jueves, 20 de octubre de 2022

Cerro El Empalao a Cerro Meregotos de la resistencia indígena

Permítame plantearle que constituiría una reivindicación a la memoria de los rebeldes aborígenes meregotos, arawacos (arahuacos) y caribes, que el cerro, espacio y escenario donde se empaló a nuestros aborígenes y que lleva como nombre del instrumento de tortura (EMPALAO - EMPALAMIENTO) para las violaciones, asesinatos a los seres humanos que se resistían a la conquista española, cambie de nombre y no el que actualmente ostenta y como tal aparece en Google, cartogramas, libros, etc. 

Como docente y discípulo de los honorables catedráticos Armando Rojas, Omar Hurtado Rayugsen, Arístides Medina Rubio, Federico Brito Figueroa, entre otros maestros de gran valía, me permito proponer que se le cambié el nombre que identifica al cerro pulmón vegetal de Cagua, por uno más acordé a la realidad geohistórica y me permito proponerles: "Cerro de la resistencia aborigen", cerro Meregotos o cualquier otro que evite prolongar la presencia de tal instrumento de tortura como lo fue el EMPALAMIENTO, persistiendo, en nuestro días, la cultura de la dominación y conquista. Una propuesta que dignifique la resistencia aborigen, sus luchas contra el invasor español, la defensa que hizo de sus tierras, la valentía y la no entrega de su territorio incluso ante bárbaros e inhumana tortura como lo fue el EMPALAMIENTO.

Siendo que la población aborigen asentada en la zona, en esta área fueron Los Meregotos, y a quienes empalaron por su oposición al régimen conquistador colonizador, bien pudiera denominarse: CERRO MEREGOTOS DE LA RESISTENCIA INDÍGENA. Aunque bien, pudiera ser otro el nombre, incluyendo el de un patriota, una vez se haga una consulta pública. Pero proponemos el supra mencionado. Cerro Meregotos de la resistencia indígena.

¿El nombre del "cerro el empalao" es o no un patrimonio cultural devenido desde la época colonial?

Pregunta interesante, para aclarar si constituye tal denominación, un patrimonio cultural del pueblo de Cagua.

Veamos el concepto de "patrimonio cultural" universalmente aceptado: “patrimonio cultural es el conjunto de bienes tangibles e intangibles y naturales que forma parte de las prácticas sociales, a lo que se le atribuyen valores a ser transmitido y luego resignificado de una época a otra o de una generación a la siguiente". Definido el concepto de patrimonio cultural analizamos:

El EMPALAMIENTO, resultado de empalar ¿constituye una práctica social en la actualidad o tiene nueva significación esa conducta? La respuesta es no. Un NO rotundo y absoluto. Ese elemento integrante del concepto en cuestión, como lo es la práctica o conducta  social, el empalar, no se ha transmitido y no puede transmitirse, ni se le puede atribuir Valor a ser transmitido, ni tampoco, resignificarlo de una época a otra o de una generación a la siguiente, caso distinto  lo es los Diablos Danzantes, los Locos de Sanare, y tantos otros, ejemplo de valores intangibles que sí son un patrimonio cultural del pueblo, que representan, encarnan o simbolizan una práctica continua en el tiempo por generaciones hasta el presente.

Es evidente entonces, que la denominación "Cerro el Empalao" no constituye, un patrimonio cultural, visto los elementos integrantes de tal concepto y las distintas resoluciones de la Unesco, así como la Ley Nacional especial que normaliza lo referido en la República Bolivariana de Venezuela y en su Constitución.

Comparto aquí la reflexión de Vladimir Acosta en “Salir de la Colonia”, como una premisa de esta propuesta.

"la arrogancia y la sordera en el poder no cesan, el burocratismo y la corrupción tampoco, situación que resulta compleja y difícil de enfrentar, también hay que sacar a relucir un tema central: el de la persistencia de la colonia, de la herencia colonial y de la necesidad de salir de ella, de ir asumiendo la lucha por salir de ella, de solventar esa pesada carga histórica que arrastramos, es uno de los problemas cruciales, quizás el principal de todos, por ser uno de los componentes estructurales de la crisis de los procesos de cambio en América del Sur... continuamos sujetos a arraigados a patrones culturales de conductas que heredamos de la colonia española y que sigue siendo parte de nuestra estructura social y cultural, de nuestra vida cotidiana en su conjunto, recreándolo a diario, sin darnos cuenta e ignorando su peso, esa pesada y desastrosa herencia colonial, sin cuya eliminación mediante una lucha persistente ningún cambio social adquiere suficiente profundidad y ninguna revolución tiene futuro... enfrentar el tema de la descolonización de nuestro países, de nuestra sociedades y de nuestra mente es parte esencial de cualquier cambio de fondo, es parte esencial de la lucha”.

En este sentido, en correspondencia con exposición de motivos, dirigida tanto a la Alcaldía como a la Cámara Municipal del municipio Sucre del estado Aragua, con sus respectivas firmas anexas, incluimos esta propuesta, que en parte dice:

“Proponemos que el nombre de nuestro cerro tenga un nuevo significado, que represente, encarne y simbolice los valores aborígenes, de nuestros originarios pobladores; en este orden de ideas, les proponemos a ustedes, en su condición y carácter de autoridades municipales, sea cambiado el actual nombre al cerro de Cagua y que se denomine “CERRO MEREGOTOS DE LA RESISTENCIA INDIGENA”, con ello se dignifica, honra y valoriza la memoria de nuestros originarios pobladores, cumpliéndose con el mandato Constitucional, con la Ley de Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y con las resoluciones de la UNESCO sobre los patrimonios culturales.

