 de febrero de 1929 y murió en Caracas el 26 de septiembre de 1981. 

Destacada educadora en el nivel de Educación Primaria. Cursó sus primeras letras con la abnegada institutora Pepita Peraza, en su ciudad natal y las prosiguió en la Escuela Federal Graduada Teresa Carreño de la misma localidad. Estudió en la Escuela Normal Miguel Antonio Caro, de Caracas, donde fue alumna, entre otros, del educador guayanés Humberto Bártoli. Allí obtuvo su título de Maestra Normalista y el 6 de septiembre de 1949 ingresa como docente en la Escuela Arístides Rojas donde permaneció hasta 1965 en que fue llamada por el Ministerio de Educación para realizar el curso de formación de directores en el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio, concluyendo dicho discurso con excelentes notas en agosto de 1965. 

En 1966 es designada directora de la Escuela Nacional Prevocacional Cuyagua (la misma que ahora fue bautizada con su nombre) donde realizó una extraordinaria labor interna y hacia la comunidad. En ese cargo le sorprendió la muerte tras una penosa enfermedad. Tuvo una singular sensibilidad social reconocida por quienes le conocieron.    

Nota biográfica del maestro Mena Herrera

Mena Herrera. Nació en Tucupido, estado Guárico (2 de enero de 1907 – 21 de diciembre 2003). Residió en Villa de Cura. Poeta y docente. Llamado precursor de la educación rural. Ejerció la enseñanza en institutos educativos de Guárico y Aragua. Coautor con Tobías González del poemario Tamanaco. Textos suyos aparecen en la antología Zaetal que reúne a varios poetas de Tucupido. Sus versos son catalogados por los entendidos como una expresión de gran contenido dentro y fuera de la patria.

Varios colegios y liceos llevan su nombre, entre ellos la Unidad Educativa Nacional Maestro Mena Herrera de la Comuna Ecológica Los Tanques. Esta escuela tiene varios espacios en Villa de Cura, municipio Zamora del estado Aragua.

Redacción y fotocomposición: Argenis Díaz.

EBN Melicia Nieves de Tejada. 2021.

UEN Melicia Nieves de Tejada en Villa de Cura.

Maestra Melicia Nieves de Tejada (1929-1981)



martes, 1 de diciembre de 2020

Pablo Emilio Ramírez: el Ruiseñor de Aragua

Pablo Emilio Ramírez, cantautor de joropo central. Nació en el caserío llamado Pagüita, vía “El Chino” en el municipio Zamora del estado Aragua, Venezuela, el 20 de enero de 1949. Hijo de Petra Ramírez, una mujer abnegada y trabajadora que también asumió el papel de padre. Fue el mayor de 14 hermanos y desde muy temprana edad sintió afición por la música. Estudio sus primeras letras en una escuela rural ubicada en el sector Las Palmas de San Juan de los Morros. A los 10 años tomó una “perola” de las que sirven de envase de una conocida marca de aceite de comer, le colocó unas cuerdas y un trozo de madera y lo convirtió en una cuatro, y ese fue su primer instrumento musical. Luego se sintió atraído por el arpa aragüeña y pasaba horas enteras afinando y tocando el arpa. A estas alturas, Pablo Emilio contaba 17 años, atrapado por esta afición se acostaba después de las tres de la madrugada, por lo regular después de que su mamá se levantaba y lo mandaba a dormir. Un año después, se fue a cumplir el servicio militar. A su regreso (1970), no volvió a tocar el arpa y prefirió quedarse con el canto.

En una Tenería ubicada en Cagua, donde combinaba sus labores con el canto, sus compañeros de trabajo lo animan para que se dedique a este género. Fue así como siguiendo las sugerencias de un arpista llamado José Luis Valbuena se dedicó definitivamente al canto. Grabó con artistas de la talla de J. J. Ramírez, Martín Herrera, José Cordero, Alfredo Sánchez, El Perico de Miranda, Armando Rodríguez y Robertico Rodríguez, entre otros.

Pablo Emilio fue padre de ocho hijos, producto de varias uniones sentimentales, siendo María Rafeca la última compañera de su vida. Dos de sus hermanos, Rafael y Leo Ramírez también siguieron sus pasos en el mundo de la música. Fueron muchos los temas que sobresalieron y con los que logró destacarse, entre otros: La Catira, La Pena de Amor y El Apechugao. En el ámbito de la música central se le conoció como El Ruiseñor de Aragua.

