miércoles, 27 de noviembre de 2019

Al borde del estallido de Víctor Parra: Eros poético

Mucho se ha escrito sobre el amor, en especial por el que los griegos denominaron eros; de hecho tenían otras tres palabras (filía, storgué y agape) para designar lo que en nuestra lengua española llamamos por lo común amor. Es difícil de definir desde el punto de vista del sujeto amante. Sin embargo, nos atrevemos a decir que el amor (eros) es en esencia un proceso complejo lleno de contradicciones, de flujos y reflujos, genéticamente se manifiesta como expansión del ser, pero también como atracción hacia su núcleo vital. Se alimenta de muchos factores, desde el nihilismo hasta la agresividad o posesión, pero sin negar su fuerza creadora que hace fecundo al ser humano. Además, podemos afirmar con Emilio Mira y López (1965) que sobre el amor hay mucha más literatura que ciencia.

Este mismo autor nos asegura que el amor erótico no es algo que “nos llega” sino que “es un especial modo de existir que sobreviene en nuestra intimidad”. Con todo, el amor es una facultad y no un objeto, como diría Erich Fromm. Y que hay que tomar en cuenta el valor exuberante del sujeto amante. Se puede afirmar también, siguiendo al autor de El arte de amar  que “el amor erótico es el anhelo de fusión completa, de unión con una única otra persona”. Es desde ese enfoque que nos ubicamos en la lectura particular del poemario de Víctor Parra: Al borde del estallido (2009), publicado por el Sistema Nacional de Imprentas Aragua bajo el signo de la editorial El Perro y la Rana.

El acto del amor, del sexo, se convierte en un ritual, en un acto simbólico reflejado en la palabra; el yo poético es un yo erótico. Se da la polaridad, la alteridad, el reflejo en el otro de la propia capacidad de amar. La persona amada sufre una transfiguración, también el lenguaje, a través de la metáfora, la palabra sublimada, dotada de alas para volar en su propio universo poético.

En este lugar
soy hoja
perdida en el otoño
deshauciado
leño
Que la pena suscribe (33)

Predomina la verticalidad del texto, dándole a la estructura una forma fálica. El lector se ve obligado a realizar una lectura espasmódica del poema, lo cual transmite desasosiego. Es evidente la llamada raíz genital del amor, el deseo de fusión que da inicio a la fase de simbiosis, de compenetración de los dos amantes que se convierten en uno superando el aislamiento:

Nada impide
este encuentro
de dos juntos

bajo luna menguante

dos pliegues

ondulantes
somos (37)

En estos textos sexuados y en cortados versos abundan las menciones a  zonas erógenas del cuerpo: “… mi labio/ busca/su boca/ dormida/ al beso” (18); “Tu/ lengua/ que/ aborda/ Despliega/ Transita/ Detiene/ su voracidad/ contenida” (30”; “Tu/ gruta/ convida/ al grito/ del amor/ Consumado” (31);  y este poema que da nombre al poemario:

Mi boca
frágil
movimiento
traza
indetenible
prende
una
señal

Te pone
absorta

Al borde

Del estallido (53)

El poemario está impregnado del deseo persistente del alter ego femenino, el amor es hoguera que consume, leña encendida, unión que “coronas con un grito” (12). La metáfora es valle, bosque: “te doy/ mi cálido/ jardín” (49). Lo demás es explícito, nostalgia, espera, noches sin dormir: “Cuando/ no me/ veas/ Olisquea/ mi celo/ en la distancia”.

Víctor Parra asume con este poemario un reto y un riesgo a la vez. No en vano manifiesta que este trabajo es producto de más de dos años de ejercicio poético, de intentos, de flujos y reflujos, de buscar la palabra que ilumine el sendero, que identifique al lector con la vivencia, pero sin perder la calidad del texto. Lo cual es harto difícil en un tema tan manoseado como este del erotismo desde la poesía, sin caer en lo vulgar, en la palabra rastrera, en la manida grosería en que caen algunos autores con la excusa de parecer auténticos y de reflejar el color local. 


Víctor Parra. Nació en Villa de Cura, estado Aragua (Venezuela), el 27 de noviembre de 1967. Poeta, narrador y educador, egresado de la Upel El Mácaro en Educación Rural. Víctor David, como también se le llama, es también cantautor y cronista. Ha realizado talleres de poesía con Alí Pérez, Igor Barreto, Ana Coromoto Salas y William Osuna. De narrativa con Kristel Guirado. Sus trabajos han sido publicados en revistas como Hipocampo, Garabato y Expresión y en los periódicos La Antena, El Vigía y El periodiquito en su página cultural Contenido. Parte de su obra ha sido publicada en la antología Narrativa de Aragua (1970-1996) [1997], así como también en el libro Muestra de minifición aragüeña (1979-2000) de Beatriz Méster [2001]. Al borde del estallido fue publicado en el 2009 y forma parte de la colección Historias de Barrio Adentro. Serie Poesía.


Texto: Argenis Díaz
(Villa de Cura, 15/02/2010)

Referencias

https://villaliteraria2010.blogspot.com/2016/12/urbanos-andares-de-victor-parra.html


https://villaliteraria2010.blogspot.com/2016/12/presentado-el-libro-una-tarde-en-el.html



Víctor Parra Rivero, poeta y narrador.

Poemario Al borde del estallido. 2009.

domingo, 17 de noviembre de 2019

Obra poética de Eduardo Gasca fue presentada en la Filven 2019

El libro Todos los versos de Eduardo Gasca fue presentado el jueves 14 de noviembre de 2019 en la XV Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven 2019) por la escritora y editora Ingrid Chicote, quien aseguró que “se está reivindicando a un importante autor representante de la literatura cubista”. La obra, perteneciente a la colección Altazor de Monte Ávila Editores Latinoamericana, fue presentada en el Salón Amarillo de la Cancillería y contó con la presencia del viceministro de Fomento de la Economía Cultural y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal.

Ingrid Chicote, nativa de Caracas, pero residenciada en Villa de Cura, quien es editora, mediadora de lectura y facilitadora de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, explicó que este libro es el resultado de su trabajo final en el diplomado de Edición de Libros en la Universidad Central de Venezuela (UCV) en el año 2015, cuando inició la propuesta junto con Gustavo Pereira, Celso Medina, Luis Emilio Romero y Judit Gerendas, de que se publicara por Monte Ávila Editores Latinoamericana.

Considera que la obra de Eduardo Gasca tiene “un contexto social, político y cultural de carácter universal”, por lo que el aporte fundamental con esta publicación es hacerla llegar a los lectores. Todos los versos reúne la obra poética del autor.