Hemos designado a los ciudadanos, profesor y abogado, Eduardo Antonio Orta Hernández, vecino nacido en Cagua, descendiente de los fundadores de este pueblo, quienes lo han habitado durante varias generaciones y al pintor, maestro de generaciones, Evelio Giusseppi, primer patrimonio viviente del Municipio Sucre e integrante del patrimonio cultural de la República de Venezuela, cedulados V- 4.366.450 y V- 2.029.251, respectivamente, para que gestionen la consignación de esta solicitud”.

 Texto y fotos suministrados por Eduardo Orta Hernández.


Actual cerro "El Empalao" de Cagua.


Eduardo Antonio Orta Hernández nació en Cagua, Aragua, Venezuela, el 17 de noviembre de 1954. Docente y abogado. Profesor en Ciencias sociales egresado IUPEMAR.  Abogado egresado de la Universidad de Carabobo. Gremialista, presidente de la Asociación de Vecinos (del Centro de Cagua) Mariscal Sucre. ASOVEMS. Secretario General del Sindicato de trabajadores de la educación progresista del Estado Aragua SINDITEP-Aragua. Presidente del movimiento regional TACARIGUA 1986. Fundador y asesor de sindicatos obreros en Municipio Sucre y Mariño Aragua. Secretario de organización del Movimiento Electoral del Pueblo Distrito Sucre (Cagua y Santa Cruz) Año 1976. Consultor Jurídico de la Comisión Legislativa del Estado Aragua año 2000. Primer Defensor del Pueblo del Estado Aragua en el 2000. Candidato a la Alcaldía del Municipio Sucre de Aragua año 1995. Actualmente Coordinador de Educación, Cultura y Formación Ciudadana del Consejo Comunal sector centro Cagua. Articulista del semanario El Tabloide y diario El Siglo, durante varios años.

Publicaciones

Aproximación Geohistórica de la Crisis Agrícola.

El 23 de enero Golpe de Estado Cívico Militar o Golpe de Estado Militar Burgués

Industrialización y Dependencia Económica. 


Eduardo Antonio Orta Hernández.



miércoles, 19 de octubre de 2022

Rolando Quero: una visión metafísica desde su propuesta plástica

Nos Observan, año 2021.

Enfrentar la propuesta de Rolando Quero, es un reto en el cual la vida y la amistad me ha hecho sentirme inmerso, y   así lo asumo sin esguinces ni cortapisa alguna. “Nos observan” salió al tapete a raíz de la pandemia que asoló el país, del proceso postoperatorio sufrido por el artista, que derivó en aislamiento y soledad en que nos sumió el Covid como colectivo o civilización humana. La Critica pictórica foránea ubica a nuestro creador, Rolando Quero, dentro de la corriente o la tendencia   del “Neo Expresionismo Abstracto”, entendiéndose   que el término Neo es lo nuevo, y al Expresionismo abstracto se concibe como aquel donde el artista de   la obra refleja o manifiesta emociones y estados de ánimo, es decir, entra en juego el fluir del mundo inconsciente, sin darle cabida de participación   a la razón, y donde los colores en su distribución dentro del lienzo denotan motivos de angustia y afectación, si  estos son chorreados o colocados en distintas zonas cromáticas del cuadro y el soporte de su tela, lo que contribuye a tocar el mundo sensible del espectador o los espectadores. Expresionismo significa angustia, pánico, color, vibración y se hace presente, sin subestimarlo, en la obra inmortal del pintor noruego Edvard Munch   con su obra maestra “El Grito”. Porque allí el autor plasma su estado de ánimo visto desde la perspectiva de lo exterior en una caminata   que realizó con dos de sus amigos. Entonces observo el espacio abierto del paseo, miro al cielo teñirse de rojo; igual efecto percibió en el agua que corría bajo el puente, atrapo la situación, y de varios bocetos plasmados o dibujados en ese instante, llegó a una representación espectral del hombre y del paisaje, de esta manera avizoraba en su cuadro celebre la tragedia de la guerra que viviría más adelante la Europa de los cuarenta.

Rolando Quero sorprendió al mes de junio, en su Galería RQ con una muestra consistente en pinturas, esculturas bidimensionales y tridimensionales en una “Tarde de Artes y Sabores” muy concurrida por los amigos de más confianza. Fuimos observando lo que nos ofrecía aquella exposición. Buena colocación de los cuadros, y esculturas, en un ambiente de luz natural durante el día o artificial en la noche.  Nos adscribimos a lo señalado por la crítica foránea, pero debemos señalar que lo abstracto como tendencia para el exponente no tiene figuración alguna y eso es una constante de su trabajo estético. Rolando Quero nos plantea   un expresionismo del adentro, metafísico por esencia, cuya denominación es lo intrínseco o del adentro o si se quiere del alma, a lo mejor, los dolores de la operación, la pandemia, la soledad, privaron sobre su ánimo y le activaron el ojo interno de Dios que todo lo ve, porque somos dioses en pequeño, y porque en esencia llevamos la chispa divina de él. Pero también nos observan desde un punto de vista metafísico los ángeles y habitantes de planetas de civilizaciones avanzadas, o hermanos mayores o tal vez los Maestros Ascendidos; lo antes acotado y sus lecturas quizás coadyuvaron o fueron acicate para poder emprender esa búsqueda estética. O tal vez su sensibilidad artística, más la sumatoria de su angustia emocional, existencial, le hicieron trasmutar su aspereza de mortificado de la vida que propició este intrínseco modo de expresión estético pinto-escultórica

Ahora pasaremos a los elementos manifestados y patentes en la ocupación que acarreo la realización de tamaña empresa plasmada por ese gran realizador. Preponderancia de vibraciones que expresan sus colores jugando con las líneas   como nueva propuesta. Imágenes sugeridas vistas desde el aire, mapas, continentes, un mundo de interioridades. Líneas negras que definen los colores vivos; preponderantes azules, naranjas, amarillos, uno que otro ocre. Causan al espectador sensaciones de luminosidad de alegría, pero el contraste a la vez de líneas oscuras o negras hacen énfasis de la preocupación del autor por la humanidad y su destino, todo es dinámico, movible en sus trazos sobre el lienzo. Cabe destacar que sus esculturas tienen colores claros, parecidos a las pinturas y en su mayoría representan ángeles sugeridos. Todo se circunscribe en lo lineal y lo cromático. En los aspectos de composición el artista distribuye los elementos en todo el espacio de la tela del soporte plano y en sus tallas de madera. Prevalece para la obra el peso visual como totalidad, no como fragmentos, Crea armonía espacial por la distribución de los cuerpos sugeridos con líneas que deforman la figura haciendo factible los contrastes de lo no figurativo. Texturas de un trazo grueso o pinceladas gruesas, con yuxtaposiciones de los objetos plasmados.