Como consecuencia de un lamentable accidente de tránsito, falleció el 20 de julio de 2005, constituyendo su desaparición física una verdadera conmoción general en todos los ámbitos de la región central.

Entre los reconocimientos que obtuvo Pablo Emilio Ramírez están la Condecoración Samán de Aragua, 1988, y la Orden Don Juan de Bolívar y Villegas en primera clase.

Texto: Pablo Cabrera, poeta, 2005.

  

Pablo Emilio Ramírez. Cantador aragüeño de fino estilo y experiencia. En 1974, se lanzó al ruedo profesional; ya en 1976 grabar su primer disco de larga duración.

En su ya dilatada carrera ha editado 20 álbumes –15 LP y 5 CD-. En 1978, grabó con Silvino Armas, una de las voces de oro del joropo central y uno de sus mayores exponentes, alcanzando un gran éxito con la pieza “Siento una pena”. Entre sus canciones más importantes se cuentan La Catira, La moto y Por los besos de María, inspirada en el auge de la telenovela colombiana “Pedro El Escamoso”. En 2002 lanzó un golpe titulado “El Pirulín Pimpón”, incluido en el álbum Soy aragüeño señores, el cual se convirtió en hit inmediato y lo regresó a la vigencia entre el gran público seguidor de la música central.

Su disco más reciente fue bautizado “Celos de amor”, en 2003. En este, se hace acompañar de varios arpistos y, entre pasajes, corríos y golpes, da rienda suelta a su talento como compositor en temas como El Ranchito, Los Limones, Qué pasa con mi país, el seleccionado para Venezuela Demo, La Brincona, y el propio Celos de Amor, surcos donde se pasea por la temática amorosa, jocosa y de contenido social.

En su carrera discográfica, ha alternado con otros cantadores de renombre, entre ellos: Antonio Pacheco, Brígido Ríos, Mario Díaz, El Sausalito de Carabobo y El Gabán Tuyero. En el mismo proceso, se ha hecho acompañar de renombrados arpistos como José Luis Villanueva, Martín Ayala, Alfredo Sánchez, José Cordero, Martín Herrera, J. J. Ramírez, Robertico Rodríguez, Yustardi Laza, Ridel Castro y Brismel Ríos, entre otros. Su canto ha llegado a distintas localidades de los estados Aragua, Carabobo, Miranda, Guárico, Cojedes y el Distrito Capital, distinguido como uno de los cantadores centrales más destacados de su región. Residió en la comunidad de San Francisco de Asís, municipio Zamora del estado Aragua, donde entre baile y baile también se dedicó a la agricultura.

Texto: Luis Laya.

Recopilación de textos y montaje de fotos: Argenis Díaz

Tema promocional: La Brincona. Joropo central. Letra: Pablo Emilio Ramírez – Música y arreglo: Yustardi Laza.

CD: Celos de Amor. Caracas, 2004. Música: Ridel Castro. Arpa: Pablo Emilio Ramírez, maraca y voz. Producción: Ridel Records.

https://www.youtube.com/watch?v=gDbMdw01ym8

Pablo Emilio Ramírez (1949-2005).

 

Pujanza fundadora de don Juan de Bolívar Villegas

Reproducimos en este blog el artículo publicado por nuestro amigo historiador Johnny Hernández Calvo en el grupo de Facebook de la A. C. Villa Literaria Zamora, que busca demostrar de manera fehaciente tres premisas fundamentales relacionadas con el proceso fundacional de Villa de Cura.

1.- La culminación o perfeccionamiento de la fundación de Villa de Cura el 29 de diciembre de 1720. 

2º.- El error en que se incurre al afirmar (más por osadía intelectual que por ejercicio pleno de razón), que los hechos-procesos fundacionales de centros poblados en Venezuela carecieron de conclusión.

3º.- Lo equívoco de celebrar la fundación de esa villa de españoles teniendo por referencia el 25 de mayo de 1722, data de la real cédula de confirmación de la relacionada fundación.  

1.