Según sus críticos la obra contiene “un lenguaje matizado con juegos de palabras, alusiones y datos ocultos, con los cuales el autor logra un estilo caracterizado por una compleja construcción lingüística, que le da fuerza creadora a su arquitectura poética. Esta obra nos coloca frente a una estética visual y estructural, cercana al cubismo literario… Este libro constituye una de las más importantes creaciones literarias del siglo XX. En ella el lector encontrará una construcción estética, cargada de sentido, donde lo oculto y latente, lo involucran con el texto, para dilucidar los hilos de la poética personalísima del autor”. 

EDUARDO GASCA. (Caracas, 1939) Poeta, cuentista, ensayista, traductor y docente universitario Licenciado en Periodismo (UCV, 1965) y Magister en Literatura Comparada (Universidad de Washington, Seattle). Se desempeñó como docente de educación media en varias instituciones. Fue profesor en la UCV y la UDO. Dirigió talleres de creación literaria. Conforma el Consejo de Redacción de la revista Tropel de Luces, órgano divulgativo de la AENE.

Tradujo parte importante de la obra de István Mészáros, publicada por diferentes editoriales nacionales e internacionales. Es traductor de la obra de autores como Edgar Allan Poe, Val Ross, Piotr Kropotkin, John Green, Sharon Smith, T.S. Eliot, James Joyce, Max Jacob y Gerald Kamper, entre otros. 

Parte de su producción literaria ha sido publicada en medios nacionales e internacionales, aunque mucha de su obra ensayística se encuentra inédita. Tiene un premio de poesía de la Universidad del Zulia (LUZ) con Canción de Morgan el sanguinario (1968)

Entre sus libros publicados se encuentran: Cuentos del camino largo (1969); Literatura de la tierra baldía: John Updike (1969, ensayo); Canción de Morgan el sanguinario (1972); Poemas y otras parodias (1981); Ave del paraíso y otras caídas (1993, cuentos); Todos los cuentos (AENE, Porlamar, 2004), reeditado por Monte Ávila Editores, Caracas, 2010.

Referencias

Diccionario abreviado de escritores venezolanos (1900-2003). Quienes escriben en Venezuela, publicación del Conac, 2004
.


Eduardo Gasca, Ingrid Chicote y el viceministro Raúl Cazal.

Ingrid Chicote, Eduardo Gasca y viceministro Casal.

Eduardo Gasca. Todos los versos. 2019.

Por los senderos literarios

I
Hubo un tiempo gris, casi todo los años ochenta y noventa fueron claroscuros, incluso la juventud, las ganas de hacer que la tierra rotara sobre su eje pero de forma inversa. Quizás con la esperanza de conseguir una mecánica diferente acerca del funcionamiento del mundo humano; sí, ese mismo mundo que engloba los sistemas políticos, sociales y económicos de la atestada humanidad.

Apenas se abría una ventana en la casa de las ideologías, de allí la brisa soplaba a nuestro favor, de su interior salían aires de cambios profundos; la guerra fría terminaba de sacudir su horror entre espasmos e infernales laberintos de la Glasnost y la Perestroika, y aquí muy cerquita de nuestros patios los gallitos cantaban la canción de los elegidos.

Venezuela era un país asediado por la indiferencia, por el plasma de los sesudos, que acordonados en el anillo de su status quo mantuvieron al margen (marginado) al universo de las letras. Aquellos gobernantes ochenteros, fueron incapaces de elevar la nariz de su porta aviones y darle la cola al que se ahogaba en los más bajos estratos de la pobreza extrema.

Fue así como se aproximaba los ideales de unos jóvenes hambrientos de justicia y paz literaria. Nace entonces un grito dantesco que le dio cuerpo a un hilo literario que fue tejiéndose en la madurez de sus integrantes: “Desde la desesperación hasta el aniquilamiento nuclear”. Nace entonces el nombre de Senderos Literarios, conformado por insipientes poetas que vieron el amanecer muy temprano, primero que muchos: William Hernández, Miguel A. García, Eleazar Guerra, Ramón A. Sirit, Margarita Berroterán, Rafael Serrano Toro, Macanoli Natera, entre ellos, Romy Bompart, quien les escribe.

Aprendiendo literatura, narrativa, poesía, mientras se inventaba en el abismo de nuestra conciencia un perenne constructivismo, parecía la norma pedagógica para emerger de nuestra ignorancia.

Los talleres necesarios, las visitas a las capitales y los pueblos de nuestro pueblo, aunque la palabra ya pisoteada resalta el quehacer cotidiano del poeta, nace así también una especie de pregonero que logramos publicar llamado la “Magia Cotidiana”. Y en los lugares más recónditos de nuestra geografía fuimos sacando lo más preciado del corazón de los in visibilizados y construimos un suplemento literario muy autóctono llamado “Conuco”.

II
Desde el primer manifiesto promulgado hasta las publicaciones consagradas de Senderos Literarios, La Magia Cotidiana y Conuco; la población de El Consejo, del estado Aragua, jamás permaneció oculta ni intransitable, fue el empalme de aquella huella dejada por el poeta Rafael Revenga, un ilusionista de la palabra y calcinador de la condición pura y humana de nuestra geografía.

Empezamos a corretear por los pasillos aledaños de El Aragüeño, El Carabobeño, el diario Avance, El Clarín, periódicos y revistas nacionales. Ávidos por llevar los versos al nivel audible y digerible a los estudiantes, campesinos e intelectuales, sin distinción de géneros. Ya los teatros, las universidades, las cárceles, las calles y los autobuses, se convirtieron en nuestro santuario, la declamación, la lectura, la pegada directa a la conciencia del espectador era nuestro fin; alcanzábamos llegar hasta las fronteras de nuestros límites, sin recursos económicos y con el hambre de concientizar a cuestas.

Fuimos verdaderos poetas de “la desesperación y del aniquilamiento nuclear”, quizás únicos en su género, deambulamos sin pretexto para salvar al hombre de su extinción, de su exilio de la conciencia, cobijados con la visionaria idea de contar con un futuro vivible.

Tenemos historia escrita, vivida, consagrada. Aunque el mundo externo no mejora en su afán de auto liquidarse nosotros alcanzamos el regocijo espiritual de haberlo intentado por treinta años en franca lucha, así lo siento y lo pregono. Esa emoción me hace intentar describir en pocas palabras lo que significaron aquellos poetas para mí.