Los presentes quedamos impactados y rendidos ante la evidencia de encontrarnos con un proceso de búsqueda de Rolando Quero. Creemos y estamos convencidos sin lugar a dudas, que la presente propuesta, no se ha realizado en los tiempos actuales por otros representantes de la plástica en el país y nos atrevemos a conjeturar en ninguna parte de este continente americano, podemos colegir sin menoscabo alguno que esta propuesta es unitaria completamente entre cuadros y esculturas que materializan y espiritualizan los mismos elementos, es decir, pura esencia de corte metafísico.

Nota este escrito fue realizado en el mes de febrero del año en curso. Rolando tenía previsto. presentarlo en una exposición de la obra, creo que en Valencia o el Occidente del País, ya el pintor no está entre nosotros se fue a integrar en los colores del máximo artista del Universo, nuestro padre creador Dios. Colegimos por sus trabajos, que Rolando era un pintor con búsquedas único en Venezuela y me atrevo a aseverar que en toda la América Hispana. 

Víctor Parra Rivero   Educador Poeta y Narrador

Fotos del taller del pintor Rolando Quero.

Obra del pintor José Moisés Sumoza. Foto de María Teresa Fuenmayor,

 

RQ Galería. Foto: María Teresa Fuemayor







José Moisés Sumoza y su mural en honor de Rolando Quero.


martes, 18 de octubre de 2022

El parque Samán de Las Minas

Lleva el epónimo del poeta villacurano Ramón Sosa Montes de Oca, está ubicado a tres kilómetros de Villa de Cura en posición noroeste a un lado de la carretera de Villa de Cura - Cagua, cerca de Las Guasduas, el más antiguo vecindario local. Según escribió Oldman Botello “es un regio árbol cuyo tronco mide nueve metros, cincuenta su mayor diámetro en la copa y cuarenta de altura. Un auténtico ejemplar de la flora aragüeña y muy digno sucesor del Samán de Güere”. Data de la época del guzmancismo (1887). El nombre de Las Minas viene del riachuelo que lo circunda, hoy día contaminado y de pocas aguas. En los años setenta, cuenta Eduardo Bolívar Flores en la revista Actualidades, el parque tenía un conserje y jardinero de nombre Ernesto Blanco y para ese tiempo su follaje abarcaba unos “cuarenta metros de circunferencia, basado el estimado en una rama de veinte metros de longitud extendida casi horizontalmente al sur”, en la cercanía estaba poblado de árboles y arbustos, “apamates, zaragueques, cotoperices, mijaos, bucares, guácimos y mangos”. Es curiosos que para la fecha (1974) el parque estaba dotado de equipos recreaciones, sanitarios y asientos.

Precisamente fue Sosa Montes de Oca uno de los principales amigos que tuvo el samán, por eso fue decretado Parque Nacional en 1986 con el nombre Ramón Sosa Montes de Oca, poeta villacurano nacido en 1914 y Premio Municipal de Poesía en Caracas en 1952.

   En octubre de 2015, escribió Botello que “el Parque Ramón Sosa Montes de Oca, con el tiempo ha caído en el abandono. Es muy lastimoso ver hoy ramas secas que presagian la muerte de ese gigante vegetal cercano a los doscientos o más años. Lleno de monte y de parásitas que lo perjudican en su fronda. El Instituto Nacional de Parques lo marginó de su agenda. No tiene mantenimiento y cuido como en un tiempo lo tuvo y las autoridades municipales no le han dado su verdadero valor. Ocasionalmente grupos juveniles y de buena voluntad acometen la limpieza del parque, que al poco tiempo vuelve a caer en el abandono. Sea este mensaje una llamada de atención a los organismos encargados de velar por el incuestionable sucesor del Samán de Güere antes de que la incuria termine con su larga vida”. Sobra decir que hoy en día el abandono es total.

 Poeta Ramón Sosa Montes de Oca

 Ramón Sosa Montes de Oca (1914 - ¿?) Fue un poeta villacurano, aunque carecemos de datos precisos de su nacimiento y muerte. Tenemos referencia de su obra poética a través de Miguel Ramón Utrera en su antología Poesía de Aragua, en la cual expresa que fue “un poeta con acento rebelde, como cautivo de la transida soledad”. Quizás influyó en su obra poética su pasión por los viajes que lo llevó a recorrer casi todo el mundo. Usó en muchos de sus poemas el verso libre; sin embargo, en su producción más recientemente conocida aborda las formas académicas, aplicándolas con destreza en décimas, sonetos y romances.

Por su parte, el poeta Elías Rodríguez Argüeño en su libro Perfiles de Luces. Selección de poemas (1998) confirma su vocación de poeta viandante y viajero, además de ser un buen mecenas ya que ayudó a poetas de escasos recursos a publicar sus obras. Parece ser el único poeta nativo de Villa de Cura que ha sido galardonado con el Premio Municipal de Poesía del Ayuntamiento de Caracas (1954). Fue un auténtico autodidacta y asiduo lector y le gustaba conversar con ilustres poetas y escritores como Luis Pastori, Luis Cordero Velásquez, Feliz Guzmán y Ramón Medina, entre otros que frecuentaban la casa de la Asociación de Escritores de Venezuela. Su nombre aparece en la publicación del CONAC Quienes escriben en Venezuela. Diccionario abreviado de escritores venezolanos (1900-2003). Caracas 2004.

