viernes, 12 de agosto de 2011

Ingrid Chicote: activa militante de la palabra

Ingrid Chicote (Caracas,  15 de diciembre de 1965) Terapeuta de Medicina Tradicional China, egresada de la Universidad de Carabobo y de la fundación Neijing, Maracay. Poeta, narradora, investigadora y editora. Tiene una licenciatura en Educación de la Universidad Simón Rodríguez (2012). Es facilitadora de talleres de literatura, filosofía y formación socio cultural y política en diversas instituciones de Aragua y Guárico. Reside en Villa de Cura desde el año 1970 donde fundó una familia y echó raíces. Su apego a la literatura le viene desde muy joven y de sus ancestros. Con una profunda mirada de las cosas más sencillas, Ingrid se convirtió en militante de la palabra poética, a veces mística, a veces cargada de la angustia social que le rodea o de su condición de mujer, madre y amante. 

Ha creado espacios para expresar su inconformidad o su compromiso, espacios donde ha dejado huellas características de su quehacer poético y espiritual.

Coordinó la página Espacio Femenino en la revista Expresión de Villa de Cura, de la cual ha sido una fiel colaboradora y articulista. Se ha desempeñado como Asistente a la Dirección, Coordinadora del Departamento de Redacción y Jefe de Redacción del diario La Antena.  Ha publicado trabajos de opinión, ensayos, textos narrativos y poéticos en diversos medios impresos de Aragua como El Periodiquito, El Siglo, El Clarín. El Vigía (quincenario de Villa de Cura), revista Arahuaco. Muchos de sus poemas y ensayos fueron publicados en la página cultural Raíces del diario La Antena (Guárico, 1996), donde también coordinó la página dominical Féminas (1996) y en Laberinto, página literaria del semanario HOY (Aragua, 1998). También ha publicado en los medios institucionales de la Zona Educativa del Estado Aragua y en diversas páginas WEB. Antes, en 1989, obtuvo mención honorífica en el I Concurso de Cuento Feminista organizado por la revista Mujer/ Fempress de Chile. 

Ingrid Chicote, poeta y ensayista.
Desde 1997 hasta 2007 integró la directiva de la Fundación Villa Literaria, al lado de un grupo de escritores, docentes y cultores villacuranos. Se inició formalmente en el trabajo docente como facilitadora de las Redes Socioculturales de la Zona Educativa de Aragua (ZEA) en el 2004 en el CEICO “Simón Rodríguez” (La Velasquera-Edo. Aragua) donde desarrolló una productiva labor comunitaria, además de iniciar una metódica investigación etnográfica que se remonta a los vestigios de la población indígena que habitó estas tierras antes del proceso colonizador español; trabajo que le valió reconocimientos comunitarios y comunicacionales en diversos medios (Vive-TV). También trabajó en la UEN Bella Vista (Aragua) en el Componente de Desarrollo Cultural. Coordinó en el municipio Zamora el Plan Revolucionario de Lectura y los talleres de la Casa Nacional de la Letras Andrés Bello, labor que continúa hasta la actualidad.

En el año 2004 fue designada oradora de orden con motivo de la conmemoración del 25 de mayo, 282° Aniversario de la Fundación de Villa de Cura, y recibió la Orden Ciudad de Villa de Cura en su única clase como Hija Ilustre del mencionado pueblo, en cuyo discurso asomó algunos detalles de su investigación sobre los antecedentes de la fundación y apuntó hacia la necesidad de rescatar y fortalecer la cultura zamorana.

Portada La ruta de los ancestros.
Ha recibido reconocimientos por su labor como facilitadora, comunicadora, cultora y trabajadora comunitaria de instituciones como Revista Mujer-Fempress (Chile), Universidad de Carabobo y Maestría de Cultura Popular, Fundación Santa Teresa, FUNDEC-Ribas, Senderos Literarios, CRAM-Aragua, Fundación Zamoranos 94.7 FM, Asociación Mundial de Radios Comunitarias, Red Venezolana de Medios Comunitarios, Zona Educativa del Estado Aragua, Galería de Arte Itinerante Armando Reverón e instituciones educativas del Estado Aragua así como también del Instituto de Diversidad Cultural, entre otros. 

Publicó el poemario Piedras concentradas (1997) por el fondo editorial de Senderos Literarios. La Fundación Editorial El perro y la rana le publicó el poemario La ruta de los ancestros (2011), obra que demuestra una voz poética singular y reveladora. Su libro Huelga de Palabras resultó ganador en la I Bienal Nacional de Poesía Cruz Salmerón Acosta del estado Sucre (2010) y fue publicado por Casa Nacional de las Letras Andrés Bello (Colección Bienales, 2012). En el 2014, Monte Ávila Editores Latinoamericana le publica el poemario Caída libre. Además, Cuenta con diversos poemarios inéditos, entre ellos: Lomo de nubes (2009) y Olores de la casa. 

(2011/ Artículo actualizado, marzo 2019).

Texto y fotos: Argenis Díaz.

Ingrid Chicote, poeta y ensayista.

Piedras concentradas. 1997.

Huelga de palabras. 2012.

Caída libre. 2014.


martes, 9 de agosto de 2011

Pablo Cabrera: entre lo social y lo poético

Pablo Julián Cabrera, poeta, declamador, compositor, humorista y cronista popular; es licenciado en Educación, mención desarrollo cultural, egresado de Misión Cultura. Nace en el barrio Las Tablitas de Villa de Cura el 17 de agosto de 1940, hijo de Juana Guillermina Cabrera Mora. Desde siempre ha sido considerado como un poeta nato y un caballero a carta cabal. Desde los catorce años escribe versos. Su primer poema fue “Estrella”, que aparece en la selección de poemas El Canto del Ruiseñor, publicados en noviembre de 1992 con el sello de la Editorial Miranda de Villa de Cura, gracias al aporte financiero del señor Reinaldo Silvera. Gran parte de producción literaria es inédita, de tono amoroso, aunque no deja de haber poesía de corte social, casi siempre vertida en la forma tradicional: el soneto, la copla, la glosa y la décima.