Williams Hernández, motivador, líder que descalzo llega hasta al infierno si es preciso para salvarte. Miguel A. García, fortaleza, árbol que camina y crece hacia el averno de la tierra para sacar lo mejor de ti. Eleazar Guerra, ideólogo, lámpara que fascina con la palabra sencilla para alumbrar los rincones desfasados de la mente. Ramón Sirit, lógico, altruista que dejaba su futuro en reposo hasta alcanzar la liberación del ser esclavizado. Margarita Berroterán, onírica, cobija de amor y compasión que arropa los cuerpos despojados de la sociedad. Macanoli Natera, vital y necesaria, fuente cristalina que seguirá fluyendo hasta que el mar se solidifique en la próxima edad de hielo. Rafael Serrano, perseverancia y yunque del sistema, resucitado, emergido y elegido del pueblo fantasma.

III
Nos distrajimos por veinte años y los oportunistas prostituyeron la canción necesaria.
En aquella década, principios de los ochenta, mediados de los noventa, creíamos fielmente que el mundo nos arrastraría con su excremento, quizás por eso nos distanciamos en el universo critico de las ideas, pero no sólo de palabras sino de acción. Es importante resaltar el enorme peso que rodamos en la conciencia, al estilo crudo y rudo de Sísifo porque los hombres que cultivan altos valores y principios nunca dejan de luchar y empujar a la humanidad hacia territorios posibles.

En mi caso, o mi ocaso, el aporte moral y ético de mis hijos Romy y Rosmary, mi esposa, Miriam, fueron determinantes para bifurcar en el sendero la búsqueda de la dignidad por encima de la calidad de vida, habiendo por supuesto alcanzado ambas, reposo en silencio bajo el estupor encrespado de la poesía, el cuento y la narrativa libre. Es mi karma, mi cruz, la piedra que rodaría eternamente mientras el aliento de vida me sobre en las ideas.
Desde aquellos primeros versos hasta estos párrafos libres he considerado mi crecimiento global como una consecuencia de haber conocido y compartido en Senderos Literarios con personas terrenales capaces de reinventar el universo.

Publicaciones destacadas en los inicios de Senderos Literarios

De un pasado libre a un presente esclavo (ensayo), Eleazar Guerra. Agosto de 1987. El sol nos cubre rojo (poesía), Miguel Angel García. Febrero de 1988. La mujer, ¡hasta cuándo segundo sexo! (ensayo), Ramón Alexander Sirit. 1988. Las estrellas confinan un drama (poesía), Williams A. Hernández. Octubre de 1988. La Rosa (narrativa en prosa), Romy Bompart Piñango. Mayo de 1989. La iguana rosada (poesía), Margarita Berroterán. Septiembre de 1989. Los asaltantes (narrativa), Rafael Serrano Toro, Barrabás. Diciembre de 1989. Marao, cuentos del llano (narrativa), Pedro Ron. Julio de 1991. De espaldas al silencio (poesía), Argenis Díaz. Julio de 1992. Zona de descarga (poesía) Macanoly y Lissette. Diciembre de 1992. Cinco noveles autores aragüeños (narrativa / poesía), Julián Castillo, Rómulo Aponte, Yadira Pérez, Miguel Prado y Henry Colmenares. Septiembre de 1993. Dios y otros mitos (narrativa), Jorge Gómez Jiménez. Septiembre de 1993.

Romy Bompart Piñango /2016.

Primeros integrantes de Senderos Literarios.

Miembros de Senderos Literarios en el tiempo.

Publicaciones de Senderos Literarios en el tiempo.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Amador Bendayán: un villacurano universal

Amador Jacobo Bendayán, actor, comediante, locutor, animador de televisión y productor cinematográfico que tuvo una dilatada trayectoria nacional e internacional. Nació en Villa de Cura el 11 de noviembre de 1920. Hijo de comerciantes judíos de origen marroquí que llegaron a Venezuela en 1919. Cuando tenía ocho años su familia se mudó a Caracas, donde realizó sus primeros estudios en el Instituto Bolívar del educador y abogado, nativo de Caicara de Maturín (Monagas) Rafael Naranjo Ostty. Bendayán era de baja estatura (medía 1,54 m), pero de un extraordinario carisma entre el público venezolano y latinoamericano.

Comenzó su carrera como locutor de radio en radio en 1937. En 1939 inició su participación como humorista en el programa radial de talentos La Voz de la Philco, trabajando en dicho programa hasta 1949. Luego participó en el programa El Bachiller y Bartolo, con el actor cubano Abel Barrios, el cual duró hasta 1959, participando simultáneamente en el programa: La Bodega de la esquina (1959 – 1960). Trabajó en Radio Continente y Radio Caracas Radio (RCR).

Realizó las películas: Misión Atómica (1947), Yo quiero una mujer así (1951), Seis meses de vida (1951), Yo y las mujeres (1959), Si yo fuera millonario (1962), Napoleoncito (1964), Escuela para solteras (1965), Departamento de soltero (1969) y Ok Cleopatra (1971).

A partir de 1954, Radio Caracas Televisión (RCTV) lo contrató. En 1960 condujo en Venezuela una parodia noticiera The Amador News. Trabajó allí un tiempo y luego fue contratado por Venevisión y en 1972 comenzó a conducir el programa Sábado Sensacional. Sufría de diabetes mellitus, por lo que se ausentaba de la televisión muchas veces y esta era cubierta por el locutor zuliano Gilberto Correa. Cuando regresó se puso de moda el eslogan: ¡Ánimo, Amador!; ¡Animo, Amador!

En la clínica donde agonizaba no le permitían más visitas que las de sus familiares y amigos cercanos como Gilberto Correa y Ricardo Peña, productor de su show. El viernes 4 de agosto de 1989 falleció en Caracas y el sábado 5 de agosto Gilberto Correa en un programa en su honor, leyó sus últimas palabras dirigidas a su público. Se le sepultó de acuerdo a los rituales de la religión judía.

Amador Bendayán fue un mecenas para muchos jóvenes venezolanos que se iniciaban en la televisión y el cine de aquellos años. Fue uno de los pioneros de la defensa de los derechos de los artistas en Venezuela. Fue por iniciativa de Amador Bendayán que el Centro Simón Bolívar donó un terreno y se construyó la Casa del Artista, ubicada en Quebrada Honda, en Caracas. Fue concebida como un centro de formación y mejoramiento profesional de los artistas venezolanos y funciona desde el 13 de enero de 1989, donde además se ubicó el Teatro Amador Bendayán, complejo cultural que lleva ese nombre en honor a su fundador y primer presidente.