 Obra publicada

La inútil locura, Caracas (1946), Tránsito en llamas (1950), Paso de Angustia (1953) y La huella iluminada (1955). 

Texto; Argenis Díaz.

La fotografía del parque fue tomada de la revista Actualidades, fotógrafo Francisco Rangel Gómez. Eduardo Bolívar Flores. Editor – Gerente. Mayo, 1

Foto de Ramón Sosa Montes de Oca, tomada de Internet.

 

El Samán de Las Minas (1974). 


 

sábado, 24 de septiembre de 2022

Ángel Custodio Loyola: el Tigre de Masaguarito

Por Manuel González 

Este 24 de septiembre de 2022 se conmemoran 37 años, de la desaparición física del TIGRE DE MASAGUARITO, ANGEL CUSTODIO LOYOLA.

Nació ÁNGEL C. LOYOLA, en La Mata Arzolera, caserío ubicado entre Santa María de Tiznado y El Socorro en el estado Guárico. Comenzó a cantar a la edad de 14 años, y en el año 1951 se fue a Caracas de la mano del desaparecido maestro JUAN VICENTE TORREALBA con quién estuvo hasta el año 1954, trabajando junto a MAGDALENA SÁNCHEZ en Sabana Grande, siendo sustituido en Los Torrealberos , por el cantante zuliano MARIO SUAREZ.

Ese mismo año, fundó el grupo Los Guariqueños, con quién grabó varios discos de 45 y 78 RPM, con el sello discográfico DISCOMODA e hizo grabaciones también con el sello CACHILAPO.

Casado con la señora LAURA DE LOYOLA La Tortolito del llano con quien procreó a ÁNGEL CUSTODIO LOYOLA HIJO quien sigue sus pasos y mantiene ese gran legado.

EL TIGRE DE MASAGUARITO, que era su nombre artístico, nos representó dignamente en países como Colombia y México entre otros

A ANGEL C LOYOLA se le conoce como el pionero de la música llanera, quien llevó nuestra música a la ciudad de Caracas con impecable vestir, de liquilique y sombrero, así como su infaltable pañuelo blanco en la mano y una garganta sonora.

Grabó y fue acompañado por muchos artistas, cómo Juan V. Torrealba, Cosme Pérez, Eduardo Pérez, Manuel Luna, Urbino Ruiz, Alfredo Tovar, Omar Moreno, Ignacio indio Figueredo, Rigoberto Valera, José Ramón Valera, Andrés Vera, José A. Rengifo y Ramón Becerra entre otros.

Su frase VERDAITA Y CÓMO NO, lo inmortalizó.

Entre sus múltiples éxitos, recordamos El Carnaval, La Catira, El Gavilán Colorao, Seis por Numeración, Pajarillos, Kirpa, Nuevo Callao, todos de su autoría con música del folclore, pasajes cómo Puerto Miranda , de su firma con música del recordado MANUEL LUNA, El Cimarrón también Las Rositas, Tierra Negra, Triste Despedida, Pasaje # 1, Canto a lo loco, Las Primeras gotas de agua, La guayaba, Adiós Caracas, El Guariqueños si sabe del poeta Eduardo Hernández Guevara, Lamento del Canoero del recordado Ángel Ávila, Los Profesionales del desaparecido compositor colombiano Miguel Ángel Marti, Guayabo Negro del indio Figueredo, Cariño Lindo de Mariano Hurtado, Cajón de Arauca Apureño de Lucio Mendoza y el poeta Julio César Sánchez Olivo, San Felipe de Valentín Carucci y Lucio Mendoza entre otros.

El 24 de septiembre de 1985, a la edad de 59 años, la muerte lo sorprendió en su residencia, ubicada en la Urb. La Segundera de Cagua municipio Sucre del estado Aragua. Su deceso fue producto de un infarto en horas de la mañana, cuando se disponía a ir a cantarle a los privados de libertad, en el internado de Tocorón municipio Zamora del estado Aragua.

Sus restos fueron velados en la ciudad de Maracay y sepultado en el cementerio Metropolitano del municipio Marino del estado Aragua, y después de 12 años, el día 27 de Septiembre de 1997, se procedió con autorización de los gobernadores de Aragua y Guárico, a exhumar el cadáver para llevarlo a la ciudad guariqueña de Calabozo donde duerme el sueño eterno.

Cabe destacar que ese día fue conducido en una carroza fúnebre, desde el municipio Mariño, haciendo escala en la plaza Bolívar de Villa de Cura, donde se le rindieron honores e hicimos guardia de honor,  músicos, cantantes y animadores del gremio llanero, posteriormente en el arco de La Puerta, monumento histórico y la plaza Bolívar de la capital guariqueña San Juan de los Morros , una parada más con su respectivo homenaje, luego siguió la caravana en horas de la tarde hacia Calabozo donde también se le rindieron homenajes hasta ser sepultado.

El burgomaestre para ese entonces, el doctor TEÓFILO RODRÍGUEZ DÍAZ ordenó que el terminal de Calabozo llevara el nombre de ÁNGEL C. LOYOLA y se hizo una plazoleta con su busto.

 

Ángel Custodio Loyola (1926 - 1985)

lunes, 12 de septiembre de 2022

Valentín Carucci y su fructífera carrera artística

Manuel González*

El tres de septiembre, se conmemoran tres años de la partida física del compositor larense VALENTÍN CARUCCI. Nació el 14 de febrero, Día de los Enamorados, de 1923, en el paso de Curarigua, parroquia Antonio Díaz, municipio Torres del estado Lara.