Cabrera apenas había cursado el tercer grado en la escuela Arístides Rojas de Villa de Cura, pues tuvo que dejar los estudios para trabajar como limpiabotas debido a la situación económica de su familia. También se desempeñó como sartenero de panadería, vendedor de artefactos eléctricos, caletero y trabajó en una funeraria hasta encontrar el oficio al que le dedicaría 40 años de su vida: tipógrafo. Esto lo aprendió, en sus inicios, en la tipografía de José Manuel Morgado, pero luego ejerció esta profesión en Maracay, Caracas y La Victoria, respectivamente. El 22 de mayo de 1971 contrae matrimonio con Emilia Teresita Pérez Cabrera, con quien procrea cuatro hijos: Pablo Javier, el mayor, que nació también un 22 de mayo (1972), Eduardo Alexis, Diego Adolfo y Emilio José. Igual que el poeta Morgado, conoció a Aquiles Nazoa, quien le subió la autoestima diciéndole que tenía "madera de poeta". Eso fue antes de casarse, cuenta Cabrera, en una casa en Villa de Cura, casi al final de la calle Paéz, donde vivió un tiempo "El ruiseñor de Catuche".

En el ámbito gremial, el poeta Cabrera fue directivo de la Unión de Trabajadores de la Industria Gráfica y Prensa del estado Aragua (1971). Para sostener a su familia tuvo problemas, debido a su condición de sindicalista, pero supo salir adelante y ganarse un prestigio como excelente trabajador gráfico. Paralelamente, se esforzaba por completar su educación primaria y así obtuvo el certificado de sexto grado en el Colegio República de México de Maracay, eso fue después de recibir una adecuada preparación en el Instituto Polieducativo Aragua, en 1976. Posteriormente cursaría la secundaria por Libre Escolaridad, y obtendría su título de Bachiller en el Instituto Santos Michelena de Villa de Cura. Después obtuvo el título de licenciado en Educación mención Desarrollo Cultural por la Universidad Simón Rodríguez.

En Caracas, Cabrera conoce a toda una pléyade de poetas y compositores, la mayoría afiliados al recientemente creada Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (Sacven), donde él también ingresa como miembro activo en 1974 con el número 1287. Una vez leyó en el vespertino El Mundo que había un recital en homenaje a Andrés Eloy Blanco, y decidió asistir; allí conoció a Jesús Aranguren, a Moisés Correa, a Víctor Morillo y Ramón Becerra. En 1985 asistió y participó en el Primer Encuentro Nacional de Amigos de la Poesía en honor a Aly Primera, donde conoció a otros poetas como Efraín Labana Cordero, Andrea Coa, Williams Hernández y Macanoly Natera. En este escenario se creó el Círculo Mundial de Amigos de la Poesía, en el cual quedó como miembro fundador.

Aunque sus textos poéticos están muy cercanos a la poesía tradicional, ingresó al Taller Literario coordinado por Efrén Barazarte, en la Escuela de Música Ángel Briceño de la localidad villacurana, donde llegó a confrontar sus escritos con poetas de vanguardia como Omar Gutiérrez, Aly Pérez y Rosana Hernández Pasquier. De esta manera participa en la publicación colectiva Lapidario, una recopilación de textos de cada uno de los integrantes del taller, publicado por la Alcaldía de Zamora en 1992. Ese mismo año, publica por iniciativa privada El Canto de Ruiseñor que atribuye al apoyo incondicional del fallecido empresario del cuero Reinaldo Silvera. Tiene inéditos los poemarios De piel a piel y Entre la aurora y el viento.

Sus escritos lo llevan a ser colaborador de diferentes diarios y revistas del estado Aragua. Textos suyos fueron publicados en la página cultura Raíces del diario La Antena de San Juan de los Morros (Guárico) y en el semanario HOY diario del Sur; en el quincenario El Vigía de Villa de Cura y en la revista Expresión de la Editorial Miranda de la misma ciudad. Vuelve a incursionar en la composición con el tema folclórico “Los reyes del coleo”, con el cual obtiene el primer lugar en el  III Festival Nacional El Caballo de Oro, en abril de 1996.

Ha participado en talleres de producción radial, oratoria y literatura. En 1997, el poeta Cabrera es invitado a formar parte de la asociación Villa Literaria de su ciudad natal, de la cual es miembro directivo y fundador. Posteriormente, de la Asociación Civil Villa Literaria Zamora, ocupando el cargo de vicepresidente (2015).

En el año 2003 fue invitado por la Cámara Municipal de Zamora a participar como orador de orden con motivo del 281° aniversario de la ratificación de la fundación de Villa de Cura, el 25 de mayo. En su discurso, Cabrera demostró sus dotes como orador de recia voz y excelente declamador: también defendió el acervo cultural villacurano y dio apoyo a la creación de una fundación para el fomento de la cultura de la localidad, a través de la ordenanza de Cultura aprobada por la Cámara Municipal de Villa de Cura en noviembre de 2001. 

  Ha recibido un sin número de placas de reconocimientos y diplomas de diversas instituciones por su trayectoria artística o literaria, entre estos El Zamora de Oro (1989), la Orden San Luis Rey (2003) y la Orden Ciudad de Villa de Cura en su única clase, con motivo de los 294 años de la ratificación de la fundación de esta población (2016); condecoración otorgada por el Concejo del Municipio Zamora del estado Aragua.