Texto: Argenis Díaz

Referencias

Efemérides del Estado Aragua. Adalberto Pérez Ramírez. Editorial Horizonte C. A, 2012.

https://www.venezuelatuya.com/biografias/amador_bendayan.htm

Facebook de Raúl Aular Flores: https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=784973335294395&id=100013452068641 

Sitio de la imagen:
https://800noticias.com/amador-bendayan-el-gran-animador-que-murio-hace-25-anos


Amador Bendayán (1920-1989)


sábado, 9 de noviembre de 2019

Alfredo Sánchez: del joropo central a lo universal

Desde niño me llamó mucho la atención el cantar de los pajaritos sabaneros, el mecer de la palma y el sonar de los ríos... en fin, la naturaleza, además esto es un don que Dios me dio.
 
Alfredo Victorio Sánchez, músico, compositor y arpista, invidente; nació en la población de Pao de Zárate, municipio José Félix Ribas del estado Aragua, el 8 de noviembre de 1948, villacurano por adopción. En la actualidad reside en el sector Las Mercedes de Villa de Cura con su esposa, Enma Díaz de Sánchez y sus hijos. 

Motivado por varios arpistos de la zona agrícola donde vivía y con un talento natural, se inicia desde niño en la música central. Su primera arpa, se la donaron sus vecinos, quienes la compraron luego de un evento profondos, debido a que sus padres no se la podían comprar, a pesar de que su costo era de solo 120 bolívares para la época. Lorenzo Verenzuela fue el ebanista que fabricó el arpa de Alfredo Sánchez.


Para el año 1959, con apenas once años de edad, ameniza fiestas familiares, donde se da a conocer en la ejecución de este instrumento y en el género musical de joropo central. Su niñez y juventud transcurren en El Pao de Zárate. Con el apoyo de sus vecinos y familiares viaja a Caracas donde cursa estudios en el Instituto Venezolano para Ciegos, y comienza su preparación con el sistema braille y música.

A su regreso de Caracas se residencia en la ciudad de Villa de Cura (1969), donde es recibido como hijo adoptivo en la parroquia Las Mercedes de Villa de Cura, desde donde ha desarrollado una intensa labor artística y musical extraordinaria debido a su fina sensibilidad auditiva.

Alfredo Sánchez es un músico polifacético (universal) que ejecuta varios instrumentos, además del arpa: cuatro, guitarra, mandolina, acordeón, teclado, piano y las maracas. Con más de un centenar de composiciones musicales en el género de Joropo Central y más 50 temas en estilo clásico, entre las que se destaca “Sonatina para una Reina”, la cual fue grabada en el año 1975 en un disco de 45 revoluciones bajo la motivación de Luis Lafer, un musicólogo húngaro quien le solicitó grabaciones musicales en este estilo. Con una trayectoria musical que sobrepasa los 50 años, ha grabado nueve discos costeados por él mismo, o sea por autogestión. 

Ha recorrido todo el territorio venezolano presentándose en diversos espacios, tales como: el Poliedro de Caracas, Teatro Teresa Carreño, Teatro de la Ópera de Maracay, con participación en festivales y bailes populares. Ha compartido escenario con reconocidos arpistas y cantantes como: Nemesio Ramírez, Silvino Armas, Orlando Villamizar, Salvador Rodríguez, Pablo Emilio Ramírez, entre otros.

Es fundador de la organización musical TUNIFA (Todos Unidos por la Familia), cuyo objeto es el rescate y la proyección de nuevos talentos, que necesitan el impulso inicial para alcanzar sus metas y producir sus grabaciones discográficas. De esta manera, Alfredo Sánchez ha querido recompensar a la comunidad por la ayuda que él mismo recibió en su momento.

Entre los que se han beneficiado con este proyecto, se puede mencionar a Joel Lara, Martín Paredes, Jesús Villegas, Ramón Cabrera Medrano, Pedrito Ochoa, Juan Ochoa, Gilberto Carrizales, Santana Patiño, Domingo Borges (El Aragüeño) Rufo Zabala, Rafael Tovar, Carlos Vera, Alexis Martínez, Jesús Villegas, José Antonio Pacheco, entre otros.


Su prodigioso don para la música lo ha llevado a escenarios internacionales, llevando la música central y otros géneros a países como Cuba, Francia, Holanda, Ámsterdam, Leiden, Rótterdam y Utrech, en ocasión de celebrarse el XXVI Festival de Música Antigua.

Ha participado en congresos y presentaciones en diversas instituciones culturales y educativas, bailes de joropo en clubes, comunidades y plazas públicas, ambulatorios, casas de albergue para adultos mayores, encuentros de saberes, espacios permanentes y programas musicales en emisoras de radio locales y regionales.


Reconocimientos: (Placas) Samán de Aragua, Zamora de Oro, Cantalicio de Oro, Canario de Oro y Coleador de Oro. 
 
Certificados: Pedagógico Rafael Escobar Lara, en representación del joropo central, 2000; Casa de la Cultura Rafael Bolívar Coronado de Villa de Cura, colaborador, 2001; Cerdic, municipio Sucre, por su trayectoria y divulgación del Joropo Central, 2002; Funterdad, colaborador en beneficio de la tercera edad, 2005; UEE Casanova Godoy, Gran Baile de Joropo Central, 2007; Alcaldía del municipio José Félix Ribas, Festival de Joropo Central Semana de la Juventud, 2008; 
 
Concejo Municipal de Bolívar, colaborador en el III Encuentro de Joropo Central, 2008; Fundación de Joroperos (as) y afines de la Música Central del Municipio José Félix Ribas, Orden Salvador Rodríguez en su Única Clase, divulgación y enseñanza del toque del arpa central, 2009; Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), IV Festival de la Voz Universitaria, 2010; Centro Cultural Higuaraya Capanaparo, programación aniversario, 2011.    
Reconocimientos por su colaboración en diversos talleres: UEE Prisco Pérez Monasterios, taller Dificultades en el Aprendizaje, octubre 2004; UEE Prisco Pérez Monasterios y Casa de la Mujer, taller Violencia Intrafamiliar, febrero 2007.
 
La Alcaldía de Zamora le entregó la Orden Rosa Amelia de Chapellín por promover la cultura musical en el municipio Zamora, a través del joropo central y otras corrientes artísticas autóctonas de nuestro país, en ocasión del III Congreso del Joropo Central realizado en la Casa de la Diversidad Cultural de Aragua, San Mateo estado Bolívar, 2017.
 