Casado con la poetisa, YSABEL TERESA SÁNCHEZ GONZÁLEZ, con quien procreó dos hijos y hermana del cantautor cojedeño, de Tinaquillo PEDRO EMILIO SÁNCHEZ.

En sus primeros años de vida, se desempeñó como vendedor de pan dulce, boxeador y policía, hasta que, en el año 1951, por ser un hombre muy dinámico y polifacético, fundó el conjunto Camaguán junto a Rafael Rojas, luego el grupo Palmarito al lado de su cuñado PEDRO EMILIO SÁNCHEZ, con quién hizo una llave extraordinaria, posteriormente fundó Los Copleros del Camino.

Director artístico, folklórico y supervisor de grabaciones del sello DISCOMODA, locutor y productor del programa, Festival Criollo en RADIO RUMBOS.

En 1996 gana por vez primera, las elecciones de SACVEN como presidente y en el 2005, fue electo presidente del COMITÉ IBEROAMERICANO DE LA CONFEDERACIÓN INTERNACIONAL DE AUTORES Y COMPOSITORES.

Descubridor del cantante oriental de Macarapana Sucre, RAFAEL MONTAÑO e incorporó a muchos cantantes y grupos a SACVEN, entre ellos Las Cuatro Monedas, Raquel Castaño y Belquis Cedeño entre otros.

Autor de más de 300 temas, entre los que destacaron:

Atardecer Larense, Corazón Traicionero y Mire comadre mire y San Valentín grabados por el desaparecido cantante de Guayaquil Ecuador JULIO JARAMILLO

Fuente de la Coromoto por MAGDALENA SÁNCHEZ,

Lejos de ti por ADILIA CASTILLO,

San Felipe ÁNGEL C LOYOLA,

Curarigua BERTICA MEDINA,

Palmaritales de Arauca ENEAS PERDOMO,

Agüita de coco OSWALDO MORALES,

Soy larense SADID MEZA

Lunita de Tinaquillo grabada por SIMON DIAZ,

Romance en la llanura TRINO BANDRES,

Ensoñación de CARUCCI y ROGELIO ARVELO grabada por MAIRA MARTI,

Madrecita por FREDDY SALCEDO, Monte Azul grabada por CRISTOBAL JIMÉNEZ,

Besos Fingidos de CARUCCI y ALFREDO TENEPE popularizada por HÉCTOR CABRERA,

Amor lejano de CARUCCI y ROGELIO ARVELO en la voz de JOSEFINA RODRÍGUEZ,

A ti Barquisimeto de BENILDE GONZÁLEZ, Chubasco Llanero grabados por RAFAEL MONTAÑO y NEIDA PERDOMO, 

Mi Gabancito con música de IGNACIO " INDIO" FIGUEREDO impuesto por REINA LUCERO y el clásico Sentimiento Apureño de VALENTIN CARUCCI, PEDRO EMILIO SÁNCHEZ y el maestro MANUEL LUNA grabado por el Tigre de Payara FRANCISCO MONTOYA entre otros.

Al cumplir 80 años de edad, cómo reconocimiento a su fructífera carrera artística, fue hecha una producción discográfica de 4 CD con 80 temas de su autoría, en voces de varios intérpretes, titulada 80 AÑOS DE UN LARENSE, sin fines de lucro.

Cómo dejar de recordar una frase, tal popular de él, ¿COMO ESTAN MIS MUCHACHOS? al referirse a sus colegas y amigos de SACVEN.

Nuestro querido y recordado VALENTÍN CARUCCI murió en Buenos Aires Argentina en casa de su hija, donde estaba de visita, a la edad de 96 años (2019), víctima de una caída doméstica.

Sus restos fueron cremados y su hija, espera traerlos a Venezuela para el descanso eterno.

A tres años de la siembra de este gran hombre y mejor amigo, VALENTÍN CARUCCI dedico estas líneas.

 

*Cronista del folclor y productor radial.

 

Valentín Carucci (1923-2019)


sábado, 20 de agosto de 2022

La Línea. Íntima Sacritud

Texto de José Sánchez Arévalo 

sobre el misterio de la línea como propuesta de lenguaje y dimensión estética

La línea, una ampliación de horizontes dados, desencadena la infinitud abierta del ritmo inmanente de la libertad, con la intrusión de las contradicciones, propias de aquello que se desvela y lo continuamente por desvelarse. Así, cuanto más se amplía el horizonte, es como conminado a disminuirse proféticamente, unas veces palideciendo y otras iluminándose hasta hallar su fundamento irrevocable para iniciar una llegada y una despedida en su enigma permanente.

Por eso en sus espasmos de onda creadora se desgarra en sí misma, emancipándose articulada y desarticulada a la vez, con su gran espíritu ubicuo que la hace presencia, no manifiesta.

 Su intimidad sigue latente e incólume aunque se porfíe por desarraigarla, porque, aun si sufre constantes desgarres con propósito de ver aparecer su íntima ingrimitud, su mimético arraigo de lo palpable, de lo natural, la hará no externa. Desde esa perspectiva cual sentimiento de lo sagrado, con su pureza y ritmo vital, sin anhelo de mistificación, se desprenderá de lo mítico en sustrato inefable de imagen por formar y formarse en la construcción en sí y de sí, resguardada con su impoluta inefabilidad de lo inexplicable.

Desprendida quizá de ese algo como esencia de su origen, recorriendo las distintas texturas, emana ecos donde se vislumbran sustancias de piel sempiterna uniéndose en invocación, obligada y obligando a deslindarse en un mismo fenómeno, para variarse en elaboración de percepciones de una y otra forma.

Aunque hace, busca e intenta expresar y expresarse desde su intensa suavidad, dulzura y delicado difluir, o desde su tierna dureza y fuerza lábil, sus contorsiones, giros e invariables indefiniciones, mantendrá su íntimo sagrado, porque ella hace aparecer lo no visto, lo no existente, aunque éste exista; sin embargo, su impenetrabilidad será cada vez más oscura, porque nada ni nadie puede encontrar ni siquiera el umbral hacia sus potestades, a su cosmos intestino e improfanable, Divinamente Sagrado.