En el campo radiofónico participó como productor artístico en el programa Cacho en la Manga de Radio Aragua, dirigido por Juan Colmenares. Condujo por un año (2003-2004) el programa Amanecer villacurano, transmitido por la emisora Villa 95.5 FM. Luego condujo el programa Arpa, Joropo y Pasaje (2004-2005) por la emisora comunitaria Zamoranos 94.7 FM. Desde estos programas, Cabrera se destacó por dar a conocer los valores artísticos y literarios locales y regionales. De hecho, es de su creación la sección Nuestro Personaje de Hoy que tuvo sus inicios en Radio Rumbos, bajo la dirección del conocido locutor Fermín Sarmiento. 

Desde el año 2007 el poeta Pablo Cabrera forma parte del Comité Pro Defensa de los Derechos Humanos de los Pensionados, Jubilados y Adultos Mayores en el estado Aragua y es miembro de la Red de Escritores del estado Aragua; también ha sido vocero cultural de municipio Zamora en varios eventos regionales y nacionales.

Una anécdota que nos contó recientemente el poeta Cabrera, en su casa de la calle Vuelvan Caras del sector Los Colorados, es que en esa manzana vivían tres personas con el nombre de Pablo Julián, él mismo, uno de apellido Morgado (fallecido) y otro de apellido Lugo que todavía vive (2020), nacieron en la misma fecha 17 de agosto (en diferentes años) y el nombre fue obtenido del famoso almanaque de Rojas Hermanos. Otra cosa curiosa es que Cabrera se casó un 22 de mayo, su hijo mayor nació un 22 de mayo y ganaba entonces un salario de 22 bolívares diarios. Mera casualidad.

Publicaciones

Lapidario, selección poética. Ediciones Alcaldía de Zamora, 1992.
El Canto del Ruiseñor con el apoyo del empresario Reinaldo Silvera, 1992. 

Reconocimientos
Zamora de Oro, como poeta destacado del año (1989).
Orden San Luis Rey, otorgada por el Concejo del Municipio Zamora del estado Aragua. Agosto, 2003.
Orden Ciudad de Villa de Cura, otorgada por el Concejo del Municipio Zamora del estado Aragua. Mayo, 2016.

Texto: Argenis Díaz / Actualizado, febrero 2020.

Poeta Pablo Cabrera.

Poeta Pablo Cabrera, condecorado 
(Foto: Jazon Domeneche)
El canto del ruiseñor. 1992.
        Portada: Fernando Olivo.





lunes, 11 de julio de 2011

Juan Bautista Alayón: un aragüeño portador de cultura nacional

Juan Bautista Alayón, nacido en Villa de Cura el 15 de septiembre de 1933; cantor, trovador, poeta y tanguero; fue director del Museo de la Tradición Inocencio Utrera. siempre fue un defensor de nuestra identidad de pueblo. Falleció en la misma ciudad el 06 de Julio de 2011. 

El lunes 20 de octubre de 2008 se convirtió en el primer aragüeño en integrar el consejo de honor vitalicio que en lo sucesivo tendría que asumir las funciones de asesorar al Ministerio del Poder Popular para la Cultura en materia de política  cultural. En ese entonces fue declarado patrimonio viviente y Portador de Cultura Nacional en la categoría de lenguaje, pensamiento y memoria histórica, como exponente del canto, el teatro, la narrativa, la poesía y el costumbrismo pueblero. Así se reconoció una trayectoria de más de treinta años de proyectar el folclor aragüeño.

Fundador, junto a otros coterráneos, de la Peña Tanguera de Villa de Cura con el nombre de Loco Lindo (1989), figura cargada de la cultura del inocente loco de pueblo que va por las calles sacudiendo la conciencia colectiva.

En el año 1992 se propone la creación de la Asociación Civil Cultural Locos de Zamora (Asoloza) que dejó en proceso de registro con el objetivo de investigar, presentar y difundir la cultura popular.

En 1994 logró editar tres números del periódico Ecopueblo, “el eco de un loco”. Deja un libro inédito con ese mismo título contentivo de vivencias, costumbres, poesía costumbrista o retahílas rimadas y otras cosas de antaño.

Según sus propias anotaciones, los tres primeros años de Educación Primaria los cursó en la escuela de la maestra Caridad Villasana; luego pasó a la Escuela Federal Graduada Arístides Rojas, donde alcanzó el sexto grado, recibiendo instrucción del ilustre maestro, músico y violinista Víctor Ángel Hernández y de las maestras Lucía Paradisi y Rosas Amelia Flores, sucesivamente. En esa etapa se destacó por participar en las actividades culturales que se realizaban cada semana en esa institución.

Desde muy joven se dedicó a las ventas, fue pregonero de periódicos y revistas. Trabajó en un almacén de víveres del pueblo hasta que se instaló en la Panadería Comercio de Villa de Cura, donde tuvo contacto diario y directo con el pueblo que lo admiraba como cultor y amante del tango. Aunque desarrolló ideas políticas revolucionarias, prefería no discutir sobre el tema, aduciendo: “Los locos no se meten en política”.

Como todo loco bohemio, Juan Bautista Alayón fue un amante de la poesía, el baile y los tangos; y no deja de ser teatro esta cordura disfrazada de “Loco Lindo”. Poeta y amigo de poetas como José Manuel Morgado y el fallecido Aly Pérez; admirador de Aquiles Nazoa, de Andrés Eloy Blanco y de Luis Fragachan, el autor de El Norte es una Quimera; de Carlos Gardel y de los tangueros que le siguen en el tiempo.