El sábado  23 de noviembre de 2019 se realizó el primer encuentro de Joropo Central en homenaje al destacado arpisto Alfredo Sánchez “El Tesoro de Aragua” en la sede de la Dirección de Desarrollo Social de Villa de Cura en el estado Aragua. El alcalde del Municipio, Rodulfo Pérez, junto a su esposa, Nelly Carrillo y la directora de Cultura, Eva Arteaga le entregaron una estatuilla alusiva al encuentro que fue animado por el “Chino” José Rujano.

En este encuentro, La Negra Esperanza, conocida joropera ragüeña, resaltó: “se hizo justicia y estamos honrados de estar aquí rindiéndole homenaje al mejor de los arpistos del Joropo Central, quien ejecuta 14 instrumentos pero su amor es el arpa, nuestra arpa aragüeña”.

 

Texto: Argenis Díaz/ actualizado, noviembre 2020.

Fotos de la página de Facebook de José Meléndez.

Referencia

https://steemit.com/cultura/@yujomar/alfredo-sanchez-arpista-invidente-talento-venezolano 

https://www.vtv.gob.ve/personas-homenajearon-alfredo-sanchez/

Alfredo Victorio Sánchez, arpisto.
                             
 
Alfredo Sánchez guitarrista.
  

Alfredo Sánchez, en el teclado. Foto: Argenis Díaz.

Alfredo Sánchez y Valentín Barrios (El Niche de Aragua).

Alfredo Sánchez recibe estatuilla del alcalde Rodulfo Pére. 2019.




lunes, 28 de octubre de 2019

El Ateneo Miguel Ramón Utrera cumplió 23 Años en la Casona

Según fuentes no primarias fue don Miguel Giménez Acosta quien construyó esta casa para su familia, a finales del siglo XIX, aproximadamente en 1880. Fue honorable hogar con importante casa de comercio perteneciente a la familia Giménez Garlín. Su estilo arquitectónico muestra principios constructivos y elementos netamente coloniales y la tendencia al eclecticismo por imitación.

El 27 de Octubre de 1996 se realizó el acto de entrega, tras culminar la restauración donde se dieron cita: Jacobo Salas Romer, presidente de Cementos Caribe (anteriormente CONCECA); Maritza Carpio, coordinadora regional de la Fundación Caribe, las autoridades regionales y locales, el alcalde Wiston Durán Vegas; el músico y compositor Luis Mariano Rivera, junto a los fundadores: José Gregorio Correa, quien presidió el discurso de orden; Gladys Josefina Mayorga, quien fue la primera presidente en esta sede, Eduardo Sánchez, Edgar Martínez, Emilio Carruido, William Rodríguez, Luis Brizuela, Julio Padrón, Gonzalo Escobar, Luis Ascanio, Carmen Padrón, Luis Velásquez, José Carvajal, Luisa Gómez, Ismar López, Manuel González, Teódulo Brizuela, Daniel Tirado, Félix Seijas, Rafael Carruido y Jesús Rosalino Ascanio.

Se dice y se cree también que esta casa fue posada, sala de cine, teatro y circo, club social, sala de juegos, billar, restaurante, panadería, bar, discoteca, frutería. Después que fue adquirida por la Municipalidad en 1985, con fines de convertirla en Museo, se inició el vertiginoso deterioro que la llevó a ser ruinas y testimonio de indolencia y desidia.

Aun desde sus ruinas funcionó en sus primeros años el ateneo y en sus espacios se le dio vida a diversos actos culturales (exposiciones, foros, lecturas de poemas, teatro, reuniones), incluso en la sala del antiguo Bar Aragua, que antaño fue parte del solar de la casa.

En el sencillo ejercicio de la imaginación nada cuesta tener la certeza de que en esta casa se estrenó la primera máquina de café express, sustituto del cafecito casero. En el alto calor del humo donde se crecían los panes de trigo que vinieron a eliminar la laboriosidad de la autóctona arepa de maíz. En la barra y cerca de la rocola, cuánta amargura pudo haber sido menos y cuánto gozo pudo prolongarse con tragos de cervezas tipo pilsen que le quitaron señorío al ron y a los "palos de hombre" del aguardiante claro. ¿Cuál pasión pudo encenderse bajo la morada luz y la melodía de padre e hijo? ¿Cuánto escándalo hubo?

¿Dónde el azar fue presa de la artimaña, el truco, en aquellas salas de juegos? Y así, cual efecto guardar como un tesoro de aquellos cálidos recintos de la Escuela Pedro Aldao. Aquellas pizarras, soberbiamente llenas de magia y miedo; las enredaderas que habían en el patio, las páginas amarillas del "Centinela de la salud", la revista "Tricolor", la sabia didáctica de las carteleras y el periódico escolar "Crisol". La señera rectitud de Utrera. Misia María Escobar y José María Duran por decir nombres. ¿Cuántas lecciones de honestidad y solidaridad? ¿Cuándo posar, otra vez, frente a la escuela después de una primera comunión? ¿Cuándo volver a sembrar árboles?

El primero de abril de 1991, gracias a la iniciativa de la Prefectura del Municipio en la figura de la Licda. Miriam Escobar de Miranda y otras fuerzas vivas de la comunidad, la otrora Empresa Consolidada de Cementos C.A. (hoy INVECEM) se comprometió al financiamiento y restauración del Ateneo de San Sebastián, compromiso cumplido. La casa de ayer es más recuerdo personal de cada uno y cada cual. Ella es sitio del resplandor.

Texto: José Correa
Fotografías: Archivo del Ateneo de San Sebastián


José Gregorio Correa.

San Sebastián de los Reyes.

Invitación para la ocasión.

sábado, 12 de octubre de 2019

Camilo Sesto y la poética del amor que habita en sus canciones

Por: Víctor Parra Rivero

Hace pocos días atrás se produjo el deceso de Camilo Blanes, conocido en el mundo artístico bajo el nombre de Camilo Sesto. Nació éste exponente del romanticismo en España, en la población de Alcoy, el 16 de septiembre de 1946; y murió en Madrid el 8 de septiembre de 2019 a la edad de 72 años. 

En sus inicios musicales en los años sesenta perteneció a las agrupaciones de rock “Los Dayson” originarios de su pueblo natal. Debido a no haber alcanzado la meta de triunfar en la capital, todos regresaron derrotados a su provincia; menos Camilo, quien se afilió inmediatamente a “Los Botines”, con los cuales participó en dos películas, pero el camino del éxito le fue esquivo, siéndole en muchas oportunidades devueltas las maquetas de sus producciones musicales en su etapa juvenil. Posteriormente, el intérprete y compositor Juan Pardo le produjo un sencillo que no caló en el gusto de la audiencia de la España de ese entonces. 