Desde cualquier transposición imaginativa, abre sus espacios en sí para sí, en conjunción con lo esencial para comunicar y agrupar el universo de puntos; por ello se hace música en las claves que reposan sobre su ser, en el amparo de su propia fuerza en desafío de expresión, majestuando fondos y formas que se ajusten al sentimiento de lo probado y lo no probado.

Su magnetismo, la imaginería que despierta y hace descubrir redescubriendo las cosas del mundo, su aliento de sombra imperecedera, los senderos en que se bifurca y que van al encuentro del recuerdo, de la nostalgia, de la ilusión, y, el registro de laberintos, nos hará escudriñar para penetrar otras dimensiones.

Como todo lenguaje fluyente de lo íntimo sagrado, del arcano rupturado y rasgado en símbolos, embeberá en la desnudez que la contiene, haciendo rostro ajeno, complemento que se une en sí, orientada al equilibrio o desequilibrio, con tendencia de armonía, haciéndose y deshaciéndose en la mirada del tiempo finito traspasando el infinito, mientras un grito deleita todas las zonas fraguadas, como síntesis de las construcciones.

En su periplo incondicionado y aún sin conocerse su contexto de origen, desde la mirada sesgada y omnisciente del creador escudriñando confines visionariamente cómo domar su rebeldía, transparentará el misterio, lo inédito, para encontrar lo inesperado.

Ambivalente, profética y ambigua en su sagrado y hermético enigma, resguardada en su íngrima elocuencia, nos dejará su áurea huella, sus perfiles; no así todos sus sibilinos señuelos que esconde en el alma de su cuerpo inagotable en transmigración y que es ritmo en instantes de inesperada creación, variando su arquetípica acentuación en el rostro del espacio que tiene sin estar en él... 

 


 

domingo, 24 de abril de 2022

Joropo /Joropos: Gentilicio y Patrimonio solo de Venezuela.

Joropo es la idiosincrasia de las y los venezolanos y de ningún otro país. El Joropo no es identidad colombiana y de ningún otro país, la identidad musical del respetado país es la cumbia, vallenato, bambuco etc., mas no el Joropo, gentilicio y patrimonio de Venezuela y de ningún otro país.

Historia veraz del JOROPO, Gentilicio y Patrimonio de VENEZUELA y de ningún otro país, por el Mtro. Jesús Querales, cultor venezolano.

Caracas, 19 de enero de 2021.

Jesús Querales, director fundador del grupo Un Solo Pueblo.

Después de mi primera participación en las conversaciones, que por las redes sociales se vienen sosteniendo con relación al origen del Joropo; quisiera reafirmar mi posición, ahora mejor procesada y sin las pasiones iniciales.

No soy de los que acostumbra a participar mucho en discusiones; me he sentido más útil dedicándome a cultivar los géneros musicales que defiendo desde la óptica natural de sus cultores originarios. Este escrito no pretende provocar discusión alguna, sólo intento fijar posición ante una situación que entiendo la justifica.

LOS JOROPOS VENEZOLANOS, UNA TRADICIÓN DE MÁS DE DOSCIENTOS AÑOS.

Voy a mostrar primero mi diseño analítico en torno a la situación que se está planteando con el joropo llanero venezolano y las aspiraciones de un sector colombiano de otorgarle génesis y desarrollo en paralelo o en simultáneo con la parte venezolana, en lo que algunos llaman "llanos Colombo Venezolanos". Y no es una visión nacionalista: Guillermo Abadía Morales, lingüista, académico, antropólogo, investigador del folclore y experto en lenguas indígenas colombianas es un sustento importante para que yo haga esta afirmación, ya que él no registra el joropo recio entre las manifestaciones musicales de raigambre colombiana.

Primero voy a dejar por sentado mi posición analítica, luego expongo lo que considero son los antecedentes empresariales en Colombia y en Venezuela de este pretendido; y luego, en lo que llamo etnicidad y orígenes, con algunos aspectos relacionados con la geopolítica, expondré la manera como fue asimilado progresivamente el joropo en Colombia, pasando inclusive por encima de las tradiciones musicales que ya se habían desarrollado de modo autónomo en esa zona por sus pobladores.

POSICIÓN ANALÍTICA.

El asunto medular no es que los colombianos cultiven específicamente una de nuestras formas y variantes del Joropo venezolano, eso nos debe llenar de orgullo ya que indica que es una música que aparte de bien conformada, convoca. El problema está, en la pretensión de que es una manifestación colombo-venezolana, o sea, que en Colombia pretendan arrogarse la cuna o génesis del joropo llanero, junto a Venezuela; cuando sabemos que esa manifestación se cultiva a lo largo y ancho del territorio venezolano, y en Colombia solo se manifiesta una sola de sus formas. La polémica tiene sentido porque compromete de alguna manera la ruptura y homogeneidad de una parte sustancial de la identidad dentro del propio territorio colombiano actual, fundamentado en una suplantación de la música tradicional y típica de los llanos colombianos o de La Orinoquía colombiana, para implantar el Joropo llanero venezolano; a pesar de que muchos de los pobladores más antiguos de ese territorio, la practican y la conservan con sus formas e instrumentos musicales tradicionales ancestrales, y muchos de ellos están conscientes de que con el arpa y el joropo llanero venezolanos, fueron paulatinamente relegados hasta ser sustituidos en el gusto popular. De estas formas originales del llano colombiano, se conservan grabaciones discográficas que son el testimonio de la proveniencia andina de sus manifestaciones.