Juan Bautista Alayón era muy solicitado por universidades, instituciones y grupos culturales que conocía su talento. Esto le produjo innumerables reconocimientos, entre ellos: Universidad de Carabobo II Encuentro de Cultores Populares, 1996; Zamora de Oro XIV edición, 1998; Orden Ciudad de Villa de Cura, en su única clase, 2001; diploma I. U. Pedagógico Monseñor Arias Blanco, La Morita, Maracay, 2005 y 2006.

Vimos al “loco” por la calles de Villa de Cura o de San Juan de los Morros o de La Victoria, con el rostro encarbonado, traje viejo y sombrero de paja, arrastrando ollas, tarros, poncheras y bacinillas de peltre; declamando sus retahílas rimadas, cargadas de humor y picardía.
Desde la 
escuela Arístides Rojas o desde la extinta Panadería Comercio hasta una trayectoria de 78 años, que llenó de serenatas, licores caseros, pan de antaño y versos populares, le llegó la sabiduría de haber sido consejero y declamador en los caminos y pueblos de Aragua.

( Argenis Díaz)

Juan Bautista Alayón  "Loco Lindo" (1933 - 2011).

jueves, 9 de junio de 2011

Reynaldo Pérez Só: poeta homenajeado en el 8º Festival Mundial de Poesía

El poeta y escritor Reynaldo Pérez Só (18 de noviembre de 1945) nació en Tocuyito, estado Carabobo. Licenciado en Educación (UC), realizó estudios de postgrado en Brasil. Fue cofundador y director de la revista Poesía del departamento de cultura de la Universidad de Carabobo. Posee la especialidad de Orientación y la de Médico obtenidas en la misma Casa de estudios. Ha sido un constante propiciador de talleres literarios y uno de sus pioneros. 

La obra del poeta Reynaldo Pérez Só ha sido reconocida con varios premios, entre ellos: Premio de Poesía Universidad de Carabobo 1972, con Para morirnos de otro sueño; Premio de Poesía de la Universidad de Carabobo 1975, con Tanmatra; y primer premio en la Bienal de Literatura José Rafael Pocaterra (1976), que luego rechazó.

Ha publicado varias obras: Poetas carabobeños (1979), Para morirnos de otro sueño (1971); Tanmatra (1972); Nuevos poemas (1975); En medio día (1976); 25 poemas (1982); Mirinda Kampos (1984); Matadero (1986); Fragmentos de un taller (Ars poética) (1990); Reclamo (1992); Sucre estampido de Dios (1995); Px (1996)  Solonbra (1998); Antología poética (2003).

En su homenaje, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, y la Fundación Teatro Teresa Carreño dieron inicio al 8° Festival Mundial de Poesía, el cual se estará llevando a cabo del 12 al 18 de junio de 2011. Bajo el lema: "La Tierra tiene un nombre común", frase de poeta Reynaldo Pérez Só.

"La Biblia nunca ha sido asunto de forma para formar el vacío. Los antiguos judíos son de una casta de sabios: El Cantar de los Cantares habla del hombre, no de formas, imaginaciones, fantasías. Los judíos, generalmente, escriben de sus miserias, grandezas, en ellos la imaginación no tiene lugar, porque la verdadera poesía es tocable. Juan de la Cruz, Fray Luis de León, lo comprendieron, de ahí sus versiones, auténticas, fuera de toda imitación formal, indagaron en lo tangible, vivido".
Reynaldo Pérez Só
De: Fragmentos de un taller (ars poética), 1990.




Ella viene
y va a ningún sitio
pero camina
hacia adentro

no sueña
no habla
no duerme

camina por dentro
está en sus ojos
la pregunta que le hago

que aún respondo
en la misma forma
que ella no me dice


Reynaldo Pérez Só
De: Des(amor) no me deja


lunes, 23 de mayo de 2011

Cronología de la fundación de Villa de Cura

Se debe al primer cronista de Villa de Cura, profesor y abogado Luis José Acosta Rodríguez, la primera recopilación metódica del proceso fundacional de esta ciudad. Desde el principio establece este hecho específico: “Villa  de Cura no se fundó en un día ni en un año dados, sino a lo largo de un proceso que abarcó el transcurso de muchos días y se gestó a través de varios años”. 

En armonía con esta premisa, repasaremos el orden cronológico documentado:

  1. El 6 de marzo de 1717, el Capitán Juan de Bolívar y Villegas, abuelo paterno del Libertador, formuló la petición para fundar un pueblo en tierras situadas en la región aragüeña de Cura, ante el Gobernador de la Provincia de Venezuela, Marcos Francisco de Betancourt Castro. Entre mayo y junio del mismo año debió realizarse el reconocimiento del lugar por parte del Corregidor de los pueblos de Aragua, Don Felipe Luis de Alvarado.
  2. 19 de julio de 1717. El Gobernador acepta la petición, y a partir de esta fecha Bolívar y Villegas ha debido proceder a construir la iglesia y las 30 casas, donde habitarían las 30 familias que formarían el núcleo del nuevo centro urbano, además de los animales de cría que exigía la Ley. Seis días después, 25 de julio, las autoridades eclesiásticas conceden el permiso necesario para erigir la iglesia parroquial. No obstante, el Párroco de Cagua, Pedro Díaz Cienfuegos, inicia un juicio de oposición a la fundación del nuevo pueblo y hubo que suspender o paralizar el proceso fundacional, en espera de una decisión por parte del tribunal de la Real Audiencia de Santo Domingo.
  3. El 25 de febrero de 1718, las autoridades de Venezuela reciben la decisión del Tribunal, autorizando la erección del nuevo pueblo; el cura opositor cesa en su empeño de impedir el proceso de fundación de La Villa, una vez advertido por sus superiores eclesiásticos. A partir de ese momento es inevitable la fundación de Villa de Cura.
  4. El 12 de octubre de 1718, el Obispo de Caracas, Juan de Escalona y Calatayud, aprueba el territorio que debía corresponder a la nueva Parroquia de San Luis de Cura, cuyos límites comenzaban en las Guasduas, incluyendo Tocorón, Tocoroncito, todo el valle del río Tucutunemo y desde el sitio de Las Minas hasta la puerta de San Sebastián, con un total de ocho leguas de territorio. Es a partir de esta fecha que comienza a correr el plazo de dos años dado al Capitán fundador para establecer las bases del núcleo fundacional.
  5. El 13 de noviembre de 1720 comenzó la inspección de lo que había hecho Don Juan de Bolívar y Villegas para fundar el nuevo pueblo; la inspección fue realizada por el justicia Mayor de los Valle de Aragua, Juan Bautista de Urra Ynsusaga, en compañía del escribano público. Quedan constatados los hechos y la lista de los primeros pobladores. Se trataba de una Villa de españoles puros traídos de Caracas y de otros sitios del centro del pías donde estaban antes radicados. El censo del núcleo poblador registra un total de 188 personas, incluyendo mujeres, niños y algunos criados. Las familias así asentadas constituyen, a decir de Acosta Rodríguez (1972), “el plasma germinal” que le dará calor humano a la campiña aragüeña, ubicada entre los ríos Las Minas y el Tucutunemo. El 19 de noviembre, Bolívar y Villagas suplió el dinero y tierras para construir otro lote de casas, las cuales fueron entregadas a 31 personas más ("españoles puros") que se agregan al núcleo inicial.
  6. El 5 de diciembre de 1720 los Alcaldes Ordinarios de Caracas, bajo cuya jurisdicción estaba el nuevo pueblo, ordenaron se le diera posesión de éste a Bolívar y Villegas, lo cual hizo el 29 del mismo mes y año, y nombra el primer Cabildo de la ciudad.
  7. La sesión del Cabildo de Villa de Cura donde aparecen demarcados los terrenos ejidos de la nueva ciudad corresponde a la fecha del 9 de enero de 1720.
 Faltaba, sin embargo, la confirmación de todo el proceso fundacional, lo cual ocurrió finalmente el 25 de mayo de 1722. Fue en Aranjuez donde el Rey Felipe V emitió la Real Cédula que daba absoluta legalidad a la erección del nuevo pueblo con el nombre primigenio de Villa de San Luis, en el sitio de Cura. El nombre “cura” o curo era dado por los indígenas al aguacate. El epónimo de San Luis se le asigna como homenaje al príncipe heredero de la corona española, Luis I, hijo de Felipe V, de la casa de Borbón. También, desde un primer momento fue entronizado como patrono tutelar del nuevo poblado San Luis Rey de Francia, el “santo cruzado” (Luis IX), cuya imagen ya aparece registrada en el inventario de la iglesia local en el año de 1720.

Referencia

Cómo fue fundada Villa de Cura (Visión explicativa). Dr. José Acosta Rodríguez. Cronista Municipal de Villa de Cura. Editorial Miranda. 1972.

El Fundador: Don Juan de Bolívar y Villegas

 El teniente general don Juan de Bolívar y Villegas nació en el valle de Aragua, tal vez en La Victoria, en 1665, hijo de Luis de Bolívar y Rebolledo y de doña Ana María Martínez de Villegas, descendiente de Juan de Villegas y del conquistadote mestizo Francisco Fajardo.
En 1687, don Juan de Bolívar y Villegas contrajo matrimonio con Francisca de Aguirre, de cuya unión nació José Bolívar y Aguirre; de su segundo matrimonio, con Petronila de Ponte Andrade fueron engendrados seis hijos, uno de ellos Juan Vicente de Bolívar y Ponte que se caso con la joven Concepción Palacios y Blanco, de quien provino Simón Bolívar el Libertador.
Don Juan de Bolívar  y Villegas era propietario de tierras en el valle de Aragua y en el valle del Tuy. Ocupó cargos públicos como el de gobernador de Venezuela (enero a marzo de 1721), alcalde Caracas, justicia mayor de los valles de Aragua, capitán de infantería, entre otros. Su fallecimiento ocurrió en 1729 en Caracas y fue sepultado en el antiguo monasterio de las monjas concepciones en cuyo lugar se levanta el edificio que hoy sirve de sede a la actual Asamblea Nacional.
La moderna ciudad de Villa de Cura, capital del municipio Zamora del estado Aragua, cuenta con una población que debe superar por mucho los 73 mil habitantes registrados en el censo de oficial del año 2001, con un crecimiento desproporcionado hacía el oeste de la ciudad, donde se hayan ubicadas varias barriadas y urbanizaciones de reciente data. Las fallas en los servicios públicos, principalmente el agua, atenta contra la calidad de vida de la población. Otro problema que aqueja a la población villacurana, sobre todo hacia el sector los Tanques de Villa de Cura, y la parroquia cercana San Francisco de Asís, es la contaminación ambiental proveniente del vertedero de basura ubicado en el mencionado sector. La mayoría de la población del municipio Zamora, muy poco o medianamente informada, ve con preocupación la amenaza de poner en funcionamiento el relleno sanitario de Guayabal.
Finalmente, Villa de Cura sigue esperando la ejecución de importantes proyectos como la construcción del complejo cultural y una concha acústica, obras que constituyen una deuda social de los gobiernos locales de la última década.  


Texto: Argenis Díaz.