Hay facetas desconocidas del cantante y es la de ser pintor, muchos de sus cuadros los vendió en Madrid para subsistir en medio de aquellos años de vicisitudes en que la suerte le fue adversa. Pero no es el plan de este escrito mostrar que él fue un gran intérprete, compositor, escritor, productor de sus letras para él y otros cantantes ni tampoco que tuvo el record de vender más de cien millones de discos en el mundo con más de cuarenta producciones discográficas en español y otros idiomas cuando le sonrió la fama durante los años setenta y ochenta del siglo XX. 

El objeto  de quien esto redacta, es demostrar que los jóvenes y mayores que se enamoraron de su voz; y de sus letras bellas, sentimentales,  con las cuales se sentían plenamente identificados, en medio de la efervescencia del éxito del ídolo; obviaron y no calibraron algo muy importante que yo siendo  niño por mis pocas luces y capacidad cognitiva no entendía, y a estas alturas de los cincuenta y dos años que llevo a cuestas, he logrado desentrañar con mi ojo avizor: la poética del amor y el desamor que  habita en el espíritu de sus canciones.  
Para ello, me he propuesto la tarea de darle un análisis a los lectores del presente trabajo que pongo en sus manos, el cual tiene como contenido aspectos referenciales de los recursos poéticos utilizados por el cantautor en la confección de sus letras; en cuanto a imágenes, sinestesias, símiles o comparaciones, personificaciones y humanizaciones desparramados a lo largo del extenso repertorio de sus obras maestras. Para lograrlo tomo una pequeña muestra de las canciones. De manera aleatoria, he seleccionado algunas baladas susceptibles a este análisis que me he trazado, ya que esta iniciativa, no ha sido tomada, ni por intelectuales, poetas o semiólogos en los tiempos presentes.  Para empezar hago el respectivo estudio disco por disco desde principios de los setenta hasta muy entrada la primera década de los ochenta. 

En el discurrir del año 1972 saca su segunda disco titulado “Algo de mí”, melodía pegajosa y muy poética. En una estrofa de Algo de mí hay presente una imagen literaria de carácter auditiva: “mi voz se quiebra cuando te llamo”, continúo, “y tu nombre se vuelve hiedra que me abraza y entre sus ramas ella esconde mi tristeza”. Se puede destacar que el nombre se humaniza, y le da carácter animista a la hiedra y la hace un ser vivo que abraza y esconde la tristeza del poeta- cantautor. En otra estrofa está latente el uso de la personificación del amor o el verbo amar “te vas amor, pero te quedas porque formas parte de mí, en mi casa y en mi alma hay un sitio para ti”. Esta circunstancia remite a un amor perdido pero resignado, o tal vez a un camino hacia el perdón. 

En 1973 debuta con un tercer álbum donde se destacaron los temas “Algo más”, “Hablemos de algo”, “Todo por Nada”, “Quien”, “Sin remedio”, muy coreadas por las fans de esa convulsa era, son éstas susceptibles para desglosar los múltiples recursos estéticos que hay en el contenido de sus construcciones.

Algo más. Longplay de 1973 contiene esta pieza titular muy elogiada por la audiencia y la crítica de aquel año. En “Algo más” conseguí imágenes gustativas y táctiles en frases reiterativas “quisiera retener el sabor de tu amor y guardar en mi alma el frescor”. O aquella frase en la que se plasma la vuelta a la realidad del desamor, aquí confluyen humanizaciones del tiempo o del vacío que se sobreentiende como imagen táctil. Analógicamente, ocurre un efecto similar y antitético cuando describe en la misma melodía: “De mi nube bajé y el tiempo corre veloz y un vacío siento entre pecho y espalda, calor y frío en la mente y de vez en cuanto no siento nada“. El coro se humaniza: “Algo más que no acabase cuando la vida se va”.

La pieza “Quién” es totalmente dedicada a la ruptura de una relación, implícita es la idea de una imagen táctil: “Mañana dejaré esta casa, quemaré en el fuego mi último adiós”. Se vislumbra también mezclas de personificaciones con imágenes táctiles y auditivas cuando afirma: “Quizás no despiertes, será por el bien de los dos, mataré este momento en silencio romperé unos años de amor”. Quién es un pronombre indeterminado, se avizora en la letra en forma interrogativa, una formación, asociación, mediante sinestesias, imágenes visuales y táctiles: “Quién, quién, me robó tu alma de entre mis manos” o una humanización: “Quién, quién, borrará el recuerdo de algo pasado”. 

Todo por Nada es la canción de las antítesis, o lo contrapuesto; para lograr la cúspide de una relación feliz, el amante aquí lo da todo, el otro lado es utópico, la mujer que no corresponde y así lo da a entender el poeta cantante en esta humanización enraizada con el recurso del símil. “Cuánto esperé lo que nunca llegó, una caricia, una frase de amor, como un regalo llegaste a mí y sin abrirlo siquiera te perdí”. En el coro hay personificación de la vida e incide ésta con una frase de lo contrapuesto o lo antitético. “La voz desnuda de la vida me cambió todo por nada”. 

Hablemos de algo está basada en una relación trunca; evidentes son en su cuerpo escrito las humanizaciones y comparaciones presentes en los siguientes extractos: “Hablemos de ti, hablemos de mí, matemos este silencio de un amor que empezó con fuego y en cenizas quedó, las horas son espinas que el tiempo no perdona, nuestra vida es una rutina como el compás de un reloj” o lo que sigue humanizadamente: “Hablemos de algo, callar es peor, el destino tuvo prisa y no pensó en nosotros dos”. Sin Remedio, otro tema que toca la fibra del desamor personifica lo metafísico: “yo tengo un alma blanca que está envejeciendo y tengo tanto que darte y todo se está perdiendo”. “Mi vida camina sobre un alambre, yo he nacido para sufrir porque he nacido para ti”.

En el trascurso del año 1974 saca a la luz su exitoso disco: “Si quieres ser mi amante”, hay allí una asociación de figuras humanizadas concatenados con elementos kinestésicos o comunión de una imagen auditiva con una visual: “palabras blancas”, “las palabras sinceras, las que tiene valor, son las que salen del alma y en mi alma nacen solo palabras blancas, preguntas sin respuestas llenas de esperanzas.” Dejarse querer pertenece a ese LP, posee la referida letra la humanización de la noche: “la noche sabe de mí, sabe de mis cosas de como soy y de cómo no fui,” y este otro esbozo de estrofa humanizado que le sigue: “Yo quiero enterrar mi tiempo viejo y alimentar el que viene a mi encuentro”. Ayudadme fue otro tiro al suelo musical de dicha producción, se destaca la personificación de las palabras con una asociación de imagen auditiva: “De mi boca a otras bocas nacen mil palabras sinceras pero atadas y en cada nudo una pena”.