ANTECEDENTES EN COLOMBIA

Todo comienza como consecuencia de una campaña comercial que se basó en la promoción de una serie de discos de música llanera venezolana, publicados por un sello disquero de la ciudad de Bogotá, en asociación con Luis Ariel Rey: un conocido músico, productor y comerciante llanero colombiano con el objeto de hacer un negocio multimillonario. Grabó en 1950 “Ay si si” y otros números, los primeros que llegaron al acetato, con el "Trio Los Llaneros" que formó con sus hermanos a base de guitarras. Su olfato le indicó que lo que estaba pasando comercialmente con la música llanera en Venezuela a raíz del éxito obtenido en la radio en los años 1950, podría ser un éxito también en Arauca, debido a la influencia de muchos venezolanos residenciados allá, y porque muchos de los habitantes araucanos recibieron con agradecimiento y simpatía el refugio recibido del lado venezolano durante épocas críticas donde se les hizo difícil la vida y en ese trajinar migratorio forzado, los colombianos se llevaron el Joropo en su corazón de regreso a su tierra natal.

En 1957 incorporó por primera vez el arpa a sus grabaciones, pues antes la música llanera por estos lares se ejecutaba en guitarra, tiple, guitarro, Bandolín y Bandola andina, Requintos, Orquesta. En la estrategia para comercializar el Joropo en Colombia, contaron con el patrocinio del narcotráfico que encontró en esta faena una manera "Filantrópica" de lavar el dinero proveniente de sus negocios con la droga. De esa manera, se editaron decenas de miles de discos; se organizaron miles de congresos, conferencias, seminarios, simposios, encuentros, charlas, talleres y se produjeron centenares de festivales con premios millonarios; solo para su promoción y divulgación. Todo en nombre de una "Cultura y Música colombo-venezolana".

Las primeras ediciones disqueras fueron interpretadas por venezolanos y grabadas en Barquisimeto, en el estudio de Alejandro López, quien fue el ingeniero que se especializó en grabar a la gran mayoría de cantantes de la música llanera en Venezuela. Por razones económicas, a los músicos y cantantes llaneros venezolanos, siempre en el olvido por todos los gobiernos nacionales, no les quedó más remedio que participar de estos acontecimientos comerciales organizados en Colombia porque los favorecía económicamente. Fueron siempre los más populares y aclamados en todos esos festivales y se presentaban de modo itinerante cada vez que los solicitaban, contratados para cantar en bailes particulares y en eventos de toda índole, de manera que producían miles de veces más dinero que trabajando con el mismo esfuerzo en Venezuela, además de ser reconocidos y queridos por un público más amplio.

 

EL MODELO VENEZOLANO QUE SE EXPORTA EN EL AÑO 50

Motivado por el desarrollo del movimiento de la música tradicional venezolana en Caracas, Juan Vicente Torrealba, en los años 30 y 40 del siglo XX, innovó en la configuración de la agrupación tradicional llanera cuando le quitó las maracas al cantante e inventó el Maraquero como un instrumentista especializado o específico, con el objeto de que el cantante se concentrara en el canto y no se distrajera como maraquero. Muere así la figura del Maraquero cantante en el llano (figura que aún se conserva en el Joropo Central o Tuyero).

Este nuevo concepto de conjunto llanero de Arpa, Cuatro, Maracas y Bajo, es venezolano porque fue estructurado por Juan Vicente Torrealba a finales de los años 40 del siglo pasado.

A esta innovación de Torrealba, se agrega otra de Ángel Custodio Loyola, al escribir por primera vez letras para un Pajarillo y otros Joropos recios, que tradicionalmente no la tenían, ya que eran cantados solo con versos improvisados para contrapuntear en las Parrandas campesinas.

Estas fiestas con sus cantos y bailes, tenían muy mala fama y eran consideradas de muy mal gusto, por lo que fueron socialmente rechazadas en muchos lugares hasta mediados del siglo 20, ya que por lo general estas controversias pendencieras, terminaban en peleas a machete.

Y es que la manera de "suavizar" el canto recio de los llanos venezolanos por parte de Torrealba, sería del agrado de empresarios y productores, así como representantes de cadenas hoteleras, interesados en mostrar un "folclore" musical más "internacional" y que hoy pudiéramos llamar "light".

Este nuevo concepto musical surgió de una mezcla de innovaciones creadas a partir de los elementos culturales tradicionales: música, poesía, lenguaje, costumbres de una región llanera ubicada entre Calabozo y el Alto Apure; una franja que incluye a poblaciones fronterizas de los estados Cojedes y Barinas y que fueron insertándose de modo ingenioso en las nuevas producciones musicales.

Uno de estos elementos novedosos y quizá uno de los más importantes fue el trabajo que desarrolló Juan Vicente Torrealba para perfeccionar el arpa rústica y primitiva que era utilizada por los peones y trabajadores de las haciendas guariqueñas y que él rescató de un depósito de la hacienda familiar. Esto le permitió desarrollar un Arpa nueva a la que le aumentó el tamaño y por consiguiente el número de cuerdas; perfeccionó la "ese" de su estructura y las clavijas, con lo que se logró mantener mejor la afinación de las cuerdas y corregir una serie de sonidos concomitantes que eran muy molestos.

Cuando Torrealba se enteró de la invención del Nylon por la empresa norteamericana Dupond, viajó a los Estados Unidos para reunirse y trabajar con los ingenieros de esa empresa para el diseño ideal de las cuerdas de su nuevo prototipo de instrumento, y es así que nace el Arpa Torrealbera en los talleres de la fábrica "Banco Largo", que rápidamente se hizo muy popular en Venezuela y que el año 2018 pasado cumpliera 70 años.

Para el año 1957, se venden las dos primeras arpas Banco Largo a Colombia, adquiridas por residentes del Arauca. Las primeras grabaciones discográficas que mostraban esta nueva forma de hacer Joropo en el llano, fueron grabadas por Ángel Custodio Loyola y consiguieron un éxito sin precedentes en la radio de entonces, y se constituyó luego en un gran movimiento musical al incorporarse muchos otros cantantes, arpistas y compositores.