Sitios emblemáticos de Villa de Cura.
Composición fotográfica: Argenis Díaz.

Villa de Cura. Municipio Zamora. Aragua.
El fundador: Juan de Bolívar y Villegas.

martes, 17 de mayo de 2011

Bienal de Literatura Miguel Ramón Utrera 2011 en el marco del Bicentenario

GOBIERNO BOLIVARIANO DEL ESTADO ARAGUA
SECRETARÍA DEL PODER POPULAR PARA LA CULTURA
INSTITUTO DE CULTURA DE ARAGUA
COORDINACIÓN DE LA ORALIDAD Y EL PENSAMIENTO ESCRITO

Con el propósito de promover los valores literarios del país, la secretaría del Poder Popular para la Cultura del Estado Aragua a través de su Coordinación de la Oralidad y el Pensamiento Escrito, promueve y auspicia:

BIENAL DE LITERATURAMIGUEL RAMÓN UTRERA
AÑO 2011
MENCIÓN POESÍA Y NARRATIVA

BASES
  1. Podrán participar los escritores venezolanos y extranjeros mayores de edad residenciados en el país.
  2. Los trabajos deberán ser inéditos, enmarcados en el Bicentenario, y no haber recibido, ni parcial ni totalmente, reconocimientos anteriores en este concurso u otro similar. Ni estar sujetos a compromiso alguno de edición.
  3. Se requiere de una extensión mínima de cuarenta (40) cuartillas en poesía y sesenta (60) cuartillas en Narrativa con espacio y medio, letra en Arial o Times New Roman punto 12.
  4. Los materiales (un original, tres copias y soporte digital en CD), deberán remitirse a la siguiente dirección: Coordinación de la Oralidad y el Pensamiento Escrito del Instituto de la Cultura de Aragua, Complejo Cultural Santos Michelena, Av. 19 de Abril, Maracay.
  5. Las obras deberán estar identificadas con seudónimo o lema. En sobre aparte y cerrado, el autor remitirá su nombre, cédula de identidad, domicilio y teléfono.
  6. El premio consiste en DIEZ MIL BOLÍVARES (Bs. 10.000) y la publicación de la obra. No se otorgará accésit y el premio se decidirá por unanimidad o por mayoría de votos.
  7. El lapso de recepción se abre a partir del 15 de mayo de 2011 y cierra el 15 de agosto de 2011. El veredicto se hará público el 15 de octubre de 2011.
  8. Lo no previsto en estas bases será resuelto por el Jurado

viernes, 18 de marzo de 2011

Sobre los concursos literarios

Héctor Torres

El que hace de jurado de un concurso literario asume un alucinante ejercicio de minería. Con una resolución que podría catalogarse de desquiciada, agarra sus aperos y se adentra en la mina sin certeza alguna de encontrar algo que no está muy seguro de saber qué es. Por lo general, y por mucha experiencia que tenga como escritor, suele dejar en manos de su olfato de lector esa búsqueda que “una vez leídas todas y cada una de las obras participantes”, dé con lo que deba hallar, sea esto lo que sea.
Pero esa no sería la única dificultad a la que se enfrenta. Encargar al instinto una decisión que va a desembocar en un hecho tangible, y premiar a uno sólo entre decenas o cientos de textos, desemboca en otra. Así se lo advirtió hace mucho tiempo un reputado escritor a otro más joven que él: “Nunca participe como jurado de un concurso literario, porque el que gana creerá que se lo merece y los demás se convertirán en sus enemigos”. Vale destacar que aquel joven escritor, que llegaría a ser un experimentado novelista, hizo caso omiso de ese consejo.
Y si adentrarse en una mina a buscar algo que no se sabe ni qué forma tiene es un hecho bastante romántico, lo es más aún cuando la metáfora de la mina se concreta en la lectura de decenas (quizá centenas) de cuentos inéditos sin otra ganancia que la de encontrar (vuelvo a la metáfora) una piedra lo suficientemente peculiar como para conjeturar detrás de ella la existencia de un principiante con eso que hermosamente se conoce como “el fuego sagrado”. Esa cosa indescriptible que produzca la anhelada historia maravillosa jamás oída, como acotó para siempre Guillermo Meneses
Ahora, si bien es cierto que no existen fórmulas para hallar ese portento, también es cierto que existen elementos que contribuyen a no entorpecer esa búsqueda. Basta estar frente a un monumental cerro de cuentos inéditos para entender exactamente de qué va el asunto. Un buen cuento es una rara pieza literaria en la que la energía y el interés por conocer un pedazo de la vida de alguien debe permanecer hasta el fin de la historia. Un tubo con una sola entrada y una sola salida. La idea es proponer esa historia con un mínimo de artificios externos, para que ese lector que debe determinar cuál de ellas logró con más eficacia el propósito anterior, no distraiga su objetivo.
A continuación, entonces, un pequeño y desordenado decálogo de los detalles que observarse al enviar su propuesta de hechizo a un certamen literario.

1.- Cuida la ortografía con el mismo celo que debes cuidarte de la grandilocuencia.

2.- No intentes impresionar con sadomasoquismo, drogas y crímenes innecesarios. El jurado avezado de concursos literarios ha visto más sexo y crimen en su vida que un comisario jubilado de la extinta petejota. Esa advertencia aplica para otros tópicos “candentes”. No pretendas escandalizar de gratis, porque eso, lejos de asombrar a un buen lector, delata una historia carente de fuerza en sí.

3.- No intentes comprar al jurado con trucos tan baratos como epígrafes o guiños a su obra. La vanidad de los escritores le impide disfrutar de intentos de halago mal urdidos.