Triste final como lo dice su título es un tema del desamor resignado que deja colar en su desarrollo algún destello de esperanza. El alma y el amor se animizan:  “Y sin embargo me grita el alma vete ya, aún estas a tiempo de encontrar un bello sentimiento que te haga olvidar, porque el amor nace cuando quiere y después vive lo que puede y no hay nada que hacer para detenerle ni diciéndole quédate ni diciéndole vete”. Igual acontece en la línea que sigue: “Me dijo adiós sin palabras, el silencio ahogaba mi voz con un nudo en mi garganta”. 

En 1975, sale al mercado disquero el material del álbum “Amor libre”, producto desafiante hacia una España conservadora y franquista que estaba feneciendo. Sin embargo, el poeta Camilo Sesto hizo un precedente de lo amatorio o consumación del coito hecho canción; se escuchan susurros, quejidos en el clímax melódico. En “Amor Libre” hay aspectos humanizantes. “Amor sin fronteras, amor sin barreras, amor de un amigo amor libre” y esta otra frase que describe imágenes táctiles y propósitos de personificaciones: “Bésame de espacio, palmo a palmo la piel, ahoguemos juntos al placer”.

Jamás, que es otra de sus canciones cotizadas. Pude encontrar en su construcción imágenes humanizadas. “Ni la ternura de tu despertar. Sin ti no habría encontrado esta paz jamás que me da calma y acaricia mi alma”.  Melina es un canto a Melina Mercury, hermosa actriz y poeta griega que vivió en el exilio por el golpe militar en su país. Imágenes visuales están latentes en el texto: “Has vuelto Melina, tus ojos reflejan el dolor y tu alma el amor”; imagen táctil: “La huella de tu canto hecho raíces, Melina”, o sinestesias, comunión de dos imágenes: “Y vuelven a reír tus ojos tristes Melina”.
  
Piel de Ángel, es un tema a lo prohibido, lo proscrito con un algo humanizado. “Somos conversación predilecta de gente que se cree perfecta, somos de esos amores prohibidos a menores por ser como son”. O como esto amalgamando lo humanizado y lo visual: “tiempo de amor, amor, a oscuras que tan solo un cigarrillo de vez en cuando alumbra, este amor que vive en penumbras que vive en penumbras”. Se puede pescar aquí en esta pieza el erotismo puro en los ríos de su melodía escrita.

Para 1976 advino el disco “Memorias”; aquí es factible hallar recurrencias de imágenes visuales, táctiles y auditivas. El uso de símiles es patente con la inclusión del surrealismo en la línea que dice: “tu presencia inconfundible va quemando los fusibles que conectan mi razón“. Denota su faceta no solamente de poeta exquisito, sino también la de excelente pintor o artista plástico que fue durante el trayecto de su agitada existencia.

Háblame. Tiene construcciones escriturales humanizadas: “háblame amor mío, háblame con la voz del alma y embriágate de mí”.  Y también como estas donde se usa recursos de la animalización: “da rienda suelta a los sentimientos que el tiempo pasa y no vuelve a pasar, abre las alas de tus pensamientos y déjalos, déjalos volar”.

Rasgos es un disco del año 1977 que impuso la tierna letra “Con el viento a tu favor, son palpables las antítesis o factores contrapuestos del ser humano más la humanizaciones de los recuerdos. “No sé cuánto sufro más si amándote o queriéndote olvidar, que amargo es amar sin ser amado y sentirse arado a los recuerdos de un pasado”. “Mi buen amor”, continua con el tejido humanizado y táctil de la hiedra de amor: “Entre beso y beso una hiedra de amor nos abrasa hasta unirnos”. Con símiles: “Viviendo momentos que no puedo explicar bellos que ya son eternos como el verbo amar”. “Deseada ternura, deseada locura de juegos prohibidos desatando placeres, descubriendo como eres a solas conmigo”.

Camilo Sesto 1978 trae el espectacular tema “El amor de mi vida” que tiene un sesgo humanizado que preconiza: “por qué de pronto me siento perdido en la espalda de tú olvido, tu silencio y tu desdén.” 

Horas de Amor, disco del año 1979, sigue su tónica de amores contrariados. “La culpa ha sido mía” cuenta con un excelente rango de humanismo figurado: “fueron tantos los años los que mate por ti”. Convergencias de índole sinestésicas, auditivas, visuales y táctiles con comparaciones: “fueron tus palabras las que segaron mi luz, fueron tus caricias como clavos en mi cruz”.  “Mía, la culpa ha sido mía, que lenta es mi agonía, vacía de esperanzas para mí”.

Si me dejas ahora fue popularizada por el cantante José José. Cristalizan aquí recursos humanizados y táctiles: “me encadenaste a tu falda y enseñaste a mi alma a depender de ti y ataste mi piel a tu piel y tu boca a mi boca”. “Que yo he sido en tu cadena de amor tan solo un eslabón”.  “Estoy preso entre las redes de un poema”.

Amaneciendo es el disco de Camilo del año 1980 que contiene joyas musicales como “Perdóname”, “Insaciable amante tú”. En “Perdóname” discurre lo humanístico cuando enfatiza: “son palabras que nunca sentí y hoy se vuelven contra mí”. Analógicamente,   “Insaciable amante tú” es otra hermosa balada cúspide que se hizo popular en la voz de José José y del mismo trabajo. Considero que tiene muy buenas construcciones que tocan la poesía y su consistencia con sugerentes imágenes visuales: “en tus ojos habladores pude ver otros amores”. Táctiles: “por tu besos sin entrega se me hizo el alma piedra”. Recursos reiterativos en el trayecto de la letra, las palabras y el verbo: “mientras yo callaba”. Comunión con lo táctil, el símil y lo humanizado: “tu cuerpo como hielo congelo todo mi anhelo mientras yo callaba”. Factores antitéticos humanizados: “la distancia fue creciendo y nuestro amor disminuyendo sin esperanza”. Lo visual y humanístico: “Un océano de noche fue ahogando mis reproches”.