«En la ciudad de Caracas a cinco días del mes de diciembre de mil setecientos veinte años lo señores don Antonio Blanco Infante y don Mateo Gedler y Gámez, Alcaldes ordinarios de dicha ciudad y a cuyo cargo está el Gobierno político y militar de esta Provincia habiendo visto estos autos obrados sobre el asiento y capitulación  hecha por el Teniente General Juan de Bolívar Villegas acerca de fundar y poblar una Villa en el sitio de Cura con el título de San Luis a que fue admitido por el señor Brigadier don Marcos Betancourt y Castro del orden de Alcántara gobernador de esta Provincia y en conformidad de las leyes de estos Reinos dijeron que mediante a constar de las diligencias hechas, haber cumplido el dicho Teniente General don Juan de Bolívar enteramente con lo que capituló y asentó sobre las calidades y circunstancias de la dicha fundación y población dentro del término asignado y prorrogado por dicho señor Brigadier debían demandar y mandaron se le dé posesión y haga entrega Judicial de la dicha  población y Villa de San Luis con su vecindario y  territorio para que él tenga y goce de la jurisdicción civil y criminal en todas las causas que se ofrecen en Primera Instancia, por su vida y la de un su hijo o heredero y poner Alcaldes ordinario, regidores y otros oficios concejiles eligiéndolos de los mismos vecinos de aquella población y Villa y usar de los demás privilegios y exenciones que a los capitanes y pobladores les es concedido por dichas leyes, cuya posesión y entrega se comete al corregidor de Turmero como realengo más cercano con lo incidente y dependiente en virtud de este auto que sirva de bastante despacho, arreglándose a los límites señalados para la jurisdicción de dicha Villa por el cabildo de esta ciudad y para que no sea perjudicado en manera alguna para estas diligencias se cite en forma a los caballeros Capitulares y Regidores para que si quisieren nombrar persona que asistan a ellas y hecho todo, se les darán al dicho don Juan de Bolívar los testimonios que pidiere para cuyo efecto, dicho Corregidor remitirá a manos del presente escribano las diligencias que hiciere. Así lo proveyeron y firmaron Antonio Alejandro Blanco Infante. — Mateo Ignacio Gedler de Gámez. — Ante mí — Gaspar José de Salas, Escribano Público. — ».

DESLINDE DE LOS TERRENOS PERTENECIENTES A LA CAPITAL DEL GRAN ESTADO MIRANDA DE SAN LUIS DE CURA DONADO POR SU FUNDADOR DON JUAN DE BOLÍVAR VILLEGAS EN 1720. (Maracay, Tipografía El Paréntesis, 1940. p. p. 14-15.

2.

Manuel Martín Montenegro, apoderado de don Juan de Bolívar Villegas, presenta por ante el Cabildo de Caracas solicitud de reconocimiento de haber cumplido el capitán poblador, “en el todo”, con las capitulaciones (o acuerdos) contraído con el Rey, a través del Gobernador y Capitán General de la Provincia de Venezuela, para poblar y fundar la Villa de San Luis de Cura.

«Manuel Martín Montenegro en el nombre del Teniente General don Juan de Bolívar Villegas, vecino de esta ciudad y capitán poblador de la Villa de San Luis de Cura y en virtud de su poder de que estoy usando ante usted parezco y digo: que por mi escrito de diez y siete de octubre de este año, comparecí ante el señor Gobernador que fue de esta Provincia y representé haber capitulado mi parte el poblar y fundar dicha Villa con treinta vecinos y tener cumplido con dichas capitulaciones en el término asignado y que mediante ello se mandase ver y reconocer si en el todo mi parte había cumplido con lo que era de su cargo, y habiendo cometido el reconocimiento de lo referido al Capitán don Juan Bautista de Urra, Teniente y Justicia mayor del pueblo de Turmero para que por presencia de escribano que diese fe, lo ejecutase como en efecto se ejecutó por ante Agustín de Salas, escribano de su majestad y del Cabildo de esta ciudad y por ella constar haber dicho mi parte cumplido del todo con lo que ha capitulado , y aún es más como consta de dichas diligencias que presento y juro para que vistas por ustedes se sirvan declarar haber cumplido dicho mi parte enteramente con lo que era de su cargo y por libre de otra obligación alguna y a su fiador principal exento de la fianza y en su consecuencia mandar se le dé a mi parte  posesión de dicha Villa como tal capitán poblador con la jurisdicción y facultad que capituló y aceptó con dicho señor Gobernador por ser así conforme a derecho y justicia, mediante la cual a usted pido y suplico hagan por presentado las dichas diligencias y en su vista se sirvan mandar hacer como llevo pedido que es justicia, y juro en ánima de mi parte lo necesario, etc. — Manuel Martín Montenegro — Pónganse con los autos y tráiganse  — Proveyéronlo los señores Alcalde Ordinarios de esta ciudad de Caracas a cuyo cargo está el Gobierno político y militar de esta Provincia que lo firmaron a cuatro de diciembre de 1720 años — Blanco Gedler — Ante mí — Gaspar José de Salas, escribano público».