4.- El lector convertido en jurado olfatea cuando se encuentra ante un autor curtido. Cuando se tropieza con él, su actitud se vuelve cauta y atenta. Algunos elementos delatan a estos autores: un título con pegada pero que no supere al texto, una presentación sobria sin adornos ni lujos innecesarios, una historia narrada sin prisas ni perezas, son algunos. Esos son los cuentos que coloca en el lote de la segunda lectura.

5.- Recuerda que el jurado tiene que vérselas con decenas de textos. Todo lo que lo distraiga de su búsqueda no le genera más recall sino más fatiga. Estos últimos van para el otro lote.
6.- Asegúrate de que las copias que envíes estén claras, legibles, numeradas, con título y seudónimo visibles. Es un gesto de cortesía e interés por ser leído.

7.- Escribir es corregir. Y también comprimir. En su libro Mientras escribo, Stephen King asoma una fórmula hacia el camino del bien: “2da versión = 1ra versión - 10%”.

8.- Aléjate de ideas como “siempre ganan los mismos”, porque se convierten en cómodas sombrillas para justificar la derrota. Que diversos lectores señalen, en ocasiones distintas, a la obra de un autor, habla de la calidad que está alcanzando ese autor en la construcción de sus ficciones. Honrar honra.

9.- Lee todo lo que te sea posible. No hay talento tan deslumbrante que no requiera de los maestros para aprender a escribir.

10.- Insiste. Detrás de cada cuento ganador hay decenas de historias de derrotas. Si no convences al jurado al menos habrás puesto a prueba tu carácter. Cree en tus búsquedas y olvídate de las modas. Tarde o temprano deberán ser reconocidas en su honestidad.

   Pero eso sí: no nos llamemos a engaño. Observar las normas contenidas en este decálogo no produce porque sí piedras preciosas. En todo caso, y esto es sin duda, es una forma de ofrecer nuestros guijarros lo más limpio que nos sea posible. No sea que estemos entregando una joya pero la hayamos escondido detrás de una gruesa capa de barro.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Periodismo alternativo zamorano

Villa de Cura, y en general el municipio Zamora, ocupa un lugar indisputable en la historia regional del periodismo, que ahora llamamos alternativo. En las primeras décadas del siglo XX surgen iniciativas comunicacionales, a través de diversos medios impresos, que van a satisfacer la necesidad de informarse de una comunidad signada por su papel protagónico en los acontecimientos sociales, políticos,  económicos y culturales de la época; una comunidad depositaria de la tradición independentista del siglo XIX.

Las anotaciones, propias de un escribano, del fallecido Salustiano Yusti Prieto(1899-1987) un barinés nativo de Sabaneta, quién dedicó a Villa de Cura cuarenta años de vida útil, dejando un legado de crónicas y relatos humorísticos, dan testimonio de las inquietudes periodísticas de este pueblo. En su crónica Pasado y Presente de Villa de Cura (1974), Yusti Prieto destaca la aparición de varios periódicos, casi todos semanarios o quincenarios, desde el año 1905. Entre estos menciona: Puntos y Comas, desde la edición 22 de marzo de 1905, luego su reaparición en 1910, segunda etapa y, finalmente, una tercera etapa que se prolonga hasta 1921, edición Nº 346, fungiendo siempre como redactor, administrador y director L. López Celis. Pluma Libre, cuyo primer número aparece el 24 de agosto de 1912, bajo la dirección de Plácido García Z. y como cronista F. R. Torres. El mismo López Celis publicará además El Eco de Aragua, semanario de intereses generales, el 31 de octubre del mismo año.

Para el año 1922, el siete de julio, nace en Villa de Cura El Paréntesis, un semanario dirigido por Amadís de Gaula (seudónimo); después del Nº 45 aparece como redactor Luis Rivas, hasta el Nº 48. Luego la dirección queda a cargo de Aníbal Bustamante hasta la edición Nº 368 del año 1927.

Forma parte de esta crónica el quincenario Pluma y Mallete (1933), un periódico de la Logia Masónica fundado por el intelectual y poeta, Don Manuel Linero S. También las escuelas de mayor tradición villacurana, como son “Teresa Carreño” y “Arístides Rojas”, contaron con un órgano informativo, La Voz de Nosotros (1937), bajo la dirección de María Simoza y Manuel J. Medrano.

Uno de los periódicos de más larga data fue El Quijote, que según nuestra fuente nació en Villa de Cura el año 1929, donde aparece como director Carlos F. Gross y entre sus redactores: Martín Pereira y Narciso Pérez Acosta. Más tarde aparece como editor el recordado J. L. Sanabria Méndez, el 23 de agosto de 1932. En agosto de 1945, Nº 157, El Quijote tiene como director a Rafael Viloria, pero su quinta etapa comienza en agosto de 1966, bajo la dirección de dos villacuranos ilustres: Don Inocencio Adames Barrios y Germán Cordero Padrón con el sello de Editorial Miranda. 

Junto a El Quijote es propio mencionar a El Unitario (1958) y El Villacurano (1966), en su segunda época, bajo la dirección de Don Germán Castillo y como jefe de redacción al periodista Oldman Botello. En estos medios informativos figuran hombres como Napoleón Guariguata, Pedro Ezequiel González, Pedro Pablo Poleo y José Manuel Morgado, quien desde 1958 dirige y mantiene el humorístico ocasionario Cotejo Mocho.


Cabe mencionar a un quincenario que en cierta forma logró cubrir el vacío dejado por la ausencia de los anteriores: El Vigía, fundado y dirigido por José M. Seijas desde 1978 hasta 2010. Coexistiendo con ese quincenario surgieron otras iniciativas privadas como El Crítico del luchador social Alfredo Barrios y otros amigos.