Camilo con ganas es el trabajo musical de 1983. “Mientras tú me sigas necesitando”, hay una sinestesia humanizada: “tus ojos hablan con su luz”.  “Mi mundo tú” humaniza la frase cuando dice: “me ahogaría en un vaso de agua lleno de dolor”.  “Terciopelo y piedra” es el amor personificado con recursos táctiles, visuales y gustativas: “Yo no soy ese amor a quien se niega y exige pasión cuando tú tienes ganas, Yo no soy ese amor que depende del frío o calor, te molesta o calienta tus sabanas, yo no soy ese amor que se queda mirando el reloj y muerdes las horas hasta que llegas.” Símil o comparación: “yo no soy ese amor que se bebe como un licor y luego tiras la copa”. “Yo no soy ese amor, que se calla por temor, te dice a todo que sí, sea lo que sea”. 

Camilo Sesto 84 impone la canción “Te amo”. Hay una humanización en el fragmento: “te amo, mi calle no tiene otra salida, tiene una dirección tu vida y tu corazón”. Otra pieza que es rica en adornos estéticos de la palabra es “Amor de mujer”, consiste en el juego de símiles y de eslabones de una cadena de antítesis muy bien lograda, humanamente animizado.
“Amor de mujer es como un juego de azar, te da buena suerte o te la puede quitar, amor de mujer a veces fuego y a veces cieno, salvaje y tierno, mezcla de cielo y fuego”. Personificación: “amor de mujer, cara o cruz de muchas vidas, corazón de altos ruegos y duras caídas”.

Camilo Sesto o Camilo Blanes, para decir su verdadero nombre, fue un hombre autentico, sencillo, humilde; especularía yo para el tamaño de su obra que ha traspasado los umbrales de la trascendencia con sus canciones-poemas. Él toca en su obra más que el amor el desamor en toda su expresión, lo proscrito, lo erótico y prohibido, como buen esteticista de y por la palabra. Buen pintor fue desde sus años juveniles, a la vez un gran lector. Su biblioteca estaba abarrotada de libros, motivo por el cual tuvo un accidente donde quedó con una lesión en uno de los pies por encaramarse sobre una silla.

No amaba él la mala música mercenaria conocida con el nombre de reguetón, fue contrario al lenguaje hueco de esos temas y su música de tres compases que no tocan para nada las fibras ni las cuerdas del alma. Viéndolo bien se podría especular que éste cantante lector poseyera algún libro inédito de poesía que seguramente lo rodaron o rodaran en el tacho de la basura, porque la palabra escrita, dice la gente, no da ninguna ganancia. Sus familiares se pelean actualmente como buitres los mendrugos de una herencia vestida de materiales propiedades, por ser personas elementales. No tienen valor para ellos las cosas que salen del alma.

Afortunadamente, Camilo dejó un legado musical inalienable, es decir, un patrimonio colectivo y a la vez individual que se inoculó entre las venas, ADN y arterias de sus innumerables admiradores y oyentes.

Sitio de la imagen: https://culto.latercera.com/2019/09/07/cuentas-camilo-sesto-muere/



Camilo Sesto (1946-2019)


Triste Final, de Camilo Sesto.


lunes, 7 de octubre de 2019

Sergio Medina: poeta nativista y modernista

El 7 de octubre de 1882 nació Sergio Medina en la ciudad de la Victoria: hijo de Ramona Medina; su niñez transcurrió como la de todos los muchachos de la provincia, de aquella época, entre la escuela de las primeras letras, los baños en el río Aragua y los clásicos juegos de guerrilla, trompo y papagayos; con frecuencia visitaba las vecinas poblaciones de San Mateo, Cagua, Turmero, Maracay y Villa de Cura. Realizó sus estudios primarios en su ciudad natal y obtuvo el grado de Bachiller en filosofía del Colegio Ribas, bajo la dirección del poeta Luis Churión, donde tuvo su primer contacto con la faena literaria. 

Obtuvo el segundo premio en el certamen literario para escoger la letra del Himno del Estado Aragua (1905). Publicó sus poemas en los periódicos regionales: El Criterio, Ariel, Prosa y Verso, Puntos y Coma, así como en la revista caraqueña El Cojo Ilustrado. Junto con Carlos Blank redactó el periódico El Regional en La Victoria. 

Poemarios publicados: Poemas de sol y soledad, Caracas 1913; Cigarras de Trópico, Caracas 1928, segunda edición 1942.

Ya entrado en años, enferma del corazón y lo internan en la Policlínica de Maracay, donde médicos y amigos lo atienden; no teniendo curación pide que lo trasladen a La Victoria, el pueblo que lo vio nacer, donde fallece el día 7 de abril de 1933, a la edad de 51 años.

La Asociación de Escritores de La Victoria creó en su honor la Orden de las Letras Victorianas Sergio Medina y La Secretaría de Cultura del estado Aragua creó el Concurso Interliceista Sergio Medina. Además tres instituciones educativas en Caracas, Las Tejerías y La Victoria llevan si epónimo.

Fue considerado por el poeta Miguel Ramón Utrera, en su antología Poesía de Aragua, como un poeta que asumió la “revalorización estética del paisaje nativo. Demostró singular maestría en el equilibrado dominio del aspecto formal, vaciado en crisoles modernistas”. También refiere Utrera que en la década de los 40 del pasado siglo surgió la Agrupación Sergio Medina, "bajo cuyos auspicios se publicaron algunas obras de poetas jóvenes.

Los poemas de Sergio Medina están impregnados del paisaje aragüeño, en una voz que permanece en las letras nacionales y de habla española. Le cantó al arado y a la espiga, al Samán de Güere, a la noche, al amor y al desamor. Como lo expresó el poeta Andrés Eloy Blanco: “sus poemas vivirán lo que viva lo verde, lo que viva lo azul, lo que viva la eterna primavera aragüeña”.

 Redacción: Argenis Díaz


Poema de Sergio Medina

Fragilidad

Toda mi vida se rompió en el fino
y fúlgido cristal de este fracaso.
Yo amaba, entonces, como un griego el vino
y como un griego fabriqué mi vaso.

Siendo por obra del contrario sino
-¡oh! este dado azariente del ocaso-
tu amor como el rubio y capitoso vino
mi corazón el cincelado vaso.

Era el sueño nupcial para mi mesa:
tu linda boca sugirió una fresa
y el blanco pan tu cuerpo alabastrino.

Mas se oscurece el sueño, y de repente,
cual una cuerda, misteriosamente,
se rompe el vaso y se derrama el vino.


Referencias

Poesía de Aragua. Miguel Ramón Utrera. Secretaría de Cultura de Aragua. 1992.

http://sergiomedina.obolog.es/biografia-sergio-medina-86275

https://venezuelaehistoria.blogspot.com/2015/10/sergio-medina.html


Sergio Medina (1882-1933)