Este movimiento generó un impacto tan grande en Venezuela, que en corto tiempo fue asumido por los habitantes del todos los llanos venezolanos como propio, y esto trajo como resultado un fenómeno de sustitución de estilo sin precedentes ya que para entonces los diferentes llanos venezolanos: Orientales, Centrales y Occidentales, e incluso los colombianos, tenían diferentes géneros e instrumentos musicales que les eran propios y con el devenir se apartaron o arrinconaron a muchas de sus ricas y variadas manifestaciones típicas y originales, dejando solo, a este nuevo Joropo, de Arpa, Cuatro, Maracas y Bajo; con el monopolio de la identidad musical de todos los llanos venezolanos, lo cual constituyó una pérdida similar a la que ocurrió con el petróleo en la economía venezolana, cuando desplazó y casi eliminó al agro y la ganadería como fuentes de riqueza.

No podemos olvidarnos de que Torrealba también intentó cambiar el atuendo original de los llaneros, convirtiendo a sus músicos en lo que el genial Aquiles Nazoa llamó "los llaneros del petróleo".

ETNICIDAD Y ORIGENES DEL JOROPO COLOMBIANO ACTUAL.

Una de las pruebas más fehacientes de que el joropo llanero en Colombia es de reciente desarrollo, es que allá no tuvieron la tradición asociada al género: escritores como Alberto Arvelo Torrealba, compositores como Pedro Emilio Sánchez, ni un cantante como El Carrao de Palmarito, por no agregar costumbristas como Simón Díaz que rescata y desarrolla en Venezuela un género asociado a las faenas del llano: la tonada llanera; por nombrar solo algunos pocos.

Fonéticamente hablando, los llaneros venezolanos hablan naturalmente de manera "nasal"; y de esa misma manera cantan; sin embargo los llaneros colombianos, son de origen andino, ya que fue una región que vivió un proceso de coloniaje tardío y sus gentes provienen de las zonas andinas; por eso ellos no hablan nasalmente, y al asimilar nuestro Joropo llanero se han visto obligados a imitar ese sonido nasal de los copleros venezolanos, ya que esa sonoridad constituye un aspecto idiomático esencial del joropo llanero venezolano. Sucede algo parecido a lo que es el discurso idiomático del jazz y algunos modismos de la voz que son componente esencial del estilo, que los interpretes de ese género en América de habla castellana han copiado de modo ingenioso.

Es a partir de esa campaña denominada 'La música Colombo-venezolana", que los habitantes de la Orinoquía colombiana comienzan a olvidar sus raíces y a reemplazarla por el Joropo llanero venezolano.

ASPECTOS GEOGRÁFICOS DE LA ZONA EN DONDE SE DESENVUELVE EL FENÓMENO.

Los llanos del Arauca y Casanare pertenecieron a Venezuela antes del siglo XIX, y sus habitantes originales fueron en su mayoría indígenas de varias etnias autóctonas, quienes hablaban muy poco el español y tenían esporádicos contactos con las poblaciones criollas, como lo fueron en un tiempo las comunidades de otros estados venezolanos como Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro. Eran entonces unos llanos recónditos con muy poco desarrollo y de difícil acceso.

Una vez que Venezuela se separó de Colombia (hablo de las naciones unidas por Bolívar al calor de la lucha por la Independencia) y esa nación volvió a su nombre originario, adoptando en 1832 el nombre de República de la Nueva Granada; estas tierras, anteriormente venezolanas, terminan quedando del lado neogranadino.  Se pone en práctica entonces, por parte del gobierno de Nueva Granada, una campaña para la repoblación de la región que comienza con la llegada de miles de colonos provenientes principalmente de las regiones andinas de ese país y llevan consigo su cultura, con sus tradiciones musicales e instrumentos típicos. Con ellos se inicia la conformación y decantación de lo que un tiempo después fue la música original de la Orinoquía, o del llano colombiano, cuando ese país asume definitivamente en 1863 el nombre de Estados Unidos de Colombia.

Guillermo Abadía Morales, uno de los pioneros y de los más importantes investigadores de la música colombiana, nacido a principios del siglo XX y contemporáneo con el investigador venezolano Luis Felipe Ramón y Rivera, en uno de sus libros, palabras más, palabras menos, expresa: "Es muy lamentable que el Arpa y el Joropo llanero venezolano hayan entrado a Colombia, desplazando a la música e instrumentos musicales típicos y tradicionales de la Orinoquía o de los llanos colombianos". Abadía Morales enumera y describe estos instrumentos, pero no registró en sus trabajos al Joropo y arpa de los llanos venezolanos como forma musical colombiana, porque no los consideraba propios del llano colombiano.

CONCLUSIÓN.

El Joropo en Venezuela es un sentimiento nacional cuyas formas arcaicas se originaron de las danzas que trajo consigo la cultura ocupante y las formas híbridas que desarrolló el mestizaje de las poblaciones establecidas en la zona norte costera (por ser el espacio por donde llegaron los ocupantes), y luego se desplazó hacia el resto del país, adquiriendo características propias en cada espacio social, para convertirse junto a la arepa, como manifestaciones de identidad a nivel nacional en Venezuela.

Para terminar, me gustaría hacer esta simple propuesta, con la intención de aportar a la discusión sobre música e identidad:

Quisiera convocar la creación de un banco de datos, sobre todo lo ya conocido con relación a la historia de nuestros Joropos, enriquecido y actualizarlo permanente. Y que este banco sirva de apoyo para todos los curiosos, viejos y nuevos, interesados en incursionar de alguna manera en el tema.

[Jesús Querales, director y fundador de la agrupación Un Solo Pueblo, patrimonio cultural de Venezuela].

Foto: Carlos Querales.

Texto reproducido de la página de Facebook de Javier Pedrá Morgado.

 

Jesús Querales e Ismael Querales.