Toda esta tradición indica que los zamoranos estamos dispuestos a seguir siendo punta de lanza en lo que concierne a la comunicación social alternativa, ahora llamada comunicación comunitaria. Bajo este signo, nace a la sombra del 282 aniversario de la ratificación de la fundación de Villa de Cura (2004) el órgano de prensa comunitaria Zamoranos Impreso VII, un quincenario que asumió (lamentablemente en muy pocas ediciones), el compromiso de llevar el estandarte de esta tradición de libertad de pensamiento e ideas, respaldado por un equipo humano, conformado por vecinos de todas las comunidades de Zamora.

Incluimos en esta crónica un periódico (semanario), que nacido hacia el sur de Aragua, mantuvo por un año (1997-1998) su oficina de redacción en Villa de Cura, como fue Hoy Diario del Sur, dirigido por Frank Lozano, que dedicó gran centimetraje en sus páginas a los acontecimientos políticos, sociales y culturales del municipio Zamora.

Ahora surge, desde la inquieta población de San Francisco de Asís del municipio Zamora, El Portavoz de Aragua (diciembre de 2010), concebido “con la pretensión  de erigirse en un instrumento de servicio a la sociedad aragüeña”; nace como un instrumento de comunicación social “revestido de ética, independencia, equilibrio, veracidad y ciudadanía”. Es producto de una idea que adquirió cuerpo y concreción en la mente del profesor y periodista Javier Herrera y un condensado equipo de intelectuales, educadores y gente de bien, comprometidos con el terruño que abriga a la comunidad zamorana del estado Aragua.

Queda probada, entonces, en estas pocas líneas, nuestra premisa inicial: el municipio Zamora ocupa un lugar indisputable en la historia del periodismo alternativo, comunitario e independiente de nuestra región.

Texto y fotos: Argenis Díaz.


Quincenario El Quijote. 1966


Logo de El Cotejo mocho creado por José Seijas.

Quincenario El Vigía. 1978.



Periódico artesanal, independiente. 1993



Impresos Zamoranos VII. 2004.



El Portavoz de Aragua. 2011.


jueves, 24 de febrero de 2011

Giuseppe Girlando: cronista gráfico de Villa de Cura

Argenis Díaz

Giuseppe Girlando (Comiso, Italia, 20 de noviembre de 1930 - Villa de Cura, Venezuela, 15 de noviembre de 2013). Fotógrafo, cronista y escritor. Vivió sus primeros años en Trípoli, capital de Libia, y posteriormente en Sicilia donde residió hasta los 20 años y cursó estudios de francés, latín y griego clásico.

Llega a Venezuela el 15 de marzo de 1951, estableciéndose en la población de Villa de Cura. Aprende fotografía en el estudio de Pedro Lapenta, pionero del fotoperiodismo aragüeño. En 1961 se casa con Mercedes a quien acompaña hasta su muerte durante 48 años de matrimonio y con quien tuvo cuatro hijos. Ese mismo año se desempeña como fotógrafo para la Shell en la revista de servicios para el Agricultor, haciendo fotografía científica con fines editoriales, empleo que mantiene por trece años consecutivos.

Luego, funda la cátedra de Fotografía de la Escuela de Artes Rafael Monasterios de Maracay y ejerce la docencia por nueves años consecutivos. De igual manera trabaja como fotógrafo catalogador para las piezas precolombinas del museo de Antropología e Historia de Maracay por un período de dos años, lapso durante el cual culminó el banco de fotografías para el museo y su posterior microfilmación.

Días antes de que el pueblo de San Francisco de Cara quedara sumergido en las aguas de la represa de Camatagua, lleva a cabo el único registro fotográfico de ese evento. No cesa allí su trabajo, ya que años más tarde escribe dos libros. Villa de Cura y su historia y Villa de Cura en fotos.

En 1968 se hace acreedor de una mención de honor en el concurso de fotografía 25 años del diario El Nacional. En 1972 gana mención de honor en la categoría de reportaje con la película Carnaval 66. El 9 de abril de 1976 funda y dirige en Museo de la Tradición Inocencio Utrera. En 1978 se reconoce su trabajo como docente de fotografía de la escuela de Artes Rafael Monasterios de Maracay. En 1993 recibe la condecoración Ciudad de Villa de Cura por su labor en el campo de artes y la cultura. 

En 1996 participa con la empresa Santa Teresa en la segunda edición del “Aragua Hace Historia”. En 1997 la Asamblea Legislativa del estado Aragua le entrega el Botón de Honor como cronista fotográfico de la ciudad de Villa de Cura. En 1998, bajo la curaduría de Wilson Prada, se recopila, cataloga y exhibe parte de  relevante obra en el foyer del Teatro de la Ópera de Maracay. También registró en fotos deportivas a los escuadrones acrobáticos de paracaidismo desde la plataforma de un avión y, como submarinista se dio licencia para fotografiar las más variadas formas de conchas marinas que hoy día forman parte de una importante colección.

Entre otras actividades,  radioaficionado por más de 25 años, fue miembro fundador del Club de Leones de Villa de Cura. A través de una búsqueda afanosa logró recupera la partitura y la matriz del Himno del Concejo Municipal de Villa de Cura, extraviado y olvidado desde 1955. Siempre fue un ameno conversador con un amplio repertorio de anécdotas de su acumulada experiencia como profesional y como hombre ligado a la cultura del pueblo que le dio acogida desde su juventud.



(Referencia. Catálogo Bienal Nacional de Fotografía y Video-arte en homenaje a Giuseppe Girlando, Abril 2011)
 
 
Giuseppe Girlando (1930-2013)