Ob. Cit. p.p. 13-14. 

___________________________________         

El 29 de diciembre de 1720 fue realizado el solemne acto posesorio judicial con el cual quedó perfeccionado (completado o concluido) el proceso de fundación de la Villa de San Luis de Cura.

El contenido documental en el cual quedó registrado el acto en cuestión está reproducido íntegramente en el opúsculo titulado “Cómo fue fundada Villa de Cura”, cuya autoría corresponde al primer cronista oficial local, Dr. Luis José Acosta Rodríguez.

Texto: Johnny Hernández Calvo. Noviembre, 2020. Foto: Cortesía.

Publicado en el grupo de Facebook: A. C. Villa Literaria Zamora.

Referencia

https://villaliteraria2010.blogspot.com/2011/05/cronologia-de-la-fundacion-de-villa-de.html

 

Juan de Bolívar Villegas (1665-1729) fundador de la Villa de San Luis de Cura (1717-1720).


jueves, 26 de noviembre de 2020

Orlando Villamizar: entre lo académico y lo popular

Orlando José Villamizar. Músico académico y cultor popular, arpista, bajista, tubista, compositor y arreglista. Nació  en Tocorón, municipio Zamora del estado Aragua (Venezuela) el 27 de noviembre de 1958. Padre de cuatro hijos: Guillermo, Rosángel, Ángel y Angélica Villamizar. Heredero de las tradiciones musicales de la región, con raíces en el joropo central y llanero. Aprendió a tocar el arpa en bailes y fiestas familiares. Se ha convertido en músico académico, gracias a sus estudios en el Conservatorio de Música del estado Aragua, donde cursó teoría y solfeo, caligrafía musical, historia, tuba, dictado y armonía. Tocó en la banda marcial de las Fuerzas Aéreas (1977-1982), en la banda de Conciertos Simón Bolívar del estado Miranda (1982-1985) y en la Banda de conciertos del estado Aragua (1986-2006). Profesor de arpa en la Escuela de Música Ángel Briceño de Villa de Cura; de teoría y solfeo en la Escuela de Música Vicente Mendoza de Turmero, hasta su jubilación. Desde el 2006 es miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela.

Orlando Villamizar cuenta entre sus ascendientes musicales a los hermanos Villamizar, entre quienes figuran Arístides y Joaquin Villamizar. Es presidente de la Asociación Civil Joroperos Aragüeños con la cual se ha presentado en escenarios tan diversos como la Asamblea Nacional, la Casa de la Cultura de Maracay, Universidad de Carabobo y muchos otros. Ha acompañado a cantores de la talla de Ángel Heredia, El Gallo Giro, Arístides Villamizar, Gaby Duarte, entre otros. Ha grabado cinco producciones discográficas con los contadores: Carlos Vera, el Joven Ceni, el Negro Pacheco,  Martín Paredes, Luis Tovar, Marcelo Piñero,  J.J. Carrasquel “el Tusa”; María José Rujano, hija del “Chino” José Rujano y Manuel Villegas “el Arrendajo del Valle”.

Entre sus composiciones más conocidas están: Dulcería criolla, La trigueña joropera, Juan Marrero y Homenaje a Luis Alfonzo.

Entre algunos reconocimientos que ha recibido por labor cultural y musical están: Certificado del II Seminario Nacional de Joropo Central, avalado por la Secretaría Sectorial de Cultura del estado Aragua y la Asociación Civil Amigos del Joropo Central, junio 2018; Reconocimiento otorgado por el Instituto Autónomo para la Cultura de Mariño, en el marco de la celebración del Día del Músico, 22 de noviembre de 2008; Certificado entregado por la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología del estado Aragua en el II Congreso Venezolano del Cacao y su Industria, 2007; Escuela de Música Vicente Mendoza y la Alcaldía de Santiago Mariño, Reconocimiento por su labor docente en el área de la música, 2005.

Texto: Argenis Díaz.

Fotos Cortesía de OV.

Orlando Villamizar, arpista y cultor popular.

Orlando Villamizar y sus joroperos.

Oralndo Villamizar tocando el arpa.

Orlando Villamizar y José "Chino" Rujano.

Reconocimiento- Orlando Villamizar. 2008.

Certificado-Orlando Villamizar. 2007.

Reconocimiento- Orlando Villamizar. 2005.

Certificado Orlando Villamizar. 2008.